La OCDE ajusta a la baja sus proyecciones de crecimiento e inflación para Argentina en 2026

La Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE) ha revisado sus estimaciones sobre la economía argentina, proyectando un crecimiento del 2,6% y una inflación anual del 30,8% para 2026. Estas cifras son inferiores a las anunciadas en junio, lo que refleja un cambio en las expectativas económicas del país.
Economía23/09/2026Cambio GlobalCambio Global

Proyecciones económicas revisadas

Según el informe de la OCDE, la actividad económica de Argentina crecerá un 2,6% en 2026, una corrección de dos décimas respecto al 2,8% pronosticado en el reporte anterior. La inflación, por su parte, se estima en un 30,8%, también por debajo del 31,1% que se había anticipado en junio. Esta actualización se produce en el contexto de la próxima presentación del presidente Javier Milei en la sede de la OCDE en París, donde participará en la Argentina Week.

Para el año 2027, la OCDE prevé un crecimiento del 3% en el Producto Interno Bruto (PBI). En cuanto a la inflación, se espera que la variación anual se reduzca a 20,5%, lo que representa una diferencia de 10,3 puntos porcentuales respecto a la proyección para 2026. Estas cifras contrastan con las estimaciones del Gobierno argentino, que prevé un crecimiento del PBI del 4% y una inflación del 18% para 2027.

Perspectivas globales y riesgos

El informe también aborda la situación económica mundial, donde la OCDE estima un crecimiento del 2,9% para 2026 y del 3% para 2027. Sin embargo, el organismo advierte sobre la incertidumbre generada por el conflicto en Oriente Medio, que podría afectar las proyecciones económicas. La OCDE destaca que, a pesar de la crisis de suministro energético, la economía global ha mostrado una resistencia mayor a la esperada, aunque las presiones inflacionarias siguen siendo un desafío.

En sus conclusiones, la OCDE subraya la importancia de que los bancos centrales mantengan un enfoque vigilante para anclar las expectativas de inflación y que se implementen medidas específicas y temporales para abordar la crisis energética, asegurando así la sostenibilidad de las finanzas públicas.

Fuente original: Infobae Economía.