Escalada de violencia en Líbano: ataques israelíes dejan al menos 11 fallecidos

Un nuevo episodio de hostilidades entre Israel y Hezbolá se desató en el sur del Líbano, resultando en la muerte de al menos 11 personas, incluidos dos paramédicos. Las autoridades libanesas alertan sobre una "grave escalada" en la situación, a pesar de un alto al fuego supuestamente vigente.
Mundo07/09/2026Cambio GlobalCambio Global

Bombardeos devastadores en Kfar Rumman

Durante la madrugada del lunes 7 de septiembre de 2026, una serie de ataques aéreos israelíes golpearon la localidad de Kfar Rumman, en el distrito de Nabatieh, dejando un saldo trágico de al menos 11 muertos, según reportes de la Agencia Nacional de Noticias de Líbano (NNA). Uno de los bombardeos destruyó un edificio de tres plantas, causando la muerte de nueve personas, entre ellas dos bebés, y dejando a cinco heridos. Posteriormente, un dron israelí atacó un vehículo civil, resultando en la muerte de dos socorristas de la organización Al Resala.

Además de Kfar Rumman, la aviación israelí llevó a cabo ataques en otras localidades de la región de Nabatieh, incluyendo Deir Zahrani, donde se había ordenado previamente la evacuación de los residentes. Israel justificó sus acciones alegando que los ataques eran en respuesta a actividades de Hezbolá, un movimiento chií que, según el ejército israelí, había lanzado un dron explosivo contra sus tropas. "La actividad terrorista de Hezbolá obliga a las Fuerzas de Defensa de Israel a actuar con firmeza contra el grupo", afirmaron las autoridades israelíes.

La comunidad internacional en alerta

Estos recientes bombardeos han generado preocupación a nivel internacional, ya que se producen a pesar de un alto al fuego. En los días previos, al menos siete personas habían perdido la vida en ataques israelíes, lo que ha llevado a la comunidad libanesa a calificar la situación como una "peligrosa escalada". El presidente libanés, Joseph Aoun, hizo un llamado a Estados Unidos y a otras naciones para que intervengan y detengan la violencia, que desde marzo ha dejado más de 4.370 muertos y cerca de 12.400 heridos, desde que Hezbolá se unió al conflicto en apoyo de Irán.

La situación en el sur del Líbano sigue siendo tensa y volátil, con un claro riesgo de que la violencia continúe escalando. Las autoridades y la comunidad internacional observan de cerca el desarrollo de los acontecimientos, mientras que las víctimas civiles continúan acumulándose en medio de un conflicto que parece no tener fin.