Reducción del déficit comercial con Brasil: un 38% menos en agosto

La caída en las importaciones argentinas y la desaceleración en el sector automotriz han contribuido a una notable disminución del déficit comercial con Brasil. Este cambio se produce en un contexto de tensiones políticas entre ambos países.
Actualidad05/09/2026Cambio GlobalCambio Global

Un panorama comercial cambiante

Las relaciones comerciales entre Argentina y Brasil están atravesando un periodo de transformación. En agosto, el déficit comercial con el país vecino se situó en 380 millones de dólares, lo que representa una reducción del 38% en comparación con los 613 millones de dólares registrados en el mismo mes del año anterior. Esta disminución de 233 millones de dólares se debe, en gran medida, a una disminución en las importaciones, que alcanzaron los 1.479 millones de dólares, marcando una caída del 10% interanual, según datos de la consultora Abeceb.

En julio, el déficit había mostrado una caída aún más pronunciada, del 53,1%, con un saldo de 262 millones de dólares. En ese mes, las exportaciones argentinas crecieron un 4,6%, alcanzando los 1.153 millones de dólares, mientras que las importaciones se redujeron a 1.416 millones de dólares. A pesar de esta tendencia, Brasil sigue siendo el principal socio comercial de Argentina, representando alrededor del 14% de las exportaciones argentinas y el 23% de las importaciones nacionales.

Impacto en la industria automotriz

La industria automotriz ha sido un factor determinante en la mejora de la balanza comercial. Según el informe de Abeceb, las compras de vehículos de diversas categorías, incluyendo automóviles para pasajeros y mercancías, se redujeron en 176 millones de dólares en comparación con el año anterior, pasando de 730 millones de dólares a 554 millones. Entre los productos más afectados se encuentran los vehículos para pasajeros, que experimentaron una caída del 25,6% (267,4 millones de dólares), y las autopartes, que también disminuyeron en un 25,5%.

Sin embargo, la caída en las importaciones de automóviles brasileños fue parcialmente compensada por un incremento en la compra de energía eléctrica, carne bovina, productos químicos, mineral de hierro y fertilizantes desde Brasil. Esta dinámica sugiere que, a pesar de las tensiones políticas, las relaciones comerciales entre ambos países están en constante evolución, lo que podría tener implicaciones significativas para la economía argentina en el futuro.