Cómo funciona la tecnología microscópica detrás del gol anulado a Croacia que detectó lo que nadie vio y clasificó a Portugal

En un partido decisivo de los dieciseisavos de final del Mundial, la intervención del VAR y la tecnología de un balón inteligente marcaron la diferencia en el enfrentamiento entre Croacia y Portugal. La anulación del gol que podría haber llevado a la prórroga dejó a los aficionados croatas en estado de shock.
Mundo03/07/2026Cambio GlobalCambio Global

La controversia del VAR en el partido Croacia vs. Portugal

El encuentro entre Croacia y Portugal estuvo cargado de emociones, pero fue una decisión del árbitro asistente de video (VAR) la que desató un intenso debate. Cuando el defensor croata Josko Gvardiol anotó un gol que parecía igualar el marcador, la alegría se tornó en desilusión. El árbitro noruego Espen Eskas decidió revisar la jugada por un posible fuera de juego, lo que llevó a una serie de sucesos inesperados. Con la mirada atenta de los aficionados y el mundo del fútbol, la gran incógnita era si el croata Igor Matanovic había tocado el balón en la jugada previa.

A pesar de que las imágenes iniciales no ofrecían una respuesta concluyente, un pico en la señal de un sofisticado sistema de tecnología similar al Snickometer sugirió que hubo contacto. Esta información fue crucial para que Eskas tomara la decisión de anular el gol. En cuestión de segundos, los sueños de los croatas se desvanecieron, mientras que Portugal celebraba su avance en el torneo con un resultado final de 2 a 1.

La innovadora tecnología detrás de la decisión arbitral

En el centro de esta polémica se encuentra el balón Trionda, diseñado por Adidas, que incorpora un microchip capaz de registrar cada toque del balón en tiempo real. Esta tecnología, aunque ya utilizada en torneos anteriores, tuvo su mayor impacto en este Mundial. Gracias a este sistema, el VAR pudo recibir datos precisos sobre la jugada, confirmando que Matanovic sí había tocado el balón, lo que justificó la anulación del gol.

La decisión del VAR, respaldada por la tecnología de balón inteligente, no solo desató la ira de los seguidores croatas, sino que también resaltó el papel cada vez más crítico de la tecnología en el fútbol moderno. En un torneo donde cada jugada cuenta, el uso de innovación tecnológica se convierte en un aliado y, a la vez, en un generador de controversias. La FIFA, al explicar su decisión, subraya la importancia de estas herramientas para garantizar la justicia en el juego, aunque no siempre sean bien recibidas por los aficionados.