Israel asume control de un centro educativo de la ONU en Jerusalén Este
Cambio Global




Un nuevo golpe a la educación palestina
El pasado martes 25 de agosto de 2026, Israel tomó control de un centro de formación profesional ubicado en Qalandia, entre el barrio de Kafr Aqab y el campo de refugiados del mismo nombre. Esta instalación, que ha estado en funcionamiento desde 1952, ha proporcionado capacitación a aproximadamente 340 palestinos de Cisjordania cada año, según datos de la Agencia de la ONU para los Refugiados Palestinos (UNRWA). La decisión israelí representa un nuevo desafío para la organización, que ha enfrentado restricciones y vetos en su labor.
Desde enero de 2025, Israel implementó una legislación que desvincula al Estado hebreo de la UNRWA y prohíbe su operación en su territorio, bajo el argumento de que la agencia actúa como una tapadera para el grupo islamista Hamás, considerado terrorista por varios países, incluida la Unión Europea. Esta ley ha permitido que el gobierno israelí ejecute acciones como la reciente ocupación del centro educativo, lo que ha generado un clima de preocupación entre los jóvenes palestinos que dependen de estas oportunidades de formación.
Reacción de la comunidad internacional
António Guterres, secretario general de la ONU, expresó su firme rechazo a la ocupación del centro y subrayó que esta acción "privará a los jóvenes de la educación profesional que estaban recibiendo". Su portavoz, Stephane Dujarric, reafirmó que las instalaciones de la UNRWA son propiedad de Naciones Unidas y, por lo tanto, deben ser consideradas inviolables e inmunes a cualquier tipo de intervención externa. Guterres instó a Israel a respetar los derechos educativos de los palestinos.
En medio de un contexto de tensiones crecientes, el primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, defendió la ocupación del centro, argumentando que el Estado de Israel no permitirá que una organización vinculada a actos de terrorismo opere en su territorio. Esta situación plantea un escenario complejo donde la educación de los jóvenes palestinos se ve amenazada por las decisiones políticas y legales de un conflicto que sigue sin resolverse.

