La expansión global de las organizaciones criminales indias
Cambio Global




La gran intervención del FBI
En julio de 2026, el FBI llevó a cabo la mayor operación internacional contra el crimen organizado relacionado con la India, denominada "Operación Hard Ball". Esta intervención resultó en la detención de 24 individuos en Estados Unidos, Canadá y España, además de la imputación de 37 personas, revelando la complejidad y el alcance de las actividades delictivas que se originan en el país asiático. En el centro de la operación está Lawrence Bishnoi, un notorio delincuente recluido en una prisión de Gujarat, acusado de orquestar actividades criminales como asesinatos, extorsiones y tráfico de drogas a nivel internacional, utilizando para ello dispositivos móviles de contrabando.
La respuesta de India no se hizo esperar; el 14 de julio, el gobierno indio celebró la acusación de Estados Unidos contra Bishnoi por su supuesta implicación en el asesinato del líder separatista sij Hardeep Singh Nijjar en Canadá. El portavoz del Ministerio de Exteriores indio, Randhir Jaiswal, destacó la sólida colaboración entre India y Estados Unidos en la lucha contra el crimen organizado y el terrorismo. No obstante, expertos en el tema advierten que "Operación Hard Ball" no solo evidencia la amenaza que representan estas organizaciones, sino que también ilustra su transformación de un problema interno a una red criminal global.
Una nueva era en el crimen organizado
La acusación contra Bishnoi revela cómo su organización ha utilizado la violencia, el narcotráfico y la extorsión para establecer su poder en la diáspora india. Según los fiscales, la banda ha exigido millonarias sumas a empresarios en Estados Unidos y Canadá, llevando a cabo actos violentos contra quienes se niegan a cumplir. Shreekumar Menon, un experto en narcotráfico, señala que la diáspora india ha generado nuevos mercados para estas redes criminales, permitiendo que la banda Bishnoi opere de manera más sofisticada gracias a las tecnologías de comunicación encriptadas y a su capacidad para coordinar operaciones en el extranjero.
La evolución de la red de Bishnoi marca un cambio en la percepción de las organizaciones criminales indias, que hasta ahora eran consideradas actores regionales. Las fuerzas del orden, ahora enfrentadas a un fenómeno más complejo, deben adaptarse a las nuevas dinámicas del crimen transnacional, donde la colaboración internacional y el intercambio de información son esenciales para contrarrestar esta creciente amenaza.

