Crucero Odyssey queda varado en Camboya tras suspensión de operaciones
Cambio Global


La empresa Villa Vie Residences ha decidido suspender sus operaciones en Camboya, otorgando un plazo de siete horas a los residentes del buque Odyssey para desembarcar en el puerto de Sihanoukville. Esta decisión se produce en el contexto de una reestructuración que la compañía llevará a cabo durante los próximos dos meses. Según un representante de la firma, los pasajeros han quedado repentinamente varados en el puerto camboyano tras la falta de fondos de la compañía.
La compañía, con sede en Estados Unidos, ha declarado que la suspensión de operaciones se debe a un "aumento extraordinario" en el costo del combustible desde el inicio de la guerra en Irán, lo que ha complicado su modelo operativo. Desde el inicio del conflicto a finales de febrero, Villa Vie Residences ha implementado medidas significativas para reducir el consumo de combustible, como ralentizar el itinerario y permanecer más tiempo en puerto. Sin embargo, estas acciones no han sido suficientes para contrarrestar el aumento de los costos, lo que ha llevado a la empresa a enfrentar pérdidas operativas insostenibles.
La compañía ha señalado que trasladar el incremento de costos a los residentes no es una solución viable. "Nuestra prioridad ahora es apoyar a los residentes, a la tripulación y a los empleados mientras trabajamos en una reestructuración y recapitalización durante los próximos 60 días", afirmó la empresa, subrayando que el proceso está en marcha y no hay garantías de un resultado positivo.
El Odyssey, que tiene capacidad para 650 pasajeros, partió de Irlanda del Norte en octubre de 2024 en un viaje continuo donde los residentes podían adquirir o alquilar camarotes para vacaciones o de manera indefinida. Algunos pasajeros incluso vendieron todas sus pertenencias para poder costear esta experiencia. La compañía había promocionado la posibilidad de "hacer del Odyssey su hogar permanente", ofreciendo suites a partir de 230.000 dólares (206.700 euros) para toda la vida útil del buque.
Sin embargo, los pasajeros fueron notificados de que tenían un tiempo limitado para desembarcar durante una escala programada en Sihanoukville, en el golfo de Tailandia. Long Dimanche, vicegobernador de la provincia de Preah Sihanouk, confirmó que a los residentes se les otorgó un plazo aproximado de siete horas para abandonar el barco.
Se informó que 203 pasajeros y 156 miembros de la tripulación habían arribado a bordo de un barco con bandera de Bahamas, el cual llegó desde Tailandia el 23 de octubre y tenía como destino Vietnam. La repentina orden de desembarcar ha dejado a muchos jubilados y trabajadores remotos sin hogar, a miles de kilómetros de sus países de origen. Algunos de los pasajeros optaron por tomar vuelos para salir de la ciudad, mientras que otros decidieron quedarse. Además, se precisó que el barco tenía programado repostar y zarpar el 31 de octubre.
Randy Cassingham, un pasajero que se encuentra a bordo y que dirige el blog ResidentialCruising.com, compartió en una entrada titulada 'Abandon Ship!' (Abandonar el barco) que la orden de desembarcar fue consecuencia de una "cascada de problemas". En declaraciones a la agencia AFP, Cassingham destacó que no se trataba de un barco "de lujo", sino de uno asequible, hasta que la empresa comenzó a "suplicar dinero". Por su parte, Villa Vie, la compañía operadora, comunicó que los gastos mensuales de combustible por cabina habían aumentado de una media de 1.800 dólares (1.610 euros) a estimaciones que oscilan entre 6.000 dólares (5.380 euros) y 8.000 dólares (7.170 euros) en ciertas áreas de Asia.
La empresa advirtió que no puede simplemente trasladar incrementos de esa magnitud a los residentes, lo que ha generado un desfase que ha puesto su modelo operativo actual bajo una presión financiera insostenible. Cassingham criticó a la empresa por no hacer "absolutamente nada para ayudar" a los pasajeros que se encuentran varados. En respuesta, Villa Vie afirmó que está "trabajando con los residentes para coordinar el desembarco e identificar soluciones de alojamiento temporales".
Villa Vie Residences reconoció que este es un periodo complicado y perturbador tanto para los residentes como para los miembros de la tripulación y los empleados, y está trabajando para brindar apoyo a los afectados mientras se desarrollan los planes. En otro contexto, Sihanoukville está recibiendo otro barco que se encuentra en crisis.
El Odyssey, construido en 1993, ha sido explotado bajo distintos nombres por varias compañías de cruceros a lo largo de los años, antes de quedar parado debido a la pandemia de coronavirus en 2020. En 2023, Villa Vie Residences adquirió el crucero, que fue concebido inicialmente para operar durante tres años y medio y comenzó su viaje en octubre de 2024 desde Belfast, Irlanda del Norte, donde el barco había sido remodelado.
El Odyssey no es el primer crucero en crisis que Sihanoukville acoge. En febrero de 2020, el MS Westerdam pudo atracar en Camboya tras haber sido rechazado en cinco puertos de otros países por temor a la COVID-19. Este buque transportaba a 1.455 pasajeros, más de 600 de ellos ciudadanos estadounidenses, quienes se encontraban en una situación incierta y preocupante.
Tras permanecer dos semanas varado en el mar, el entonces primer ministro de Camboya, Hun Sen, permitió que el buque atracara, argumentando que lo hacía por razones humanitarias. Camboya recibió elogios internacionales cuando los pasajeros fueron finalmente recibidos en tierra firme y se organizaron vuelos para que pudieran regresar a sus hogares, lo que generó una respuesta positiva en la comunidad internacional.
Fuente original: Euronews.

