La inflación muestra signos de desaceleración, pero el futuro de los combustibles genera incertidumbre
Cambio Global


La influencia de YPF en la dinámica de precios
Con el precio del petróleo en niveles previos a la guerra, se abre la interrogante sobre si el Gobierno optará por ajustar los precios internos de los combustibles o si mantendrá el enfoque en la desaceleración de la inflación. Consultoras como 1816 han señalado que la inflación podría haber caído por debajo del 2% en junio, pero advierten que el comportamiento de los precios de los combustibles será clave en los próximos meses. YPF, al ser responsable de más del 50% del mercado, jugará un rol crucial, ya que cualquier modificación en sus tarifas impactaría directamente en el índice de precios al consumidor (IPC).
Según estimaciones, una reducción del 16% en el precio de la nafta podría ser necesaria para alinearse con las cotizaciones internacionales actuales. Esto, a su vez, podría influir en una disminución del IPC de aproximadamente 0,65 puntos porcentuales. Sin embargo, el congelamiento de precios implementado por el Gobierno ha generado un sobreprecio que beneficia a los refinadores y expendedores, lo que complica la situación. Así, el Ejecutivo se enfrenta a un dilema: priorizar la compensación a YPF o acelerar la desinflación a medida que se acercan las elecciones.
Monitoreo de precios y proyecciones inflacionarias
Desde Grupo SBS también han resaltado la importancia de vigilar los precios de los combustibles en el segundo semestre, señalando que cualquier ajuste por parte de YPF podría tener un efecto inmediato sobre la inflación. El nuevo portavoz presidencial, Adrián Ravier, expresó optimismo respecto a que la inflación continuará su tendencia a la baja, con la esperanza de que se logre mantener por debajo del umbral del 2% mensual. Sin embargo, las consultoras advierten sobre los factores que aún podrían influir en la inercia inflacionaria.
En este contexto, C&T Asociados y Equilibra han identificado diferentes dinámicas en los precios, con una moderación en el componente núcleo, pero un aumento en los precios regulados y estacionales. La situación se complica aún más con la llegada de las vacaciones de invierno, que suelen elevar temporalmente los costos en sectores como el turismo. El futuro de la inflación en Argentina dependerá, en gran medida, de la decisión del Gobierno respecto a los precios de los combustibles y su impacto en la economía nacional.

