El Gobierno implementa el RIMI para impulsar las inversiones en pymes

Este martes, el Gobierno argentino activó el Régimen de Incentivo a las Medianas Inversiones (RIMI), un programa diseñado para fomentar las inversiones en pequeñas y medianas empresas (pymes). A través del Sistema de Gestión de Inversiones (SGI), las empresas podrán acceder a beneficios fiscales relevantes para sus proyectos.
Actualidad26/08/2026Cambio GlobalCambio Global

Un paso adelante en la gestión de inversiones

Luego de su aprobación en el Congreso en febrero, el RIMI se convierte en una de las pocas iniciativas del Gobierno actual destinadas a estimular las inversiones en el sector de las pymes. La Agencia de Recaudación y Control Aduanero (ARCA) ha habilitado el SGI, que permite a las empresas tramitar los beneficios fiscales relacionados con sus inversiones de manera más ágil y eficiente. Este sistema, accesible mediante clave fiscal, ofrece la posibilidad de declarar el tipo de inversión y cargar las facturas correspondientes.

El régimen establece montos mínimos de inversión diferenciados según el tamaño de la empresa, que oscilan desde 150.000 dólares para las minipymes hasta 9 millones de dólares para las medianas de tramo 2. Para las pequeñas empresas, el monto mínimo es de 600.000 dólares, mientras que para las medianas de tramo 1, se requiere una inversión de 3,5 millones de dólares. La implementación del SGI es un avance significativo, ya que reemplazará gradualmente los procedimientos actuales para la gestión de inversiones productivas, y podría ampliarse a otros regímenes de beneficios tributarios en el futuro.

Beneficios fiscales y requisitos para acceder al RIMI

El RIMI ofrece a las empresas dos beneficios fiscales clave: la amortización acelerada en el Impuesto a las Ganancias y la devolución de créditos fiscales de IVA para las inversiones productivas realizadas en bienes muebles amortizables y obras dentro del país. Según el tributarista Sebastián Domínguez, las inversiones deben comenzar a partir del 6 de marzo de 2026, y los comprobantes de las mismas deben estar fechados antes del 19 de mayo de 2028.

Para garantizar el acceso a estos beneficios, los contribuyentes deben registrar su proyecto de inversión en el SGI y asegurarse de que la información coincida con la presentada en la declaración jurada del Impuesto a las Ganancias. Este aspecto de coherencia entre los datos registrados y los informados ante ARCA es fundamental para evitar inconvenientes en la obtención de los beneficios fiscales.