La UE impone una multa de 890 millones de euros a Google por prácticas anticompetitivas
Cambio Global




Multas por abuso de posición dominante
La Comisión Europea ha decidido imponer dos multas a Google, que suman un total de 890 millones de euros, debido a prácticas que favorecen sus propios servicios sobre los de la competencia. La primera multa, de 460 millones de euros, se debe a la priorización de productos como Google Shopping en los resultados de búsqueda, lo que limita la visibilidad de otras alternativas disponibles en el mercado.
La segunda sanción, de 430 millones de euros, responde a la imposición de restricciones a los desarrolladores de aplicaciones móviles. Estos desarrolladores, al utilizar Google Play, se ven impedidos de informar a los usuarios sobre ofertas más económicas disponibles en otras plataformas, lo que infringe las normas de competencia establecidas por la ley de mercados digitales (DMA) de la UE.
Consecuencias de la normativa y respuesta de Google
La Comisión Europea ha dado a Google un plazo de 60 días para modificar sus prácticas comerciales y garantizar un trato equitativo a sus competidores en los resultados de búsqueda. De no cumplir con esta orden, la empresa podría enfrentarse a sanciones adicionales que alcanzarían hasta el 5% de su facturación global anual. Aunque las multas actuales son significativamente menores a las que la UE ha impuesto en el pasado, reflejan un enfoque más reciente en la aplicación de la DMA, vigente desde 2022.
Ante las posibles represalias del gobierno estadounidense, Google ha expresado su desacuerdo con la multa, argumentando que la DMA afecta negativamente el funcionamiento de sus servicios. La situación pone de relieve la creciente tensión entre la regulación europea y los intereses comerciales de las grandes tecnológicas, lo que podría tener repercusiones en la dinámica económica global, incluida su influencia en Argentina.

