Deterioro en las expectativas de los empresarios industriales para el cierre de 2026

Las proyecciones de los empresarios del sector industrial para el último trimestre de 2026 han mostrado un notable empeoramiento, con una significativa preocupación por la débil demanda interna y la competencia de productos importados.
Economía20/10/2026Cambio GlobalCambio Global

La débil demanda interna se ha consolidado como la principal inquietud entre los empresarios del sector industrial. En este contexto, el 54% de los encuestados identificó este factor como el que más limita la producción. Además, la competencia de productos importados también genera alarma, ocupando el segundo lugar en las preocupaciones, con un 9,9%. La incertidumbre económica se posiciona en un tercer lugar, con un 6,7%. Este panorama se agrava en un momento en que Brasil ha aprobado la reducción de la jornada laboral, lo que podría tener repercusiones en el mercado laboral argentino.

Este martes, el Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC) divulgó los resultados de la Encuesta de Tendencia de Negocios de la industria manufacturera, realizada en septiembre. Según esta encuesta, solo el 11,2% de los empresarios prevé que la situación de su negocio mejorará en los próximos tres meses, lo que representa el porcentaje más bajo desde diciembre del año pasado. Las expectativas en torno a la producción, la demanda interna y las exportaciones han empeorado, aunque se ha registrado una leve mejora en las proyecciones de empleo, aunque desde niveles muy reducidos. Este dato refleja un contexto de incertidumbre que podría frenar el crecimiento del sector.

En cuanto a la producción, la proporción de industriales que anticipa un aumento para el período de octubre a diciembre disminuyó del 15,4% al 13,2% en comparación con la encuesta anterior. Asimismo, solo el 12,7% de los encuestados espera un repunte en la demanda, la cifra más baja desde que se iniciaron los registros en 2025. También se observó una caída en las expectativas de incremento de las exportaciones, que pasaron del 18,2% al 17,9%. Estos datos son indicativos de un clima de desconfianza que podría tener un impacto significativo en la actividad económica del país.

A pesar de estos datos negativos, se destaca un leve aumento en el porcentaje de empresarios que planean incrementar su plantilla de trabajadores antes de fin de año, aunque esta cifra sigue siendo bastante baja, alcanzando solo el 4,9%. La persistente debilidad de la demanda interna continúa siendo el principal obstáculo para el crecimiento del sector industrial, lo que plantea un panorama complicado para los próximos meses. En este contexto, uno de los economistas más escuchados por el presidente Javier Milei ha advertido sobre el freno al crecimiento, lo que añade una capa adicional de preocupación para los empresarios del sector.

Los datos más recientes del INDEC reflejan que en agosto el Índice de Producción Industrial (IPI) recuperó apenas una parte del fuerte derrumbe que había experimentado en julio. A pesar de esta leve recuperación, el índice se mantiene en el segundo valor más bajo de la serie desestacionalizada desde mediados de 2024, lo que indica una situación preocupante para la industria nacional. Esta leve mejora no logra compensar la caída significativa que se había registrado el mes anterior, lo que sugiere que la industria continúa enfrentando serios desafíos.

En comparación con el pico alcanzado desde que Javier Milei asumió la presidencia, en febrero de 2025, la producción industrial se ha hundido un 7,6%. Este descenso es notable, especialmente considerando que el principal declive desde entonces ha sido observado en el sector de textil e indumentaria, que alcanzó una variación negativa del 33,8% en el caso de la división textil. Este dato resalta las dificultades que enfrenta este sector en particular, que ha sido golpeado por la disminución de la demanda y otros factores económicos adversos.

En segundo lugar, se destacó una contracción del 31,7% en el rubro de maquinaria y equipo, fundamentalmente debido a las pobres performances en la fabricación nacional de maquinaria agrícola y electrodomésticos. Esta situación se agrava aún más al observar que otros rubros relevantes también han experimentado caídas de dos dígitos. Entre ellos se encuentran productos de metal, productos de caucho y plástico, así como minerales no metálicos, que están muy atados a la demanda del sector de la construcción. Además, el sector automotriz también ha sido afectado por esta tendencia negativa, lo que refleja un panorama complejo y desafiante para la industria en su conjunto. Estas caídas en la producción industrial no solo impactan en los niveles de empleo, sino que también generan incertidumbre sobre la recuperación económica a corto y mediano plazo.

Fuente original: Ámbito Economía.