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title: "Jérôme Fourquet: “Estamos ante el final de un reinado en Francia”"
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description: "El sociólogo y director de Opinión del instituto IFOP, Jérôme Fourquet, analiza el creciente malestar en Francia y el vacío de poder que agrava la situación, en medio de un clima de protestas y descontento social."
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# Jérôme Fourquet: “Estamos ante el final de un reinado en Francia”

![](https://imagenes.elpais.com/resizer/v2/QV7EKYWMOZFSTPA453HLZ4BBXI.jpg?auth=a0d1450a56b479f9c3a0014f69abaa313981322694b08a959d7bc3bf4a6403fb&width=1200)

Jérôme Fourquet, un reconocido ensayista francés de 53 años originario de Le Mans, sostiene que Francia se enfrenta a un vacío de poder que no logra abordar el malestar generalizado en la sociedad. En un contexto marcado por un clima crepuscular y una elevada deuda pública, Fourquet considera que el país está atravesando un momento crítico. Durante una videoconferencia, el director de Opinión del instituto IFOP destacó que la actual ola de protestas refleja un estado de descomposición social, con fracturas y desigualdades que han alimentado el extremismo. Según su análisis, Francia se dirige hacia un callejón sin salida, lo que él describe como un "fin de reinado", sin garantías de solución incluso tras las próximas elecciones presidenciales.

En cuanto a las protestas, Fourquet señala que su origen se encuentra en las banlieues, donde el deterioro de las instalaciones y la falta de personal han generado un descontento creciente. Sin embargo, este malestar se intensificó debido a la incapacidad del Gobierno para comprender la magnitud del problema, lo que llevó a una ausencia de respuesta adecuada. El sociólogo subraya que hay una dimensión política en juego y que todo esto se desarrolla en un clima de incertidumbre, marcado por el final del segundo mandato de Emmanuel Macron.

Al ser consultado sobre la percepción de liderazgo en el Gobierno, Fourquet indicó que el primer ministro, Sébastien Lecornu, tardó en pronunciarse, mientras que el ministro de Educación, Édouard Geffray, no ha mostrado una postura clara. Esta falta de dirección ha contribuido a la sensación de que no hay un liderazgo efectivo. La respuesta inicial del Gobierno se limitó a medidas policiales, en parte debido a la falta de recursos para abordar la situación de otra manera. Fourquet advierte que el sistema económico y social ya está exhausto.

En relación a la figura de Macron, Fourquet sostiene que los jóvenes que actualmente protestan lo ven como el principal responsable de la situación. Para ellos, Macron es el único presidente que han conocido, y la frase "En la Francia de Macron" resuena en las redes sociales, evocando comparaciones con el Antiguo Régimen y el final del reinado de Luis XIV, un periodo que también estuvo marcado por la insatisfacción y la rebelión.

La situación actual se caracteriza por la falta de propuestas significativas. En Estados Unidos, se utiliza la expresión “pato cojo” para describir a un presidente que se encuentra al final de su mandato y no puede presentarse nuevamente; esa es la realidad que enfrenta el presidente francés. A esto se suma el hecho de que no cuenta con una mayoría parlamentaria propia. El ministro de Transición Energética, Agnès Pannier-Runacher, intenta manejar la situación con recursos limitados, mientras que Gabriel Attal, líder del partido Renaissance, y Édouard Philippe, líder de Horizons, están dispuestos a aprovechar la oportunidad para distanciarse de él en la carrera electoral.

La herencia política de Macron está en juego. La población ha dejado atrás el macronismo, especialmente los jóvenes. Los adolescentes de 16 años, que tenían solo siete cuando Macron asumió el cargo, no han conocido otra cosa en su vida política. Además, sus padres están decepcionados y enfrentan diversas dificultades. Aunque su legado es importante, parece que el presidente está más centrado en cuestiones internacionales que en abordar los problemas internos del país.

