La crisis de bonos soberanos se agudiza y afecta la situación económica de Argentina

La situación de los bonos soberanos se ha complicado, con Francia como el país más afectado, lo que plantea desafíos para la economía argentina y su riesgo país.
Economía13/10/2026Cambio GlobalCambio Global

Hoy, Argentina inicia sus operaciones en un contexto global más complejo. La crisis de los bonos soberanos, que involucra a Estados Unidos, Europa y Japón, se ha intensificado. Francia se encuentra en una situación crítica, con un rendimiento de sus bonos que ha alcanzado el 5%, el nivel más alto desde 2002, lo que ha llevado su riesgo país a 160 puntos básicos. En comparación, ningún otro país europeo supera los 100 puntos; Grecia se sitúa en 99 puntos e Italia en 95, mientras que el resto de los países europeos se encuentra por debajo de los 50 puntos.

La tensión se ha incrementado aún más tras el ataque de Rusia a centrales eléctricas en Ucrania, contradiciendo las afirmaciones de Donald Trump, quien había indicado que existía un acuerdo entre ambas naciones para no atacar infraestructuras energéticas, incluidas las refinerías. Trump, por su parte, ha firmado un acuerdo con Rusia para la provisión de diésel y gasoil, combustibles esenciales para el transporte. La oposición ha reaccionado con fuerza ante el quiebre del bloqueo. En Estados Unidos, los precios de los combustibles están a punto de alcanzar niveles récord, con la nafta cotizando a USD 4,50 por galón, lo que equivale a USD 1,15 por litro, aunque algunos estados, como California, superan los 5 dólares por galón.

Sin embargo, el precio que más preocupa es el del gasoil, que se encuentra en USD 6,25 por galón, o USD 1,65 por litro, justo cuando se acerca el invierno y la demanda alcanza su punto máximo. Para las familias estadounidenses, este precio representa un aumento de gastos de aproximadamente USD 900, lo que se suma a la caída de los salarios y a las tasas hipotecarias que están cerca del 8%, junto con el incremento de los alquileres.

En Europa, la situación es aún más grave. La crisis en Francia ha impactado negativamente en las acciones de los principales bancos del continente, que poseen bonos franceses cuya calificación será revisada por Moody’s el 23 de octubre. Además, el Banco Central Europeo (BCE) está considerando un aumento en las tasas de interés debido a una inflación del 3,80%, con un incremento mayorista del 1,8% en septiembre. Las proyecciones para los próximos meses sugieren un aumento en la inflación, impulsado por la dependencia de las importaciones de combustibles.

Por otro lado, los mercados están a la espera de que mañana Estados Unidos publique los datos de inflación, lo que podría tener repercusiones en el contexto económico global.

La tensión se siente en todos los frentes. En el día de hoy, Argentina se enfrenta a un dólar que ha experimentado un aumento del 0,21% en comparación con las seis principales divisas a nivel global. Este incremento se produce en un contexto de devaluación del yuan, que ha perdido un 0,18% de su valor en la última semana, y del euro, que ha caído por debajo de 1,12. Ambas monedas son fundamentales para las reservas del país. Sin embargo, el aumento en el precio del oro podría ayudar a mitigar esta situación adversa.

Otro desafío proviene del sector de Inteligencia Artificial. Corea del Sur ha lanzado una alerta al respecto. Ayer, la Bolsa coreana experimentó una caída del 3% y, en lo que va del semestre, acumula una baja del 26%, ya que Taiwán ha superado a Corea como el centro de desarrollo de IA. Los inversores están optando por vender acciones coreanas para adquirir taiwanesas. Este fenómeno trasciende la región, generando inquietudes sobre una posible burbuja en este sector, similar a lo que ocurrió con las telecomunicaciones. En sus inicios, las empresas de telefonía móvil se endeudaron para obtener licitaciones, donde el costo de ingresar al mercado era elevado por habitante. Con el tiempo, nuevos competidores emergieron con tarifas más bajas, lo que llevó a las principales empresas de telecomunicaciones, que estaban fuertemente endeudadas, a enfrentar una crisis significativa. Muchas de estas grandes compañías desaparecieron, mientras que otras se fusionaron o fueron adquiridas. En ese contexto, se desvaneció la leyenda de “las siete hermanas”, que hacía referencia a las empresas de telecomunicaciones más grandes del mundo.

