"Los terremotos marcan a los países durante décadas y las consecuencias emocionales se llevan para siempre"

Los terremotos no solo destruyen infraestructuras, sino que dejan huellas imborrables en las comunidades afectadas. Susana Arroyo, portavoz de Cruz Roja Internacional, comparte su experiencia tras el sismo que azotó Venezuela el 24 de junio, revelando el profundo impacto emocional y social que estos desastres generan.
Mundo03/07/2026Cambio GlobalCambio Global

La lucha por reconstruir vidas

Susana Arroyo ha estado presente en algunos de los desastres más devastadores de América Latina, desde el terremoto de Pisco en Perú en 2007 hasta los temblores en Haití en 2010 y 2021. En su reciente misión en Venezuela, donde más de 10.000 personas resultaron heridas y miles se encuentran damnificadas tras el doble sismo del 24 de junio, Arroyo describe la difícil realidad que enfrentan los afectados. "No quieren regresar a sus hogares, pero al mismo tiempo, se aferran a ellos, esperando recibir a sus seres queridos que han partido", explica, reflejando la complejidad emocional de la situación.

En su diálogo con BBC Mundo, Arroyo destaca la diferencia entre la devastación material visible desde el aire y el sufrimiento humano que se encuentra al recorrer las calles. "Las imágenes muestran edificios colapsados, pero el verdadero impacto se siente al ver las caras de las personas, su dolor y su pérdida. No solo han perdido sus hogares, sino también a amigos, vecinos y mascotas, así como negocios que han construido a lo largo de los años", expresa, subrayando el peso emocional que acompaña a la tragedia.

Asistencia humanitaria en tiempos de crisis

La situación en las áreas afectadas es crítica, especialmente en lo que respecta a los servicios básicos. Arroyo señala que el sistema de distribución de agua y el alcantarillado han colapsado, lo que obliga a la población a depender del agua embotellada para sus necesidades diarias. "El acceso a agua limpia es fundamental para prevenir brotes de enfermedades, y nuestra prioridad es garantizar que la gente tenga lo necesario para mantener su salud", afirma. La falta de instalaciones sanitarias adecuadas también agrava la situación, ya que muchas personas carecen de privacidad y dignidad en sus necesidades básicas.

La Cruz Roja Internacional ha comenzado a canalizar su ayuda en respuesta a las lesiones físicas y emocionales derivadas del desastre, atendiendo desde fracturas y esguinces hasta ataques de pánico. En medio de la devastación, el compromiso de organizaciones como la Cruz Roja se convierte en un rayo de esperanza para aquellos que intentan reconstruir sus vidas tras el impacto de los terremotos.