Bullrich enfrenta la resistencia de sus aliados en el Senado

Patricia Bullrich se vio obligada a convocar una sesión este jueves enfocada únicamente en la votación de pliegos judiciales y acuerdos internacionales, ya que sus aliados se niegan a tratar otros proyectos. Entre los nombramientos destacados se encuentran los de Pablo Yadarola y Pablo Bertuzzi, quienes aspiran a ocupar dos cargos en la Sala I de la Cámara Federal de Buenos Aires, donde se encuentran en trámite causas de corrupción que involucran al gobierno.
Mundo26/08/2026Cambio GlobalCambio Global

La presión sobre los nombramientos judiciales

La urgencia de Juan Bautista Mahiques por avanzar con los nombramientos de jueces llevó a Bullrich a solicitar a los senadores que se presenten para una agenda tan limitada que podría resolverse rápidamente mediante una votación a mano alzada. A pesar de esta situación, la líder del bloque libertario deseaba incorporar la Ley Hojarasca, un proyecto significativo de Federico Sturzenegger, que Bullrich pretendía llevar al debate para que la oposición pudiera modificarlo a su antojo.

Según fuentes parlamentarias, la estrategia de Bullrich consistía en que el rechazo a la ley de Sturzenegger provocara una respuesta en la Casa Rosada, donde ya se le había atribuido la derrota por la ley de tierras y la gestión del fuego. Sin embargo, Bullrich ha perdido el control sobre los senadores aliados, quienes ahora se muestran reticentes ante las propuestas del gobierno.

Tensión interna en el bloque opositor

Durante una reciente reunión de la Mesa Política, Martín Menem intentó brindarle consejos a Bullrich sobre cómo proceder con un proyecto de ley, sugiriendo que debió haber llevado la ley de propiedad privada al recinto en cuanto obtuvo dictamen. Bullrich respondió que no pudo hacerlo debido a la tensión provocada por el caso Adorni, lo que llevó a que los senadores consideraran impulsar una moción de censura si se convocaba a sesión.

En este marco, Bullrich se encuentra en una posición delicada, intentando mantener una imagen de apoyo al gobierno mientras navega por las desconfianzas internas y las tensiones que surgen de la falta de respaldo de sus aliados. La ex ministra es consciente de que su futuro político depende de la caída en la imagen del presidente Javier Milei, lo que la lleva a adoptar un perfil cauteloso en su accionar.