La inflación energética en América Latina alcanza su punto más alto en un año
Cambio Global


Según un informe de la Organización Latinoamericana de Energía (OLADE), publicado por el portal Energy Report, la inflación energética en la región se aceleró en agosto, superando el récord anterior del 8,03% registrado en junio. Este aumento se produce en un contexto donde la inflación general también ha mostrado un incremento, pasando del 4,17% en julio al 4,43% en agosto. El informe vincula esta aceleración con la reanudación de las hostilidades entre Irán y Estados Unidos en julio, tras un frágil alto el fuego que se había establecido en junio. Esta situación geopolítica ha influido directamente en los precios de la energía en la región.
En cuanto a los precios de los combustibles, el diésel ha experimentado un incremento más pronunciado que la gasolina. En agosto, el precio promedio del diésel en la región subió un 2,5%, alcanzando los 1,31 dólares por litro, mientras que la gasolina solo aumentó un 0,6%, llegando a 1,38 dólares por litro. En octubre, ambos combustibles alcanzaron los 1,41 dólares por litro, el nivel más alto del año. Desde febrero, el diésel ha acumulado un aumento del 26%, en comparación con el 18% de la gasolina. El informe anticipa que el diésel podría superar a la gasolina en términos de precio en las próximas semanas. Este encarecimiento tiene un impacto especial en el transporte de cargas y pasajeros, así como en la maquinaria agrícola y la distribución de mercancías, lo que podría repercutir en los costos de vida y en la economía de los países de la región.
En términos de precios del petróleo, el crudo WTI promedió 83,90 dólares por barril en agosto, 97,31 dólares en septiembre y alrededor de 98,29 dólares en octubre. El informe de OLADE advierte que la transmisión de los precios internacionales del crudo a los combustibles no es simétrica; las subidas en los precios internacionales se trasladan rápidamente a los precios locales, mientras que las bajadas se reflejan de manera más lenta o parcial. Esto se debe a factores como los inventarios, los márgenes comerciales, los impuestos, los subsidios y los mecanismos locales de estabilización de precios, lo que complica aún más la situación económica en la región. La dinámica de precios en el sector energético es, por lo tanto, un indicador crucial para entender los desafíos que enfrentan los países latinoamericanos en su búsqueda de estabilidad económica.
Fuente original: MercoPress Economía.

