La agroindustria argentina alcanza casi u$s27.000 millones en exportaciones en el primer semestre

Durante los primeros seis meses de 2026, las exportaciones del sector agroindustrial en Argentina experimentaron un notable crecimiento del 17,3% en comparación con el año anterior, alcanzando un total de u$s26.978 millones. Este aumento se debe en gran parte a los complejos de girasol, carne, cuero vacuno y trigo.
Actualidad26/07/2026Cambio GlobalCambio Global

Crecimiento sostenido en las exportaciones

De acuerdo con el último informe de la Bolsa de Cereales, presentado por el Consejo Agroindustrial Argentino (CAA), las exportaciones agroindustriales durante el primer semestre de este año sumaron u$s3.984 millones más que en el mismo período de 2025. En junio, las cifras alcanzaron u$s4.939 millones, lo que representa un incremento de u$s733 millones, equivalente a un 17,4% más que en el mismo mes del año anterior.

Este desempeño positivo del sector agroindustrial se alinea con la mejora general del comercio exterior argentino, que experimentó un crecimiento superior al 24% en las exportaciones totales de bienes en el primer semestre. Este aumento ha contribuido a un notable superávit comercial, destacando la importancia del complejo agroindustrial en la generación de divisas para el país.

Sectores destacados y desafíos

Entre los sectores que mayores aportes realizaron al crecimiento exportador se encuentran el girasol, la carne y el cuero vacuno, y el trigo. Sin embargo, en términos de expansión relativa, el sector porcino se destacó con un asombroso aumento del 130% en sus exportaciones en comparación con el primer semestre de 2025. Otros sectores, como legumbres y algodón, también mostraron incrementos significativos, aunque algunas áreas, como el avícola, enfrentaron caídas notables en sus exportaciones.

A pesar de los desafíos que enfrenta el sector, las proyecciones de la Bolsa de Comercio de Rosario anticipan que el agro liquidará cerca de u$s34.900 millones en 2026, aunque esta cifra se ha ajustado a la baja debido a la expectativa de disminución en los precios internacionales. A medida que se normaliza el flujo de liquidaciones, el sector muestra signos de recuperación, impulsado por una cosecha de soja más robusta y un aumento en la producción de biodiésel.