Nueva ola de calor complica la lucha contra incendios en Francia y España

Una inminente ola de calor amenaza con intensificar los devastadores incendios forestales que asolan España y Francia. Las autoridades se encuentran en alerta máxima mientras los bomberos se esfuerzan por controlar la situación en medio de condiciones climáticas adversas.
Mundo28/07/2026Cambio GlobalCambio Global

Incendios forestales en España: un panorama crítico

España se enfrenta a una de las temporadas de incendios más destructivas de su historia, con fuegos activos en múltiples frentes, incluidos Madrid, Ávila, Toledo y la región de Valencia. El ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, destacó que, a pesar de que se logró un "resultado razonablemente positivo" en las labores de extinción, la llegada de la nueva ola de calor, prevista para el miércoles, podría dificultar aún más el control de las llamas. Hasta la fecha, los incendios han consumido 77.000 hectáreas, elevando el total de superficie quemada en el año a 175.000 hectáreas, lo que representa un aumento alarmante en comparación con el año anterior.

Las condiciones climáticas pronosticadas para los próximos días incluyen temperaturas extremas, baja humedad y vientos intensos, lo que hace que la situación sea aún más crítica. Marlaska advirtió que este es un momento fundamental para anticiparse a las adversidades, ya que el país se encuentra en una carrera contrarreloj para controlar los incendios antes de que la ola de calor impacte con toda su fuerza.

La situación en Francia: un fenómeno inédito

Francia no se queda atrás en esta crisis, enfrentándose a un día potencialmente más complicado debido al avance de la ola de calor sobre el megaincendio cerca de Burdeos, que ya ha devastado 42.000 hectáreas y obligado a la evacuación de más de 200.000 personas. Aunque el incendio no ha progresado en las últimas horas, las autoridades temen que el aumento de las temperaturas y la disminución de la humedad puedan complicar las labores de extinción en el departamento de Gironda, donde la situación se mantiene "globalmente estable" según la prefecta Sophie Brocas.

Ante la gravedad de la situación, alrededor de 4.000 turistas en la localidad de Lacanau están siendo evacuados como medida preventiva. Las autoridades han señalado que la virulencia del incendio se debe en parte a fenómenos climáticos inusuales, como las "tormentas de fuego", que generan condiciones extremas y dificultan la contención de las llamas. La prefecta Brocas ha descrito la situación como un fenómeno "inédito y desconocido", lo que resalta la urgencia de abordar la crisis y sus implicancias a nivel global.