Dólar y tasas de interés: ¿un cambio de rumbo hacia la reactivación económica?

En las últimas semanas, se han empezado a observar signos de una posible flexibilización en la política monetaria del Banco Central. Este cambio despierta un intenso debate en la comunidad económica sobre si el enfoque del Gobierno se está orientando hacia la reactivación de la actividad económica en lugar de centrarse exclusivamente en la estabilidad del tipo de cambio.
Actualidad02/09/2026Cambio GlobalCambio Global

El dilema del BCRA entre estabilidad y crecimiento

La política monetaria del actual Gobierno se ha caracterizado por su ambigüedad, aunque se ha mantenido un enfoque contractivo que prioriza la estabilidad cambiaria y la desaceleración inflacionaria. No obstante, ante el estancamiento del crédito en pesos, los altos niveles de morosidad y los indicadores laborales poco alentadores, analistas comenzaron a identificar señales de un posible cambio en la estrategia. Esta nueva dirección podría estar buscando un mayor énfasis en la actividad económica, aunque hay quienes sostienen que se trata más de un proceso de "prueba y error" para encontrar un equilibrio entre el valor del dólar y las tasas de interés.

Un informe de la consultora C-P calificó la política monetaria actual como "poco transparente" y "no convencional". Aunque se define como un programa centrado en agregados monetarios, no queda claro cuál es el agregado que se controla, los niveles esperados para dicha variable y qué desviaciones de la meta activarían una respuesta política. Esta consultora, liderada por Federico Pastrana y Pablo Moldovan, identificó tres canales a través de los cuales puede variar la cantidad de dinero en la economía: las compras de divisas por parte del BCRA, las licitaciones de deuda del Tesoro y las operaciones del Central en el mercado secundario de deuda pública.

Ajustes y nuevas estrategias en el mercado monetario

Durante gran parte de agosto, se observó una disminución en el ritmo de acumulación de reservas, lo que restringió la liquidez del sistema. Esto, sumado a un roll-over de licitaciones igual o superior al 100% y a la caída en las colocaciones de Repo, indica un endurecimiento monetario que impacta rápidamente en las tasas de interés. Según el informe de C-P, cuando el saldo cambiario disminuye, el sistema se ve obligado a depender de las licitaciones del Tesoro, lo que se traduce en un apretón monetario que eleva las tasas.

Sin embargo, en días recientes, el BCRA permitió que el tipo de cambio mayorista superara los $1.500, mientras que las tasas cortas comenzaron a ceder y la Secretaría de Finanzas renovó solamente una parte de sus vencimientos, lo que significó una inyección de pesos en la economía. Según la Gerencia de Estudios Económicos del Banco Provincia, desde el 19 de agosto, cuando las tasas alcanzaron un pico, el Banco Nación ha estado más activo en el mercado monetario, ofreciendo cauciones a tasas más competitivas. Esto ha resultado en una reducción del costo de financiamiento y sugiere un cambio en las prioridades del equipo económico.

A pesar de estos movimientos hacia una política más flexible, analistas como Moldovan advierten que las tasas primarias aún están por encima de los niveles previos al endurecimiento monetario. El desafío que enfrenta el Gobierno es encontrar un equilibrio sostenible entre las tasas de interés y el tipo de cambio, mientras se busca reactivar la economía sin provocar nuevas tensiones inflacionarias. La reciente baja de tasas podría ser un paso hacia la reactivación, pero también conlleva el riesgo de reavivar la presión sobre el tipo de cambio y obstaculizar el proceso de desinflación.