La casa propia, un anhelo distante: los nuevos créditos hipotecarios no cambiarán la realidad
Cambio Global




Un panorama complicado para los aspirantes a propietarios
La falta de políticas públicas sostenidas que faciliten el acceso a hipotecas asequibles ha llevado a un aumento significativo de inquilinos en el país, mientras que la proporción de propietarios sigue en descenso. A pesar de la reciente reactivación de los créditos UVA durante la gestión de Javier Milei, las expectativas generadas no se han materializado de manera efectiva. Estos nuevos préstamos, que evocan a aquellos otorgados durante la administración del PRO, se presentan como más costosos y menos inclusivos, en un contexto marcado por salarios estancados, fluctuaciones en las tasas de interés y un alarmante aumento en la morosidad de préstamos y tarjetas.
El ministro de Economía, Luis Caputo, ha anunciado la inyección de $2 billones del Fondo de Garantía de Sustentabilidad (FGS) de ANSES para relanzar los créditos hipotecarios UVA, destinados a facilitar la adquisición de la primera vivienda. Según Caputo, esta medida busca promover la "justicia social". Las licitaciones de plazos fijos UVA se realizarán entre los bancos, con subastas que alcanzarán los $200.000 millones. Se ofrecerán tramos con tasas que oscilan entre UVA más 2,5% a un año, y UVA más 4,5% a cinco años. Sin embargo, los bancos, al recibir estos fondos, ofrecerán líneas de financiamiento con tasas más altas, de UVA más 7,5%.
Desigualdades en el acceso a la vivienda
Se estima que esta iniciativa podría beneficiar a alrededor de 18.000 familias, considerando que el crédito promedio para la adquisición de una vivienda es de aproximadamente u$s80.000. Sin embargo, esta cifra podría variar significativamente dependiendo del monto solicitado por las familias. Por ejemplo, para acceder a una vivienda de u$s106.667, una familia necesitaría demostrar ingresos anuales de $3.460.391, con una cuota inicial de $865.089 a un plazo de 25 años. Esta realidad contrasta con la pérdida del 1,2% del poder adquisitivo de los trabajadores formales en el último año.
La situación habitacional en Argentina se complica, especialmente para las generaciones que, en teoría, deberían tener más facilidades para acceder a la vivienda. Con el 25,6% de las personas de entre 30 y 45 años alquilando a nivel nacional, y un 48% en CABA, el panorama se torna desalentador. A pesar de los esfuerzos del Gobierno por facilitar el acceso a créditos hipotecarios, los especialistas coinciden en que los volúmenes actuales son insuficientes para revertir las tendencias de propiedad en el país, lo que deja el sueño de la casa propia aún más distante para muchos argentinos.

