China reclama compensaciones tras la nacionalización de British Steel
Cambio Global




Jingye Steel exige reparaciones
La compañía china Jingye Steel, antigua propietaria de British Steel, ha exigido al gobierno del Reino Unido una compensación "oportuna, íntegra y efectiva" por las pérdidas sufridas a raíz de la nacionalización de la empresa, un proceso anunciado recientemente por Londres. En un comunicado emitido el pasado domingo, Jingye aseguró que todas sus inversiones están debidamente documentadas y que no cederá en su reclamación. Además, la empresa ha iniciado consultas bajo el acuerdo bilateral de inversión, reservándose el derecho a recurrir a arbitraje internacional si es necesario.
Jingye adquirió British Steel en 2020, pero perdió el control de la compañía el año pasado cuando el parlamento británico intervino debido a las dificultades financieras que enfrentaba. La planta de Scunthorpe, la última en el Reino Unido capaz de producir acero desde cero, se encontraba al borde del cierre, lo que llevó al gobierno británico a intervenir y nacionalizar la empresa en abril de 2025. Ante esta situación, Jingye ha acusado al gobierno británico de violar normas internacionales de inversión y de realizar un "robo descarado" al exigir compensaciones por sus pérdidas.
Reacción del gobierno chino
La respuesta de Jingye también incluye la exigencia de responsabilidad legal para los funcionarios británicos y los directivos de British Steel involucrados en la nacionalización, argumentando que la intervención del gobierno fue precipitada y careció de un plan de gestión adecuado, lo que causó pérdidas tanto a los contribuyentes como a la empresa. La nacionalización se formalizó después de la aprobación de la Ley de Nacionalización de la Industria del Acero, que reconoce la importancia estratégica de este sector para el Reino Unido. Jingye apuntó que cuando adquirió la siderúrgica, esta estaba "al borde de la quiebra" y que las inversiones realizadas en los últimos años habían sido significativas para mantener las operaciones y los empleos.
El gobierno chino, a través de su Ministerio de Exteriores, ya ha manifestado su postura frente a la nacionalización, afirmando que tomará las medidas necesarias para proteger sus derechos y exhortando al Reino Unido a encontrar una solución de compensación que sea aceptable para ambas partes. La situación plantea un nuevo desafío en las relaciones entre China y el Reino Unido, en un contexto donde las tensiones comerciales y políticas son cada vez más evidentes.

