La industria argentina enfrenta su mayor caída en 16 meses, acercándose a mínimos históricos

En julio, la producción industrial en Argentina sufrió su mayor descenso mensual en más de un año, alcanzando niveles que rememoran el inicio de la gestión de Javier Milei. Este deterioro se produce en un entorno marcado por la caída del poder adquisitivo, el aumento de la competencia importadora y serios problemas financieros que afectan a las empresas.
Actualidad08/09/2026Cambio GlobalCambio Global

Caída generalizada en el sector industrial

Según los datos del INDEC, el Índice de Producción Industrial (IPI) manufacturero se desplomó un 5% en julio respecto al mes anterior. Este descenso representa el nivel más bajo desde junio de 2024, cuando el país aún lidiaba con las secuelas del drástico ajuste económico implementado por el gobierno libertario al asumir el poder. El panorama se torna sombrío, ya que todas las divisiones experimentaron caídas en comparación con junio, aunque el sector de la madera mostró una leve excepción en términos anuales.

Los sectores más afectados incluyen Muebles y otras industrias manufactureras, que cayeron un 13,9%, así como Productos de metal, maquinaria y equipo, con una baja del 8%, y Automotores y otros equipos de transporte, que se contrajeron un 6,4%. En comparación con julio del año pasado, la producción industrial en general se redujo un 4,9%, destacándose caídas significativas en Maquinaria y equipo (-20,5%), Otros equipos, aparatos e instrumentos (-19,1%) y Prendas de vestir (-15,9%). La disminución en la producción de maquinaria agrícola, electrodomésticos y productos electrónicos refleja un debilitamiento de la demanda, exacerbado por la creciente disponibilidad de productos importados.

Crisis en el sector textil y automotriz

La crisis de la industria textil es alarmante. Según un estudio reciente de la Federación de Industrias Textiles Argentinas (FITA), desde noviembre de 2023 se han perdido más de 26.000 empleos formales y cerrado alrededor de 750 empresas. Además, se observa una tendencia preocupante en el comercio exterior, donde las importaciones de materias primas han disminuido, mientras que las compras de prendas terminadas han aumentado, lo que indica un cambio en la estructura del mercado que perjudica a los productores locales.

La situación en la industria automotriz también es crítica. Rodrigo Pérez Graziano, presidente de la Asociación de Fabricantes Automotores de la República Argentina (ADEFA), indicó que el sector se encuentra en una fase de ajuste, con una producción que se adapta a los niveles de stock y a la demanda interna. La necesidad de políticas que mejoren la competitividad es urgente, y expertos advierten que, sin medidas adecuadas, la industria argentina podría seguir deteriorándose, poniendo en riesgo no solo la economía, sino también el sustento de miles de trabajadores y la estabilidad del país.