Rumania detiene operaciones de su central nuclear por sequía en el Danubio
Cambio Global




Un impacto irreversible por la sequía
El director de la Administración Nacional de Aguas de Rumania, Sorin Rîndaşu, confirmó que el reactor 2 de la planta nuclear de Cernavoda será detenido en los próximos días. Esta decisión se produce tras el cierre del primer reactor, que también se vio afectado por la caída del nivel del agua, esencial para su refrigeración. Rîndaşu indicó que con los caudales actuales, que han alcanzado un mínimo histórico, no hay posibilidad de revertir la situación.
Las autoridades han implementado medidas urgentes para intentar aumentar el caudal del Danubio, como la detonación de rocas en el lecho del río y la colocación de barcazas con piedras. Sin embargo, estas acciones no han logrado frenar la caída del nivel del agua, que ha descendido tres centímetros más, alcanzando un caudal de apenas 1.370 metros cúbicos por segundo, muy por debajo del promedio de 3.900. Además, se pronostica que no habrá lluvias en la región durante al menos cinco días.
Consecuencias para el suministro eléctrico
La parada del segundo reactor de Cernavoda, la única central nuclear del país, obligará a Rumania a recurrir a importaciones eléctricas de naciones vecinas para satisfacer la demanda. A pesar de la grave situación, el Ministerio de Energía ha asegurado que no hay riesgo de apagones, aunque la crisis hídrica está afectando a alrededor de 200 localidades que enfrentan restricciones en el suministro de agua.
El país se encuentra bajo una ola de calor extremo, con temperaturas que alcanzan hasta 39 grados en el noroeste, lo que agrava aún más la crisis. La combinación de sequía, altas temperaturas y la interrupción del suministro eléctrico plantea un desafío significativo para Rumania en el corto plazo.

