Felipe VI y Letizia visitan Ceuta en medio de tensiones migratorias

El rey de España y su esposa llegan al enclave español en África tras una crisis migratoria que ha visto la llegada de más de 70.000 migrantes desde Marruecos, marcando la primera visita de un monarca español en casi dos décadas.
Mundo13/10/2026Cambio GlobalCambio Global

Este martes 13 de octubre, Felipe VI y la reina Letizia llevan a cabo una visita de alto riesgo diplomático a Ceuta, un enclave español situado en el norte de Marruecos. Esta visita se produce poco más de dos meses después de que más de 70.000 migrantes llegaran a la ciudad, desatando una crisis migratoria sin precedentes. La llegada de la pareja real es muy esperada por la población local y también será observada de cerca por las autoridades en Rabat, que continúan reclamando la soberanía sobre el territorio.

La visita del monarca tiene un significado simbólico, ya que busca reafirmar la soberanía de España sobre Ceuta, casi 20 años después de la última visita de su padre, el rey Juan Carlos. En esa ocasión, la visita había desencadenado una crisis diplomática con Marruecos, que había retirado a su embajador en Madrid. Durante su estancia, Felipe VI se reunirá con las autoridades locales y representantes de la sociedad civil, además de rendir homenaje a los migrantes que perdieron la vida en julio al intentar cruzar la frontera de este pequeño territorio español de aproximadamente 20 km² en África.

Al finalizar su visita, el rey pronunciará un discurso que será objeto de un minucioso análisis por parte de los funcionarios y medios de comunicación marroquíes, convirtiéndose en el momento más delicado de su agenda. En Ceuta, las fachadas de los edificios están adornadas con banderas rojas y doradas, a menudo acompañadas del lema “Ceuta no se vende”, que ha resonado en las manifestaciones diarias organizadas en la ciudad en las últimas semanas en contra de la inmigración. La expectativa en torno a la visita de la pareja real es palpable, según informa nuestro corresponsal especial en Ceuta, Matthias Raynal.

Tras su visita a Ceuta, el rey y la reina se trasladarán a Melilla, otro enclave español en el norte de África, donde también se enfrentarán a un contexto similar de tensiones migratorias y cuestiones diplomáticas con Marruecos.

Los cerca de 80.000 habitantes de Ceuta, que expresan su orgullo por ser parte de España, consideran la visita del rey como un respaldo significativo, dado que es la primera vez que un monarca español visita la ciudad desde 2007. Esta visita se produce en un contexto de crisis migratoria que ha generado tensiones sin precedentes en la localidad, además de reavivar las reclamaciones territoriales de Marruecos sobre un territorio que fue conquistado por la monarquía española en el siglo XVI.

En el ámbito interno, este viaje se lleva a cabo a menos de siete semanas de las elecciones generales anticipadas que están programadas para el 29 de noviembre en España. En este contexto electoral, la cuestión migratoria se perfila como un tema central de la campaña, ya que representa una línea divisoria entre el gobierno del socialista Pedro Sánchez y sus opositores de derecha y extrema derecha, según lo señalado por nuestro corresponsal en Madrid, François Musseau.

En Ceuta, donde la comunidad busca recuperar cierta normalidad tras los acontecimientos de julio, que dejaron una sensación de abandono por parte de las autoridades, la situación continúa siendo motivo de gran preocupación. A pesar de que la mayoría de los 70.000 migrantes que llegaron a la ciudad se marcharon en las horas siguientes, varios miles decidieron quedarse.

Durante y después del flujo migratorio de julio, buques de guerra marroquíes ingresaron en aguas de Ceuta, lo que constituye una inusual violación de la soberanía española en este territorio del norte de África, que es reclamado por Rabat, según informó el diario El País el lunes.

En la antesala de la primera visita real a Ceuta desde 2007, que podría poner a prueba las delicadas relaciones entre España y Marruecos, el diario señala que al menos una fragata marroquí y varias lanchas patrulleras ingresaron en aguas españolas sin la debida autorización. El País cita a fuentes que conocen estos incidentes, las cuales han optado por permanecer en el anonimato.

"No se trató (...) de un mero tránsito o de una entrada accidental, sino de una vulneración intencionada y repetida del mar territorial, de la que hay pocos precedentes", afirmó El País. "Las incursiones navales de Marruecos se prolongaron durante los primeros días de agosto, en medio de una fuerte tensión, y estuvieron a punto de provocar una colisión entre barcos militares de los dos países", añadió el diario.

Las incursiones provenientes de Marruecos llevaron a la intervención de la Marina española y del Ministerio de Defensa, según informa el medio. Esta situación ha generado un clima de gran tensión en la región, evidenciando las complejas relaciones entre España y Marruecos en torno a estos enclaves.

Después de su visita a Ceuta, el rey Felipe VI y la reina Letizia se trasladarán a Melilla, el otro enclave español situado en territorio del norte de África. Este recorrido subraya la importancia de estos territorios en la política española y su relevancia en el contexto de las relaciones con el país vecino.

Fuente original: RFI Español.