Al examinar estos datos, surge la pregunta de qué habría sucedido con Argentina si no hubiera logrado un superávit fiscal. Sudamérica se encuentra casi al margen de esta crisis global, y Argentina podría tener un riesgo país más favorable si no fuera por las incertidumbres políticas relacionadas con las elecciones. El resultado del ballotage en Brasil, programado para el 25 de octubre, es crucial. Si Flavio Bolsonaro, el candidato teórico favorito, resulta vencedor, la confianza en Argentina podría aumentar, aunque con limitaciones debido a los problemas políticos internos que enfrenta el país.

La Fundación Mediterránea, en su reciente informe, indica que “en un escenario de desaceleración inflacionaria y con una depreciación del tipo de cambio por debajo de la dinámica de precios, el sostenido flujo hacia la divisa responde fundamentalmente a una reconfiguración de portafolios”. Este fenómeno se debe, por un lado, a los débiles indicadores de actividad económica que afectan la probabilidad percibida de reelección de Javier Milei; por otro, al temor de una posible reversión hacia esquemas de dominancia fiscal y una intensificación del control de cambios que podría representar la oposición. Esta combinación anticipa el impacto del proceso electoral que se llevará a cabo el próximo año.

Un evento significativo programado para hoy es la licitación de Bonos del Tesoro, que tiene como objetivo renovar casi $5 billones de la LECAPS16O6. Sin embargo, se espera que esta cantidad pueda ser cubierta con holgura, dado que el Tesoro cuenta con $8 billones depositados en el Banco Central.

Mariano Ortiz Villafañe, economista jefe de Aldazabal y Cía., señala que “el menú es acotado con solo 4 instrumentos ofrecidos (Tasa fija, TAMAR, Dual CER/TAMAR y Dual DLK/TAMAR)”. Tras cuatro licitaciones consecutivas sin ofrecer títulos con vencimientos posteriores a las elecciones, la reciente compresión de rendimientos permite volver a ofrecer Duales 2028 y 2029. Sin embargo, por cuarta subasta consecutiva, no se ha reabierto el Bonar en dólares AO29, que actualmente presenta un rendimiento del 12%. La liquidez del sistema se encuentra en niveles razonables, alrededor de $1,5 billones, lo que sugiere que el Tesoro podría buscar un rollover cercano al 100%, al igual que en las cuatro subastas anteriores.

Para F2, la consultora dirigida por Andrés Reschini, “esta vez, Finanzas cambió la estrategia de colocaciones cortas por una que incluye una LECAP con vencimiento en enero de 2027 e instrumentos con vencimientos entre enero de 2028 y diciembre de 2029, entre los cuales se encuentra el dual TAMAR/DL a enero de 2028”. Se estima que la LECAP absorberá la mayor parte del monto a vencer, mientras que el gobierno intentará extender los vencimientos más allá de 2027 para reducir los riesgos de tensión en el camino hacia las elecciones presidenciales. La ausencia de hard dollar continúa siendo un punto débil para afrontar los vencimientos en moneda extranjera del próximo año, junto con una posible mayor demanda de divisas por parte de actores privados.

Durante la noche, el panorama en el mercado overnight no mostraba signos de optimismo. Tanto el S&P 500 como el Nasdaq iniciaron la jornada en terreno negativo, lo que refleja un clima de incertidumbre en los mercados estadounidenses. A pesar de esta tendencia bajista, una noticia positiva fue la ligera disminución del petróleo Brent, que se cotizaba a USD 105,76, con una baja del 0,8%. Esta leve caída en el precio del petróleo podría ser un alivio para los mercados que enfrentan presiones inflacionarias. En el ámbito de las criptomonedas, el Bitcoin continuaba su descenso, apuntando a un piso de USD 81.000, lo que genera preocupación entre los inversores que han visto una volatilidad significativa en este activo. Mientras tanto, el dólar se mantenía estable, lo que podría ofrecer un respiro a los operadores en un contexto de fluctuaciones en otros mercados.

En el mercado local, los bonos soberanos se presentan como una incógnita. Los analistas sugieren que lo ideal sería que el riesgo país permanezca por debajo de los 600 puntos, un nivel que se considera crucial para la confianza de los inversores en la economía argentina. La evolución de los bonos soberanos es un tema de gran relevancia, ya que su desempeño puede influir directamente en la percepción de la estabilidad económica del país y en las decisiones de inversión. La situación actual de los bonos refleja las tensiones en el contexto global, donde la crisis de deuda soberana se ha intensificado, lo que pone a prueba la capacidad de Argentina para manejar su propio riesgo país en un entorno económico desafiante.

Fuente original: Infobae Economía.