El 82% de los argentinos llega a fin de mes sin dinero sobrante, según un estudio

La disminución del poder adquisitivo y la falta de empleo de calidad están llevando a muchos hogares argentinos a una situación financiera crítica. Un estudio revela que la mayoría de la población no logra cubrir sus gastos mensuales, lo que genera un panorama preocupante en la economía del país.
Economía24/10/2026Cambio GlobalCambio Global

La caída del poder adquisitivo de los salarios y la pérdida de empleo de calidad han generado una presión financiera significativa en los hogares argentinos. Según un relevamiento realizado por Brain Network en septiembre, el 82% de las personas no logra llegar a fin de mes con dinero disponible. De este porcentaje, un 45% llega justo y un 34% no alcanza a cubrir sus gastos. Esta situación contrasta con las declaraciones del presidente Javier Milei, quien afirmó que “la idea de que la gente no llega a fin de mes es una pelotudez que impulsó el kirchnerismo”. En una exposición en Neuquén, Milei agregó: “La frase suena linda y es una tontería del tamaño de una casa. Si se quedan sin plata verdaderamente el 20, ¿cómo viven 10 días sin comer ni beber?”. Estas afirmaciones han generado controversia en un contexto donde la realidad económica es cada vez más compleja para la población.

El contenido del estudio refleja un escenario de estrés financiero, endeudamiento y escasa capacidad de ahorro. La categoría más amplia identificada en el relevamiento es la de los “Malabaristas”, que representa al 57% de los encuestados. Este grupo está compuesto por personas que logran mantener sus pagos mediante ajustes frecuentes y un equilibrio económico frágil. En contraste, el 22% de los encuestados se encuentra en el grupo de los “Al día”, que presenta una mayor estabilidad y expectativas más optimistas. Por otro lado, el 21% corresponde a los “Desbordados”, quienes enfrentan ingresos insuficientes y atrasos recurrentes. Este panorama pone de manifiesto la dificultad que enfrenta una gran parte de la población para gestionar sus finanzas en un contexto de crisis.

Al segmentar los datos por edad, se observa que los menores de 30 años tienen una mayor representación entre aquellos que mantienen una situación financiera más estable, lo que podría indicar una adaptación más efectiva a las condiciones económicas actuales. En cambio, los mayores de 50 años predominan en el grupo de los “Malabaristas”, lo que sugiere que esta franja etaria enfrenta mayores desafíos para equilibrar sus finanzas. El grupo de personas de entre 30 y 39 años es el que enfrenta las dificultades más severas para cumplir con sus obligaciones financieras. Además, un 40% de quienes han tenido dificultades de pago recurren a la tarjeta de crédito para cubrir sus faltantes, lo que indica un uso creciente de este instrumento financiero para afrontar la crisis económica. Este comportamiento resalta la dependencia de los argentinos en el crédito para manejar sus gastos diarios, lo que puede agravar aún más su situación financiera en el futuro.

La disminución en los ingresos ha generado una falta de margen económico, lo que lleva a los hogares a implementar recortes en sus gastos y a recurrir a diversas formas de financiamiento. Según un estudio, el 79% de los encuestados posee tarjeta de crédito, y entre aquellos que enfrentaron dificultades para realizar pagos, el 40% utiliza este medio para solventar faltantes de dinero.

La reducción de gastos se posiciona como la segunda estrategia más común, con un 31% de las respuestas. Además, se observa que un 23% de los encuestados solicita dinero a familiares o amigos, un 17% opta por postergar pagos y un 16% recurre a la toma de préstamos.

El uso del crédito para cubrir gastos cotidianos puede trasladar las dificultades financieras hacia los meses siguientes. Dentro del grupo denominado “Desbordados”, se identifica un ciclo de endeudamiento recurrente: el 21% de quienes han tenido problemas de pago en este segmento ha tomado un nuevo préstamo en los últimos tres meses para saldar otra deuda.

Este fenómeno revela una dinámica en la que el financiamiento deja de ser una herramienta para afrontar gastos puntuales y se convierte en un medio para mantener obligaciones previas. En un contexto donde la mayoría de los hogares carece de excedentes, la capacidad de asumir nuevos compromisos se ve restringida por los ingresos disponibles y los vencimientos acumulados.

