Domingo Cavallo critica la política cambiaria de Javier Milei y la compara con el kirchnerismo
Cambio Global


Domingo Cavallo cuestionó la política cambiaria implementada por el gobierno de Javier Milei, señalando que la intervención en el mercado del dólar se asemeja a las prácticas del kirchnerismo. En su opinión, esta estrategia contradice los principios del libre mercado que la administración libertaria promueve. Cavallo enfatizó la necesidad de liberar la compra y venta de dólares, además de criticar el freno a la obra pública, lo que, según él, podría tener un impacto negativo en la economía. A pesar de que se estima un leve rebote de la economía en septiembre, el crecimiento proyectado para 2026 se sitúa cerca del 1% debido a la recesión.
En sus declaraciones, Cavallo afirmó que las restricciones cambiarias y normativas que aún persisten para las empresas son incompatibles con el respeto a los derechos de propiedad y con la idea de una economía verdaderamente libre. Al referirse al manejo económico, minimizó el rol del actual ministro de Economía, Javier Milei, y apuntó directamente contra él, afirmando que "el ministro de Economía es el Presidente, al igual que pasaba con Kirchner". En una conversación con el periodista Maxi Montenegro en el streaming Ahora Play, Cavallo subrayó que tanto la dirección del Palacio de Hacienda como las decisiones del Banco Central en el ámbito cambiario están directamente influenciadas por la visión del mandatario.
Cavallo también hizo hincapié en que el manejo del tipo de cambio actual recuerda a las prácticas de Guillermo Moreno, exsecretario de Comercio Interior durante los gobiernos kirchneristas, quien fue cuestionado por la manipulación de estadísticas del Indec hace más de una década. "Al fin y al cabo, manejan el tipo de cambio como manejaba los precios Moreno", sentenció el exministro, reflejando su preocupación por la dirección que está tomando la política económica del país. Además, advirtió sobre los riesgos electorales que podría conllevar esta política, sugiriendo que la falta de una estrategia clara podría afectar las expectativas de los votantes en el futuro.
El exministro Domingo Cavallo volvió a criticar el cepo a los exportadores, afirmando que "solo los que entran al RIGI tienen disponibilidad de sus dólares". Cavallo destacó que el esquema actual liquida las divisas al tipo de cambio oficial del Banco Central de la República Argentina (BCRA), al mismo tiempo que restringe el acceso a insumos e inversión, lo que genera una distorsión que impacta negativamente en el sector productivo.
"Hay una confusión conceptual muy grande", expresó el economista en relación a la orientación económica que está promoviendo el presidente Javier Milei. Subrayó que el problema va más allá de la gestión de Luis Caputo y está vinculado a una decisión política del propio mandatario. Cavallo sostuvo que Milei "no es consecuente con las ideas que él tiene de la libertad económica, de la propiedad y del respeto de los derechos de propiedad, con una organización monetaria, cambiaria y financiera como la que está llevando a cabo".
El exministro advirtió que el Gobierno "corre el riesgo de no ganar las elecciones el año próximo". Según Cavallo, "Milei tiene que ser capaz de explicar de modo creíble a la gente cómo se va a salir de esta situación". Afirmó que todavía tiene la posibilidad de mejorar y ganar las elecciones, pero que todo dependerá de las alternativas que se presenten.
Frente a esta situación, Cavallo propuso eliminar de manera definitiva las restricciones cambiarias tanto para las personas como para las empresas, implementando "un mercado libre en el que la cotización del dólar surja exclusivamente de la oferta y la demanda".
El exfuncionario aclaró que "libertad cambiaria no significa que el tipo de cambio fluctúe una barbaridad. Libertad cambiaria significa que el que genera la divisa sea dueño de la divisa y que el que necesita comprar divisas para cualquier motivo tenga que ir a un mercado, no al Banco Central".
Además, Cavallo buscó delimitar el rol del Banco Central, afirmando que "no es el mercado cambiario, en ningún país del mundo". Explicó que la autoridad monetaria debe limitarse a comprar dólares para fortalecer las reservas y a intervenir de forma acotada solo para suavizar saltos transitorios, devolviendo así el protagonismo cambiario al sector privado.