La crisis económica y presupuestaria tiene un peso considerable en esta situación. No se puede resolver este problema con dinero, ya que no hay recursos disponibles. La frustración de los conductores por el alto precio del combustible es un claro ejemplo de la descomposición que se vive en el país. Este verano, la falta de climatización en los hospitales durante la ola de calor evidenció aún más la crisis. En todos los sectores de la función pública se presentan problemas similares: escasez de materiales, infraestructuras deterioradas y falta de personal. Esto se ha visto reflejado en incidentes como el robo espectacular en el Louvre, seguido de otros hurtos en museos regionales.

Actualmente, se destina más dinero al pago de la deuda que al presupuesto de Educación Nacional. La situación fiscal es crítica y estamos atrapados por las limitaciones del presupuesto. Antes de que estallara la huelga estudiantil, ya existían problemas relacionados con el precio del combustible, y el Ministerio de Economía se mostró reacio a ofrecer ayudas debido a la falta de recursos. El debate presupuestario que se llevará a cabo la próxima semana promete ser muy complicado. Tanto el presidente como el primer ministro han visto disminuir su apoyo, lo que nos lleva a la conclusión de que estamos ante el final de un reinado.

El problema que enfrenta la juventud es más amplio y abarca diversas dimensiones.

Según Jérôme Fourquet, sociólogo, se presentan dos fenómenos en Francia. El primero, aunque menos evidente, es la caída demográfica, que influye en aspectos como las jubilaciones y la educación. Un hito significativo en este ámbito fue el año 1985, cuando el entonces ministro Jean-Pierre Chevènement popularizó el lema “80% a la selectividad”, un incremento notable desde el 30% que se registraba anteriormente. En la actualidad, se ha alcanzado la meta planteada por el ministro. Sin embargo, surge la pregunta de si se ha disminuido el nivel educativo para lograrlo. A lo largo de cuatro décadas, esta política ha calado hondo en la mentalidad de los jóvenes, quienes ahora tienen la posibilidad de elegir su orientación académica, algo que anteriormente solo estaba al alcance de una élite del 30%. La mayoría de los jóvenes optan por estudios universitarios, lo que no necesariamente implica una igualdad de oportunidades, sino más bien un cambio en la competencia. Esta competencia se desplaza hacia etapas anteriores, donde la elección de instituciones educativas de calidad se convierte en crucial. Esta situación genera un alto nivel de estrés entre los jóvenes, relacionado con la orientación académica, un aspecto que está vinculado a Parcoursup, la plataforma pública que gestiona el acceso a la educación superior en Francia.

En cuanto a la posible convergencia entre los chalecos amarillos y los estudiantes, Fourquet señala que se trata de un movimiento juvenil que se inscribe en un contexto global de dificultades presupuestarias y bajo crecimiento en Francia, así como en la pauperización de la Administración y el aumento del precio de la gasolina. De este modo, el movimiento busca integrarse a una protesta más amplia. Respecto al impacto de esta juventud en el voto, Fourquet destaca que los jóvenes de entre 18 y 24 años constituyen el 10% de los inscritos en el censo electoral, en contraste con el 35% que representan los pensionistas. Además, los jóvenes son menos numerosos y su participación en las elecciones es menor. El reto para Jean-Luc Mélenchon, líder de La Francia Insumisa, radica en movilizarlos para que se involucren más activamente en el proceso electoral. Por último, se plantea la cuestión de si existe un vínculo entre este movimiento y otros similares en España y en diferentes partes de Europa, en el contexto de una ruptura del contrato entre generaciones y una política de corto plazo.

La situación económica en Francia se está volviendo cada vez más tensa, especialmente para la juventud, que enfrenta condiciones muy desfavorables. En 1968, solo el 10% de los franceses tenía acceso a estudios superiores; en la actualidad, casi todos los jóvenes acceden a la educación terciaria. Sin embargo, un 50% de esos estudiantes se ve obligado a trabajar al mismo tiempo que estudian. La tasa de pobreza entre los jóvenes es significativamente más alta que entre los mayores, lo que representa un fenómeno histórico. El modelo social francés describe una realidad en la que los jóvenes ingresan más tarde al mercado laboral y enfrentan peores condiciones laborales. Esta situación también se refleja en el acceso a la vivienda, que ha aumentado de manera notable en España y también se observa en Francia. Actualmente, la edad media de un comprador de un vehículo nuevo en Francia es de 55 años, y la publicidad está dirigida principalmente a este grupo. Además, la edad media de los telespectadores de las cadenas France 2 y France 3 es de 63 años. Todo esto indica que existe un sistema económico y mediático que se dirige a una población mayor, desconectándose de la realidad de los jóvenes.

