La ONU denuncia crímenes de guerra de Israel en Cisjordania

Una investigación de la Comisión internacional independiente de la ONU concluye que Israel ha cometido crímenes de guerra y de lesa humanidad en los territorios palestinos ocupados, mientras el conflicto se intensifica en Gaza.
Mundo26/10/2026Cambio GlobalCambio Global

La Comisión internacional independiente de investigación de Naciones Unidas sobre los territorios palestinos ocupados, que incluye Jerusalén Este, ha publicado un informe que acusa a Israel de llevar a cabo crímenes de guerra y de lesa humanidad. En este documento, se afirma que el país ha perpetrado actos de exterminio, persecución, tortura, violación y otras formas de violencia sexual contra civiles palestinos, todo ello mientras continúa un "genocidio" en Gaza. Este informe fue divulgado el lunes, justo un día antes de las elecciones en Israel.

El presidente de la comisión, Srinivasan Muralidhar, destacó en un comunicado que “el asesinato intencional y el daño a civiles palestinos y la destrucción de viviendas en Cisjordania, combinados con la persistente negación de responsabilidad de Israel, forman parte de una estrategia más amplia para exterminar y desplazar a los palestinos e imponer condiciones de vida que son inhabitables”.

Según los hallazgos del informe, el número de palestinos fallecidos en Cisjordania ha experimentado un aumento significativo desde 2022. En los años 2023 y 2024, se registraron aproximadamente 500 muertes de palestinos en cada uno de esos años, las cifras más elevadas desde 2005, cuando la Oficina de la ONU para la Coordinación de Asuntos Humanitarios (OCHA) comenzó a recopilar estos datos. El documento, que fue enviado a la Asamblea General de la ONU, detalla que entre el 7 de octubre de 2023 y el 30 de septiembre de 2026, 1.080 palestinos (incluyendo al menos 784 hombres, 237 niños, 22 mujeres y siete niñas) han muerto y 10.940 han resultado heridos a manos de las fuerzas israelíes en Cisjordania, incluida Jerusalén Oriental.

Para evidenciar la magnitud del aumento de ataques israelíes a civiles palestinos en Cisjordania desde el 7 de octubre de 2023, fecha del violento ataque de Hamás en Israel, los autores del informe analizan el número de muertes causadas por ataques aéreos en esta región. Entre 2008 y el 6 de octubre de 2023, se registraron solo seis fallecimientos en este contexto. Sin embargo, desde el día siguiente hasta el 30 de septiembre de 2026, esa cifra ha crecido drásticamente, alcanzando los 254 palestinos muertos.

La Comisión ha llegado a la conclusión de que los palestinos en Cisjordania están siendo sometidos a torturas, violencia sexual y reproductiva, incluyendo violaciones, por parte de las fuerzas israelíes, así como a un “ataque sistemático y generalizado” por parte de colonos. La investigación señala que los niños han sido el principal objetivo de esta violencia militar israelí, la cual ha ocasionado “graves daños físicos y mentales” que son comparables a los sufrimientos que enfrentan los menores en Gaza.

El informe destaca que solo las operaciones militares llevadas a cabo desde enero de 2025 han resultado en el desplazamiento de más de 34.000 palestinos en Cisjordania, lo que representa el mayor movimiento de población en esta región desde 1967. Un episodio reciente de este tipo ocurrió el pasado viernes, cuando Israel lanzó una “agresiva operación” en la ciudad de Hebrón, lo que provocó el desplazamiento forzado de 2.000 personas, según denuncia Volker Türk, responsable de la oficina de derechos humanos de la ONU. En un comunicado, Türk expresa su “profunda preocupación” por el “uso innecesario y desproporcionado de la fuerza”, que incluye “la demolición de viviendas y propiedades comerciales, y la privación de la libertad de circulación” de los residentes.

Türk señala que “las declaraciones de altos funcionarios del Gobierno israelí indican que las medidas aplicadas tienen un carácter punitivo y buscan infundir miedo. Esto es inaceptable”. Además, solicita a las autoridades israelíes que pongan fin a estos ataques, permitan el regreso de los desplazados a sus hogares y garanticen compensación y reparación por los desalojos y demoliciones ilegales. Advierte que “el castigo colectivo constituye una grave violación del derecho internacional” y que “las amenazas de vaciar y borrar barrios enteros plantean, además, serios temores de limpieza étnica”.

En este contexto, el informe de la comisión incluye diversas declaraciones de miembros del Gobierno que encabeza Benjamín Netanyahu. Por ejemplo, el ministro de Finanzas de Israel, Bezalel Smotrich, declaró el 11 de noviembre de 2024 que “los nuevos nazis [habitantes de Cisjordania, según una alocución anterior] deben pagar un precio en el territorio que se les arrebatará para siempre, tanto en Gaza como en Judea y Samaria”. Posteriormente, el 6 de enero de 2025, afirmó en X que “Fondouk, Nablus y Yenín [en Cisjordania] deben quedar como Jabalia [ciudad totalmente destruida en Gaza]”.

Se reporta un incumplimiento del alto el fuego en la Franja.

A pesar de las críticas públicas y las acusaciones de crímenes de guerra y lesa humanidad, así como los llamados al respeto del derecho internacional provenientes de organismos de la ONU, el Gobierno de Israel ignora estas denuncias. Hace más de un año, el organismo internacional acusó a Israel de genocidio en la franja de Gaza. Pocos meses después, se estableció un alto el fuego que, sin embargo, no ha sido respetado. El informe publicado este lunes indica que las autoridades y fuerzas israelíes siguen llevando a cabo “actos genocidas con la intención de destruir al pueblo palestino, en su totalidad o en parte”.

Los autores del informe señalan que el uso de municiones pesadas y no guiadas en áreas densamente pobladas, así como el empleo de drones y fuego de francotiradores, ha persistido tras el alto el fuego acordado en octubre de 2025. Desde esa fecha hasta el 30 de septiembre de este año, los ataques israelíes han resultado en la muerte de casi 1.500 personas en Gaza, entre ellas al menos 300 niños y 130 mujeres, y han dejado a más de 5.000 heridos.

Al examinar los casos específicos documentados en el informe, que incluyen fechas, lugares, tipos de operaciones, así como el número de muertos y heridos y el contexto de cada situación, la comisión concluye que las acciones israelíes constituyen crímenes de lesa humanidad. Los autores del informe destacan que Israel no solo evade su responsabilidad por estos actos, sino que también culpa a las víctimas con el objetivo de asegurar la impunidad de los responsables.

Fuente original: El País Internacional.