Miles de tunecinos salen a las calles en rechazo al gobierno de Kais Said

Más de 1.000 personas se manifestaron en Túnez el pasado jueves, demandando el fin de las políticas del presidente Kais Said, a quien acusan de limitar las libertades civiles y aumentar la pobreza. Los manifestantes exigen elecciones justas y el restablecimiento de la democracia en el país.
Mundo20/08/2026Cambio GlobalCambio Global

Acusaciones de represión y crisis económica

La protesta fue organizada por la ONG Nafas y reunió a ciudadanos preocupados por la creciente represión bajo el mandato de Said, quien asumió la presidencia en 2019. Los asistentes al acto denunciaron las detenciones "arbitrarias" y las políticas económicas que, según ellos, han llevado a un aumento del desempleo y la pobreza en la nación. Con lemas como "Túnez es una república, no una monarquía" y "Basta de injusticia", los manifestantes exigieron cambios urgentes en el liderazgo del país.

Desde que Said asumió el control total en julio de 2021, tras alegar la necesidad de "rectificar" el proceso democrático, las voces disidentes han enfrentado un severo acoso. Activistas y organizaciones internacionales han señalado un alarmante retroceso en los derechos civiles en Túnez, el único país de la región que logró avances significativos en este ámbito tras la Primavera Árabe de 2011. La represión ha llevado a una disminución notable en la cantidad de manifestaciones y a una participación que, en los últimos años, rara vez supera las quinientas personas.

Un llamado a la unidad y a la acción

Sin embargo, el 25 de julio, conmemorando el Día de la República, aproximadamente 3.000 tunecinos se unieron en una masiva protesta, clamando por el fin de años de pobreza, desempleo, marginación y represión bajo el gobierno actual. Este evento se interpretó como el inicio de una nueva ola de movilizaciones, con la esperanza de que pueda llevar a la caída del régimen de Said. Las organizaciones sociales afirman que este clima de descontento es insostenible y que la lucha por la democracia y la justicia social está lejos de terminar.

La transición democrática iniciada en Túnez tras la Primavera Árabe se encuentra en un punto crítico. A medida que las protestas se intensifican, la presión sobre el gobierno de Kais Said aumenta, generando un clima de incertidumbre que podría redefinir el futuro político del país y su impacto en la región. La sociedad civil se mantiene firme en su búsqueda por recuperar las libertades y derechos que consideran fundamentales.