Nueva Suecia: La desconocida colonia que dejó huella en la fundación de EE.UU.
Cambio Global


Un vistazo desde las alturas de Filadelfia
Desde lo alto de la torre del reloj del edificio municipal más imponente de Estados Unidos, en Filadelfia, se puede vislumbrar la historia que dio forma a la nación. A 152 metros de altura, la vista panorámica revela lugares emblemáticos como la City Tavern, donde los Padres Fundadores discutieron las bases de la Revolución, y el Independence Hall, escenario de la firma de la Constitución en 1787. Sin embargo, lo que muchos ignoran es que parte de este territorio alguna vez perteneció a una pequeña colonia sueca.
Entre 1638 y 1655, Nueva Suecia se estableció a lo largo del valle del Delaware, abarcando áreas que hoy corresponden a Nueva Jersey, Pensilvania, Delaware y Maryland. A pesar de ser la colonia europea más pequeña y de corta duración en la historia estadounidense, su legado ha permanecido en las sombras. "Los suecos optaron por un enfoque discreto en su asentamiento, evitando el alarde de otras potencias coloniales", explica Deborah-Jean Hoffman, miembro del consejo del Centro Nueva Suecia, que promueve la historia de esta olvidada colonia.
Un legado silenciado
Aunque el asentamiento solo existió durante 17 años, su influencia cultural fue más profunda de lo que muchos podrían suponer. Nueva Suecia se formó en un contexto donde la interacciones y los intercambios eran fundamentales para la construcción de una identidad común entre los colonos. "La intención era establecer un lugar que pasara desapercibido y que no atrajera la atención de los neerlandeses", añade Hoffman, resaltando la naturaleza casi clandestina de esta colonia.
A medida que se celebran los 250 años de independencia de Estados Unidos, es esencial recordar que la historia del país está marcada por múltiples influencias y relatos, entre ellos el de Nueva Suecia. Reconocer su existencia es un paso hacia una comprensión más completa de los orígenes de la nación y su evolución a lo largo del tiempo.

