Crisis laboral: la gestión de Milei se asemeja a la de Macri en la pérdida de empleos privados

Desde la asunción de Javier Milei, el empleo asalariado privado ha registrado una caída alarmante, con más de 241.000 puestos perdidos. Esta situación refleja una tendencia preocupante, similar a la crisis laboral que enfrentó el gobierno de Mauricio Macri.
Actualidad22/08/2026Cambio GlobalCambio Global

Un panorama preocupante en el mercado laboral

En la actualidad, el sector privado argentino cuenta con 140.000 asalariados menos en comparación con mayo de 2018, y la disminución de empleo desde noviembre de 2023 es notablemente similar a la que se experimentó entre mayo de 2018 y noviembre de 2019. La precarización del mercado laboral se ha intensificado, afectando gravemente el bienestar de los trabajadores, quienes lidian con la dificultad de llegar a fin de mes y el temor constante de perder su empleo. En este contexto, el uso de monotributos y trabajos en plataformas ha aumentado, reflejando un ajuste que precariza aún más las condiciones laborales.

La caída en el empleo formal es evidente. Según datos del Sistema Integrado Previsional Argentino (SIPA), en mayo de 2026 había 6.131.500 asalariados privados registrados, una cifra que contrasta con los 6.275.300 de mayo de 2018, cuando gobernaba Cambiemos. La actual gestión de Milei ha visto perder 241.200 puestos asalariados privados, lo que representa una disminución del 3,78%. Este descenso ha sido continuo, con un retroceso que se ha mantenido durante los últimos 12 meses.

Comparativa con gestiones anteriores

A pesar del crecimiento de la población y la fuerza laboral en los últimos ocho años, hoy hay aproximadamente 144.000 asalariados privados menos que durante el mandato de Macri. En comparación con el gobierno de Alberto Fernández, la diferencia es de apenas 10.000 puestos. Mientras tanto, el número de monotributistas ha crecido casi un 38%, pasando de 1,6 millones en mayo de 2018 a 2,2 millones en 2026, lo que indica una tendencia hacia la informalidad y la falta de estabilidad laboral.

En resumen, la administración de Milei enfrenta un panorama laboral sombrío, con una pérdida significativa de empleos formales y un aumento en la precarización. La situación se agrava con la contracción en sectores clave como la construcción, el comercio y la industria, que han sido los principales responsables de la caída en el empleo. Sin un cambio de rumbo, el futuro del mercado laboral argentino se presenta incierto.