La morosidad como estrategia: Juan Carlos de Pablo la considera una "inversión" para las billeteras
Cambio Global


Estrategias de crédito en un entorno complicado
Juan Carlos de Pablo, reconocido economista argentino, ha planteado una perspectiva interesante sobre la morosidad en el sector financiero, sugiriendo que representa una inversión para las billeteras. En un momento marcado por el incremento de la morosidad y la discusión sobre la necesidad de asistencia estatal, De Pablo sostiene que el costo de la mora es parte del modelo de negocio de las entidades que otorgan créditos. Durante su intervención en el programa de streaming "Maquiavelo y Adam Smith", el economista explicó que, al inicio, las instituciones financieras buscan otorgar préstamos, pero muchas veces carecen de la información necesaria sobre sus solicitantes, lo que las lleva a conceder múltiples créditos de bajo monto, conscientes de que un porcentaje de estos no será pagado.
En este sentido, De Pablo detalló cómo las entidades evolucionan en su estrategia crediticia, identificando a los buenos pagadores para ofrecerles mayores montos a medida que se construye su historial de pagos, mientras que los deudores morosos son rápidamente excluidos del acceso a nuevos créditos. Para ilustrar esta dinámica, el economista utilizó una metáfora agrícola: "Es como sembrar 32 ramitas y esperar a ver cuáles prosperan y cuáles no". Esta perspectiva se alinea con la política del Gobierno, que ha optado por no intervenir en el mercado crediticio, en contraposición a los proyectos presentados por la oposición en el Congreso.
La postura del Banco Central y el contexto actual
En concordancia con De Pablo, Vladimir Werning, vicepresidente del Banco Central de la República Argentina (BCRA), rechazó las "propuestas populistas" que buscan intervenir en el sistema financiero, argumentando que tales iniciativas perjudican el acceso al crédito. Werning fue claro al afirmar que no consideran necesaria una asistencia estatal a los bancos, remarcando que estos cuentan con suficiente capital para enfrentar las pérdidas derivadas de decisiones erróneas. "Hoy los bancos tienen capacidad para absorber esas pérdidas y no requieren ayuda externa", sostuvo el funcionario.
La situación en el sector crediticio se complica aún más con la reciente caída del 10,1% interanual en el uso de tarjetas de crédito, en un contexto donde la morosidad se acerca al 13%. Con 5,9 millones de argentinos en deudas irregulares, lo que representa el 28% de quienes tienen acceso a créditos, se anticipa que la apertura de refinanciamientos en agosto podría ofrecer un respiro a muchas familias. Sin embargo, la incertidumbre persiste en un entorno económico desafiante.

