Crece la morosidad en un contexto de estabilidad económica
Cambio Global




Un panorama contradictorio en el sistema financiero
Los recientes indicadores macroeconómicos apuntan a una mayor estabilidad en la economía argentina, pero el sistema financiero enfrenta un reto significativo: los altos niveles de morosidad en los préstamos. La caída de la inflación y la normalización del tipo de cambio no han sido suficientes para aliviar las dificultades que atraviesan muchas familias en el cumplimiento de sus obligaciones crediticias.
Durante los últimos meses, diversas instituciones financieras han observado una moderación en el deterioro de la morosidad, que alcanzó niveles alarmantes en 2025. Sin embargo, los préstamos personales y las deudas de tarjetas de crédito mantienen cifras históricamente elevadas, reflejando el impacto persistente de la pérdida de poder adquisitivo en los argentinos.
Estrategias para mitigar el impacto de la morosidad
La expansión del crédito ha sido fundamental para la recuperación económica del último año, mayormente impulsada por préstamos destinados al consumo. Sin embargo, esta situación ha aumentado la irregularidad en los pagos, lo que ha llevado a bancos y fintechs a implementar políticas más estrictas de gestión del riesgo.
Los analistas consideran que el comportamiento de la morosidad será un indicador crucial en el segundo semestre. Si la recuperación del salario real y la actividad económica se consolidan, es posible que la tasa de incumplimiento comience a disminuir. De lo contrario, la paradoja de una economía más ordenada coexistiendo con hogares en apuros financieros podría persistir.