En cuanto a la influencia de este ambiente en los partidos políticos, Jérôme Fourquet señala que La Francia Insumisa (LFI) se beneficia claramente de esta situación. Este partido es el único que logra conectar con las protestas, recibiendo aplausos y apoyo de los jóvenes. Jean-Luc Mélenchon, líder de LFI, cuenta con un 40% de intención de voto entre los menores de 35 años. En contraste, la vieja izquierda, representada actualmente por Raphaël Glucksmann, no logra captar ese apoyo, lo que evidencia una gran distancia generacional. Por otro lado, el Reagrupamiento Nacional (RN) de Marine Le Pen también se beneficia, aunque lo hace a través del tema de la violencia, posicionándose como el partido de la ley y el orden. Sin embargo, el Gobierno actual no puede capitalizar un sentimiento de rechazo hacia esa violencia. Es interesante notar que, en los debates televisivos, los estudiantes que protestan suelen estar alineados con LFI, mientras que aquellos que se oponen son del RN, lo que sugiere que el bloque central ha desaparecido del panorama político juvenil. Cuestionado sobre el futuro del macronismo y la idea de un centro radical, Fourquet afirma que sí, ya que ni Gabriel Attal ni Édouard Philippe están bien posicionados en las encuestas, mientras que las fuerzas en los extremos continúan en ascenso. Finalmente, menciona que este “clima prerrevolucionario”, como lo ha definido Mélenchon, parece no calmarse, independientemente de quién resulte ganador en el futuro.

Existe un notable descontento generalizado en la sociedad. Anteriormente, los votantes optaban por cambiar de bando, ya sea hacia la izquierda o la derecha, cuando se sentían fatigados de una opción. Sin embargo, la situación actual es más compleja. Los sucesores de Emmanuel Macron buscan distanciarse de su figura y han surgido nuevas alternativas en el panorama político. No está claro que el próximo presidente cuente con una mayoría en la Asamblea Nacional. Cualquiera que sea el elegido se enfrentará a la realidad del elevado nivel de deuda.

En relación a una posible segunda vuelta entre Jean-Luc Mélenchon y Marine Le Pen, Fourquet aclara que no realiza pronósticos. No obstante, considera que, salvo un evento extraordinario, Le Pen seguramente llegará a la segunda vuelta. La controversia en torno a Jordan Bardella, quien es considerado el sucesor político de Le Pen y ha estado en el centro de una polémica por haber escrito mensajes antisemitas en su juventud, no ha tenido un impacto negativo en su candidatura. La cuestión clave será quién se presentará como oponente. Según Fourquet, la campaña presidencial se centrará en este aspecto. Opina que Philippe ha superado a Attal en la contienda, aunque no se puede asegurar que eso sea suficiente para vencer a Mélenchon y alcanzar la segunda vuelta. Si el oponente es Mélenchon, Fourquet anticipa que Le Pen obtendría una victoria considerable.

Respecto a si la segunda vuelta podría seguir actuando como un freno a la ultraderecha, Fourquet menciona los resultados de las elecciones municipales, donde el partido de Le Pen, el RN, lideró en 71 municipios pero solo logró ganar en tres. En ese contexto, considera que, aunque Le Pen esté en una posición fuerte en la primera vuelta, la dinámica de la segunda podría ser diferente.

Fuente original: [El País Internacional](https://elpais.com/internacional/2026-10-17/jerome-fourquet-sociologo-estamos-ante-el-final-de-un-reinado-en-francia.html).

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