Récord de morosidad en la industria: el 9,2% de las empresas enfrenta atrasos en todos sus pagos
Cambio Global


Aumento de la deuda y costos financieros
Un reciente estudio de la Unión Industrial Argentina (UIA) revela que el 47,6% de las empresas encuestadas en julio experimentó problemas para realizar pagos completos de salarios, proveedores, compromisos financieros, servicios públicos o impuestos. Este fenómeno se ha intensificado, con un alarmante 9,2% de las firmas que reportan atrasos simultáneos en todos sus pagos, cifra que supera notablemente el promedio histórico del 4%. La UIA señala que las mayores dificultades se concentran en el pago de impuestos y proveedores, lo que indica que las limitaciones de liquidez están afectando tanto el financiamiento comercial como el impositivo.
Ante este creciente atraso en los pagos, el 56,2% de las empresas afectadas se ha visto forzada a recurrir a financiamiento a corto plazo o a incrementar su endeudamiento, mientras que un 53,2% ha tenido que enfrentar un aumento en los intereses y costos financieros. Como resultado, los márgenes de rentabilidad se están estrechando considerablemente, lo que pone en riesgo la viabilidad de muchas de estas compañías.
Factores que generan preocupación en la industria
La debilidad de la demanda interna se erige como el principal desafío para la industria, con casi el 50% de los encuestados identificando la caída en la demanda como su principal preocupación. Según la encuesta de julio, el 49,7% de las empresas reportó una disminución en su facturación, la segunda cifra más alta de los últimos nueve estudios, solo superada por el dato de enero de este año. Este panorama es particularmente crítico para las pequeñas y medianas empresas (pymes), que suelen ser más vulnerables a las fluctuaciones del mercado.
En un contexto donde el aumento de los costos, especialmente los energéticos, y la competencia desleal por productos importados se suman a las preocupaciones de los industriales, casi dos tercios de las empresas operaron por debajo de su capacidad óptima en julio. De cara al futuro, ocho de cada diez compañías no prevén alcanzar niveles óptimos de producción en el próximo año, lo que sugiere un prolongado periodo de incertidumbre para el sector.

