Nicaragua: un giro hacia la represión y la exclusión política
Cambio Global

Reformas que consolidan el control del régimen
Daniel Ortega y Rosario Murillo han impulsado reformas constitucionales que permitirán extender los mandatos presidenciales, posponiendo los próximos comicios hasta finales de 2028 y excluyendo a los partidos opositores. Esta situación se produce en un entorno donde el régimen ha concentrado el poder durante 19 años y ha restringido las opciones electorales en Nicaragua. La presión sobre el sistema democrático se intensificó tras el anuncio de Ortega en julio, donde afirmó que no habría "más elecciones" en el país. El 1 de septiembre, la Asamblea Nacional, bajo control sandinista, aprobó un paquete de modificaciones constitucionales en un proceso que se llevó a cabo en secreto.
Estas reformas se presentan menos de dos años después de la aprobación de una nueva Constitución en enero de 2025, que permitió a Ortega y Murillo gobernar como “copresidentes” y subordinó los poderes Legislativo y Judicial al Ejecutivo. Jessica Ludwig, investigadora del Bush Institute, destacó que los líderes del régimen han aplastado la independencia de las instituciones, controlado la economía y perseguido a disidentes tanto dentro como fuera del país.
La represión y el exilio forzado
Ortega, quien fue parte del Frente Sandinista de Liberación Nacional que derrocó la dictadura de la familia Somoza en 1979, ha modificado las instituciones democráticas desde su regreso al poder en 2007. La represión se intensificó a partir de abril de 2018, cuando comenzaron las protestas pacíficas, lo que llevó a más de 800,000 nicaragüenses a huir del país, buscando refugio en lugares como Costa Rica, España y Estados Unidos. Muchos de ellos han perdido de forma arbitraria sus pasaportes y propiedades, quedando en situación de apatridia.
La represión se agravó nuevamente en 2021, con el encarcelamiento de opositores y manipulación de las condiciones electorales, mientras que el régimen ha cancelado la personería jurídica de más de 5,000 organizaciones sin fines de lucro y ha restringido la libertad de expresión y de culto. Estados Unidos ha impuesto sanciones a más de 80 individuos y entidades por corrupción y violaciones a los derechos humanos, mientras que la Organización de los Estados Americanos se prepara para discutir la situación en Nicaragua en una reunión programada para el 2 de octubre.
Fuente original: Infobae América.

