Rescate en la frontera entre Nepal y Tíbet: miles de desaparecidos tras la catástrofe
Cambio Global




La devastación causada por la riada
El jueves 27 de agosto de 2026, las autoridades en Nepal confirmaron que más de 400 personas, en su mayoría turistas extranjeros, se encuentran desaparecidas tras una serie de inundaciones repentinas y deslizamientos de tierra que han dejado al menos 160 muertos. Los equipos de rescate trabajan incansablemente en la zona afectada, que ha sido arrasada por la fuerza del agua, mientras se teme que la cifra de fallecidos se eleve en las próximas horas.
Según los informes, el desastre fue desencadenado por un desprendimiento de glaciar a unos 20 kilómetros al noreste del paso de Rasuwagadhi, que generó una poderosa corriente de lodo y sedimentos en el río Lhende. Esta masa de agua alcanzó el río Bhote Koshi a las 9:15 hora local, impactando severamente en las localidades de Timure, Rasuwagadhi y Syabrubesi, y extendiéndose también al territorio chino. Las imágenes captadas por cámaras de seguridad muestran la devastación, con aldeas enteras y estructuras vitales siendo arrastradas por la corriente, mientras los residentes intentan escapar del peligro inminente.
La situación de los turistas afectados
Sunil Sharma, portavoz de la Junta de Turismo de Nepal, destacó que entre los desaparecidos hay 340 turistas extranjeros, incluyendo 133 provenientes de India que se encontraban en una peregrinación. También se reportan 47 desaparecidos de Estados Unidos, 34 de Australia, 33 del Reino Unido y 24 de Canadá. Ante esta tragedia, el Departamento de Estado estadounidense ha manifestado su preocupación y está siguiendo la situación de cerca.
Además, se han reportado ciudadanos de Malasia, Países Bajos, Portugal, Sudáfrica, Corea del Sur y Ucrania entre los desaparecidos. El gobierno de Corea del Sur confirmó que ocho de sus ciudadanos, que trabajaban en una central hidroeléctrica, se encuentran ilocalizables. Por su parte, las autoridades españolas han indicado que, hasta el momento, no hay constancia de ciudadanos españoles afectados por la catástrofe. La comunidad internacional observa con atención los esfuerzos de rescate en medio de esta crisis humanitaria.

