Desafío financiero para Caputo: necesidad de USD 11.000 millones en el mercado local durante un año electoral

El proyecto de Presupuesto 2027 revela la necesidad del Gobierno argentino de emitir USD 11.000 millones en Bonares en el mercado local, más del doble de lo previsto hace dos meses. Este aumento se produce en un contexto electoral, lo que complica la obtención de financiamiento.
Actualidad19/09/2026Cambio GlobalCambio Global

Aumento significativo en la emisión de Bonares

El proyecto de Presupuesto 2027 ha puesto de manifiesto una de las áreas más críticas del plan financiero del ministro de Economía, Luis Caputo. Según la consultora 1816, el Gobierno planea emitir aproximadamente USD 11.000 millones en Bonares, lo que representa un incremento considerable respecto a los USD 5.000 millones que se habían proyectado en julio pasado. Esta nueva cifra se deriva de un análisis de las fuentes de financiamiento incluidas en el proyecto enviado al Congreso, donde se estima una emisión bruta de Bonares por $19 billones.

Este cambio es especialmente relevante dado que se produce en un año electoral, momento en el cual la dolarización de carteras tiende a aumentar, dificultando la obtención de financiamiento voluntario. La estrategia de Caputo se centra en navegar este período colocando deuda en dólares en el mercado local, sin depender de los mercados internacionales.

Estrategia de financiamiento y desafíos

Portfolio Personal Inversiones (PPI) ha señalado que en el proyecto de Presupuesto no se contempla ninguna emisión de bonos bajo legislación extranjera, lo que refuerza la estrategia presentada por Caputo en julio, donde se mencionó que acudir a los mercados internacionales era "una opción, no un objetivo". A pesar de las propuestas recibidas para colocar USD 5.000 millones a diez años con una tasa del 12,5%, el ministro ha decidido mantener la ausencia de emisiones Globales.

La presión sobre el financiamiento se ha duplicado, y aunque se espera que el Fondo de Asistencia Laboral (FAL) pueda aliviar parte de esta carga, su efectividad aún es incierta. La situación se complica por las altas tasas de interés y la falta de interés de los inversores institucionales en suscribir Bonares en un año electoral, lo que plantea serias dudas sobre la capacidad del Gobierno para cumplir con sus compromisos financieros.

Fuente original: La Política Online.