La rotación sectorial en los mercados genera inquietud entre los analistas
Cambio Global


La cercanía de los índices bursátiles a sus niveles récord apenas logra mitigar la inquietud que genera entre los analistas las alertas derivadas de la "brusca rotación" sectorial que están experimentando los mercados. Los antecedentes históricos aumentan los recelos en este contexto. En las últimas semanas, se ha evidenciado que el dinero, más que salir de la renta variable, está rotando entre diferentes sectores. Un claro ejemplo de esto es la proximidad de varios de los principales índices bursátiles de Estados Unidos y Europa a sus máximos históricos, a pesar de la magnitud de los brotes bajistas que han sufrido algunos de los sectores más relevantes, especialmente el tecnológico. Esta situación ha llevado a los analistas a cuestionar la salud general del mercado.
Esta rotación sectorial puede llegar a disipar varias señales de creciente fragilidad en los mercados. La dimensión de esta rotación y el sentido de los flujos de inversión han puesto en guardia a un número cada vez más amplio de firmas de análisis. Esta misma semana, la firma Julius Baer llamó la atención sobre el hecho de que desde el inicio del cuarto trimestre, el diferencial de rentabilidad entre los sectores cíclicos europeos y los defensivos refleja el mayor trasvase inversor hacia los defensivos desde marzo de 2020, en pleno estallido de la pandemia. Este cambio de tendencia sugiere que los inversores están buscando refugio en activos más seguros ante la incertidumbre económica.
La dimensión de la rotación sectorial actual también recuerda a los analistas de Citi a otros episodios históricos. El banco estadounidense resalta que "los mercados bursátiles europeos han experimentado una de las rotaciones más acusadas de las que se tiene constancia: el mejor comportamiento de los sectores defensivos frente a los cíclicos (en relación con el mercado general) ha superado un umbral que, por lo habitual, solo se observa en situaciones de gran tensión en los mercados". Los propios analistas de Citi matizan que "a diferencia de episodios anteriores, el índice europeo se mantiene cerca de sus máximos, lo que sugiere que se trata de un fenómeno impulsado por una rotación y no de una capitulación generalizada". Este contexto plantea interrogantes sobre la dirección futura de los mercados y la posible duración de esta fase de rotación.
La resistencia observada cerca de los máximos no disminuye la inquietud entre los analistas de Citi, especialmente al considerar la serie histórica. En su informe, mencionan que "el comportamiento relativo de los sectores cíclicos europeos frente a los defensivos (ajustado respecto al índice general Stoxx 600) ha superado un umbral extremo de -3 desviaciones estándar (-3SD)".
Aunque esta cifra puede resultar compleja de interpretar, Citi la contextualiza al señalar que este nivel "solo se ha alcanzado durante episodios históricos de gran tensión, como los de 2008, 2020 y 2022".
Ante estos antecedentes, Citi se cuestiona en su informe "qué sucede tras una rotación brusca". Para abordar esta inquietud, la firma examina "la historia para obtener perspectivas sobre el comportamiento del mercado y de los distintos estilos de inversión ante eventos de rotación de -3 desviaciones estándar".
La conclusión de este análisis sugiere adoptar un enfoque más cauteloso respecto a las perspectivas de los mercados en el corto y medio plazo. Citi explica que "históricamente, tras un evento de rotación, el desempeño de los índices tiende a entrar en una fase de consolidación errática durante los 3 a 6 meses siguientes, con rentabilidades que oscilan entre nulas y moderadas".
Un examen más detallado de cada precedente muestra que "la evolución posterior al evento puede variar (por ejemplo, una rápida recuperación en forma de V en 2020, o una caída adicional en 2008)". Citi destaca las particularidades del contexto inversor actual para reforzar la idea de un posible bache. "Una diferencia clave en el episodio actual reside en la trayectoria general del mercado previa al impacto. Mientras que los eventos anteriores de -3SD solían producirse en un contexto de turbulencias generalizadas en el mercado, el escenario actual presenta la tendencia alcista más pronunciada de la historia. Por tanto, consideramos que 2022 es probablemente el precedente más relevante, lo que sugiere una dinámica de mercado errática en lugar de una recuperación inmediata".
En el ámbito sectorial, también se observan señales de cautela. Citi indica que "tras episodios anteriores de rotación de -3SD, el comportamiento de los valores cíclicos europeos frente a los defensivos suele mostrar rebotes erráticos y moderados en el transcurso de los 1 a 3 meses siguientes".
El análisis de los precedentes de episodios tan profundos de rotación enfría un tanto el optimismo de Citi incluso para el arranque de 2027 en la renta variable europea. La firma concluye que "nuestros análisis sugieren que cualquier rotación a corto plazo hacia sectores cíclicos podría enfrentar mayores dificultades a medio plazo". Por ello, siguen apostando por una estrategia barbell (de barra), donde del lado de los defensivos se inclinan por el sector salud, que ha demostrado ser más resiliente en tiempos de incertidumbre económica. En cuanto a los cíclicos, Citi opta "por comprar acciones de tecnología, banca y recursos básicos que hayan sufrido caídas", considerando que estos sectores podrían ofrecer oportunidades de recuperación a largo plazo.
El devenir en Bolsa de los sectores más expuestos a esta rotación, finaliza Citi, estará determinado por "el precio del petróleo, los tipos de interés y la temporada de presentación de resultados". Estos factores son cruciales para entender cómo se comportarán los mercados en el futuro cercano, ya que influyen directamente en la rentabilidad y en la percepción de riesgo de los inversores. La atención se centrará en cómo estos elementos interactúan y afectan las decisiones de inversión en un entorno global cada vez más volátil.
Fuente original: Expansión (España).