En esa misma línea, Cavallo sugirió que las compras de reservas por parte del Banco Central deberían regirse por reglas claras y previsibles, en lugar de depender de decisiones arbitrarias. Además, refutó el argumento del gobierno que sostiene que la entidad no puede adquirir un volumen fijo de divisas debido al tamaño limitado del mercado cambiario, afirmando: "El mercado es chiquito porque lo han achicado".
El economista propuso la emisión de pesos para adquirir reservas y así reducir el riesgo país. Según su perspectiva, tanto el superávit comercial como la cantidad de dólares que los argentinos mantienen dentro y fuera del sistema financiero deberían facilitar un mercado de mayor volumen si se eliminaran las restricciones de manera definitiva.
Cavallo reiteró su propuesta de emitir pesos para comprar reservas y disminuir el riesgo país. Afirmó que la emisión respaldada no perjudica las expectativas económicas y recordó el precedente de la Convertibilidad para demostrar que la remonetización es viable sin provocar saltos inflacionarios.
En relación al Régimen de Incentivos para la Generación de Inversiones (RIGI), Cavallo argumentó que los beneficios cambiarios deberían aplicarse a toda la economía. Cuestionó la dualidad del esquema actual y exigió que las facilidades para la libre disponibilidad de divisas no sean un privilegio exclusivo de grandes proyectos.
Para respaldar su argumento, Cavallo recordó que, durante las discusiones legislativas sobre el régimen de incentivos, el ministro de Desregulación, Federico Sturzenegger, le había comentado que el presidente Javier Milei tenía la expectativa de que, en un plazo de dos años, todas las empresas nacionales recibirían un tratamiento impositivo, financiero y cambiario similar al que se había previsto originalmente para los grandes proyectos del RIGI.
Cavallo también habló sobre sus conversaciones con Sturzenegger en relación al RIGI. Consideró que la extensión de estos beneficios a un mayor número de empresas sería un "paso indispensable para avanzar hacia reglas de juego homogéneas y transparentes en toda la economía". Asimismo, criticó que la administración actual mantenga estrictas restricciones regulatorias y cambiarias para la mayoría de las empresas, mientras otorga excepciones específicas a ciertos proyectos de gran envergadura.
Fiel a su estilo, el exministro Domingo Cavallo defendió con firmeza la experiencia histórica de la Convertibilidad, considerándola un claro antecedente de cambio de régimen que puede modificar de manera profunda las expectativas de los agentes económicos. En sus declaraciones, enfatizó que "el milagro de la convertibilidad fue cambiar el régimen monetario, cambiario y financiero de una manera que la gente entendiera y que proyectara expectativas sólidas de estabilidad". Cavallo, conocido por su papel en la implementación de políticas económicas en la década de 1990, argumentó que tales cambios son fundamentales para generar confianza en el sistema económico.
Cavallo también recordó con nostalgia el período de la Convertibilidad, señalando que "permitió recuperar el crédito, bajar las tasas y repatriar los capitales de los argentinos". En su análisis, utilizó este ejemplo de los años noventa para ilustrar cómo un cambio en el régimen monetario puede revitalizar el sistema financiero, afirmando que la Convertibilidad logró estabilizar la economía argentina en un momento crítico. Resaltó que, a través de estas medidas, se logró atraer inversiones y mejorar la percepción internacional del país, lo que a su vez benefició a los ciudadanos.
Finalmente, el exministro consideró que detener obras financiadas con crédito internacional es un "error garrafal". En este sentido, advirtió que el dogma del equilibrio fiscal a cualquier costo puede llevar a descuidar la infraestructura estratégica, lo que resulta en la paralización de proyectos que ya cuentan con financiamiento del Banco Interamericano de Desarrollo (BID) y del Banco Mundial. Cavallo subrayó que la falta de inversión en infraestructura puede tener consecuencias graves para el desarrollo económico a largo plazo, afectando no solo a las obras en curso, sino también la confianza de los inversores en el futuro del país.
Fuente original: Ámbito Economía.