“Posiblemente un 20%, esos que están ‘Desbordados’, quede totalmente excluido del sector financiero una vez recuperada la situación”, afirmó Ariel Kaplan, socio senior de Brain Network.

Las dificultades para cumplir con los compromisos financieros son generalizadas, tanto entre quienes tienen deudas bancarias como entre los usuarios de plataformas financieras digitales. En los últimos seis meses, el 60% de quienes mantienen deudas con bancos ha enfrentado problemas de pago, cifra que se eleva al 65% entre aquellos con obligaciones hacia fintech.

No obstante, cuando el dinero no es suficiente para cubrir ambas cuotas, el 72% de los encuestados prioriza el pago de la deuda bancaria, mientras que solo el 18% opta por pagar primero a la fintech. Además, se destaca que el peso de estas deudas es especialmente significativo entre los trabajadores autónomos. En este contexto, la preferencia por cumplir con las entidades bancarias puede representar un riesgo para las fintech, que deben gestionar sus cobranzas en un entorno de ingresos limitados y compromisos financieros simultáneos.

Ante las dificultades para cumplir con los vencimientos, la opción de extender los plazos se presenta como una alternativa valorada por aquellos que enfrentan una mayor tensión financiera. Entre los grupos identificados como “Malabaristas” y “Desbordados”, el 69% expresó su interés en acceder a una cuota más baja a cambio de un plazo de pago más extenso. Esta proporción se eleva al 72% entre quienes ya tienen atrasos en sus pagos.

Sin embargo, el acceso a estas opciones de refinanciación no está disponible en todas las entidades financieras o fintech. Un 45% de las personas que se encuentran en mora indicó que no recibió ninguna propuesta de refinanciación, y el 59% de este grupo tampoco la solicitó por iniciativa propia. Además, un tercio de los usuarios percibe una falta de flexibilidad o soluciones efectivas por parte de bancos y fintech, una percepción que se acentúa entre aquellos que enfrentan las situaciones financieras más complicadas.

Lionel Holzman, CCO y responsable de Value Offer en Brain Network, comentó: “El mercado no está en mora, está haciendo malabares. La oportunidad para las entidades está en ofrecer extensiones de plazo a los ‘Malabaristas’ antes de que pasen a ser ‘Desbordados’, en lugar de intensificar una cobranza que ya muestra signos de agotamiento”.

Las expectativas para el próximo año presentan, no obstante, una perspectiva dividida. Un 44% de los encuestados confía en que su situación para afrontar pagos mejorará, mientras que el 36% considera que se mantendrá sin cambios y el 20% anticipa un empeoramiento. Entre los “Desbordados”, el pesimismo es más pronunciado, ya que cerca del 30% prevé que su situación financiera se deteriore.

En el contexto actual, el riesgo país alcanzó un récord anual de 710 puntos, lo que plantea interrogantes sobre las razones detrás de esta disparada. En cuanto a la deuda, el Ministerio de Economía logró canjear con éxito una letra dólar linked, lo que permitió reducir los vencimientos programados para fin de mes. Sin embargo, la morosidad se encuentra en niveles récord, con un 27% de los deudores con pagos atrasados, y las familias acumulando deudas que suman $73,8 billones de pesos.

Por otro lado, la deuda bruta sigue en ascenso, lo que genera una ilusión de pesificación y actúa como un combustible latente para la brecha cambiaria. En otras noticias, el dólar blue experimentó un aumento de $10 en la semana, cerrando a un paso de su récord, mientras que el dólar oficial cotiza en niveles que siguen generando incertidumbre en el mercado.

El Banco Central de la República Argentina (BCRA) ha reducido la velocidad de sus compras semanales, aunque las reservas se han mantenido por encima de los 50.000 millones de dólares.

En cuanto al dólar blue, este viernes 23 de octubre, se registró una nueva baja, cerrando la semana con una disminución del 0,12%.

Fuente original: Ámbito Economía.