Trump intensifica la presión sobre la Fed para una reducción de tasas tras el informe de empleo
Cambio Global


La demanda de Trump ante la Reserva Federal
Este viernes, Donald Trump celebró la creación de 162.000 nuevos puestos de trabajo en agosto, un número que superó las expectativas de los analistas. El mandatario utilizó estos datos como base para instar a la Reserva Federal (Fed) a que baje las tasas de interés en su próxima reunión, programada para dentro de unas semanas. En un mensaje en su red social Truth Social, Trump amenazó con restringir el comercio con naciones que mantienen un superávit comercial con Estados Unidos si sus demandas no son atendidas. "¡Bajen las tasas o dejaré de comerciar con países con los que tenemos déficit!", afirmó.
Trump argumentó que un país fuerte debe tener tasas de interés más bajas y recordó tiempos en los que Estados Unidos contaba con tasas competitivas. "Si no aceptamos sus grandes superávits, ya no se les consideraría una élite financiera", advirtió, subrayando su perspectiva sobre la importancia de la competitividad económica. Además, el presidente criticó la reciente decisión de la Corte Suprema que desmanteló ciertas medidas arancelarias, pero enfatizó que el veredicto reafirmó su autoridad para decidir con quién comercia la principal economía del mundo.
La postura de la Fed y su nuevo liderazgo
La Reserva Federal decidió mantener las tasas de interés en un rango de 3,5% a 3,75% a finales de julio, en la segunda reunión bajo la dirección de Kevin Warsh, quien ha sido objeto de críticas por su cercanía a Trump. El expresidente ha manifestado su descontento con las altas tasas, señalando que colocan a Estados Unidos en una desventaja comercial significativa. "¡No permitiré que eso suceda!", enfatizó Trump, al tiempo que instó a la Fed a actuar con patriotismo.
Con la cumbre de la Fed programada para el 15 y 16 de septiembre, la presión sobre Warsh y el organismo se intensifica, en un contexto donde las decisiones sobre las tasas de interés pueden tener repercusiones significativas no solo para la economía estadounidense, sino también para los mercados globales, incluyendo a Argentina, que sigue de cerca estas dinámicas.

