Estrategias de refinanciación: bancos y provincias ante la creciente morosidad
Cambio Global




Medidas en la Ciudad de Buenos Aires
La Ciudad de Buenos Aires ha puesto en marcha el Programa de Desendeudamiento Familiar y Personal, aprobado recientemente por la Legislatura local. Este plan permite a los ciudadanos refinanciar deudas bancarias en mora, originadas en préstamos personales y tarjetas de crédito, a través de nuevas líneas de financiamiento con una tasa nominal anual máxima del 35% y un plazo mínimo de 24 cuotas. Es importante señalar que este programa solo se aplica a deudas con instituciones financieras reguladas por el Banco Central, excluyendo a billeteras virtuales y prestamistas no bancarios.
Para acceder a este beneficio, los solicitantes deberán cumplir ciertos requisitos, como haber registrado atrasos de entre 60 y 180 días al 1° de junio, tener ingresos familiares por debajo de diez salarios mínimos y demostrar que las cuotas mensuales superan el 30% de sus ingresos. Además, se requerirá una residencia mínima de dos años en la Ciudad. La inscripción estará abierta durante 60 días a partir de la entrada en vigor de la ley.
Iniciativas en otras provincias
En la provincia de Buenos Aires, el Banco Provincia ha extendido su programa "Ponete al día", que está destinado a aquellos con deudas en mora hasta el 31 de mayo. Esta propuesta incluye la reducción de tasas, plazos de hasta 72 meses y condiciones ajustadas según el nivel de atraso y el perfil de cada cliente. Para quienes tienen mora temprana, la tasa inicial es del 39% anual para los sectores de menores ingresos, ascendiendo hasta el 50% para clientes que reciben sus haberes en el banco. En el caso de mora superior a 90 días, la tasa podría bajar hasta el 31% anual para quienes están considerados sobreendeudados.
La respuesta frente al aumento del endeudamiento no se limita a Buenos Aires, ya que otras provincias como Santa Fe y Corrientes también han implementado planes de protección para sus ciudadanos. Estas iniciativas son vitales para mitigar el impacto de la morosidad y permitir que las familias argentinas recuperen su estabilidad financiera.

