Denuncian un nuevo esquema de estafa en Cuba relacionado con la venta de bicicletas eléctricas

Una joven cubana alerta sobre un método de fraude que utiliza la venta de bicicletas eléctricas para suplantar identidades y desviar pagos a través de plataformas de mensajería y transferencias electrónicas.
Mundo31/10/2026Cambio GlobalCambio Global

Una ciudadana cubana ha compartido un video en el que expone cómo operan presuntos esquemas de estafa financiera en Cuba, utilizando plataformas de mensajería y transferencias electrónicas. En el material audiovisual, la joven muestra capturas de pantalla de conversaciones donde se realizan acuerdos para transacciones de dinero y entregas de productos. Este video fue difundido como una advertencia a la comunidad.

Según el relato de la denunciante, los estafadores ofrecen bicicletas eléctricas y prometen entregas a domicilio, al mismo tiempo que buscan obtener códigos de verificación que son enviados al teléfono de las víctimas. Los responsables de este fraude aprovechan el acceso a cuentas de WhatsApp para hacerse pasar por el comprador y solicitar a familiares o conocidos que envíen dinero a través de Zelle, una plataforma de transferencias electrónicas.

A través de su video en redes sociales, la joven explicó que los anuncios pueden referirse a diferentes productos, aunque destacó que las bicicletas eléctricas, conocidas localmente como “bicimotos”, son uno de los artículos más utilizados en este tipo de maniobras. Los supuestos vendedores presentan una operación que parece segura, asegurando que el pago solo se realizará una vez que el producto llegue a la vivienda del comprador.

Sin embargo, la condición de pago cambia cuando se acerca la hora acordada para la entrega. En ese momento, el presunto repartidor se comunica con la víctima, afirma que no puede localizar la dirección y solicita un código que acaba de llegar por mensaje al teléfono. “Nunca compartas estos códigos que llegan de la nada a tu teléfono sin que tú lo solicites”, advirtió la mujer en el video, donde reconstruyó el intercambio que tuvo con un supuesto vendedor.

La mecánica de este fraude comienza con publicaciones de venta que presentan artículos de alto valor en el contexto cubano. La persona interesada se comunica con el anunciante para consultar sobre la disponibilidad y las condiciones de la compra. En el caso que se expone, el vendedor indicó que solo aceptaba pagos a través de Zelle, una plataforma muy utilizada por los cubanos que reciben ayuda económica desde Estados Unidos. Además, el vendedor aseguró que la bicicleta sería entregada directamente en el domicilio del comprador.

La mujer relató que, al preguntar si la entrega podía realizarse el mismo día, recibió una respuesta que insistía en una supuesta garantía: el depósito se efectuaría una vez que la bicicleta estuviera en la casa y tras la firma de los documentos correspondientes.

El argumento utilizado por los estafadores tiene como objetivo disminuir las sospechas de la víctima. La promesa de no requerir un pago por adelantado sugiere que no hay un riesgo económico inmediato, aunque la verdadera intención de la estafa es obtener el control de una cuenta de mensajería.

Según la alerta emitida, el falso vendedor se comunica con la persona poco antes de la supuesta entrega del producto. Puede alegar que se encuentra perdido, que no puede localizar la vivienda o que necesita ubicar el domicilio utilizando el GPS de su vehículo. En este contexto, solicita que la víctima le reenvíe un número que ha recibido en su teléfono. Este pedido puede presentarse como un trámite sencillo para facilitar la llegada del repartidor, pero en realidad, el código puede corresponder a una verificación de acceso a WhatsApp.

“Te va a decir que no encuentra la casa, que está perdido, que le mandes un código que llegó a tu teléfono para que él lo pueda poner en el GPS del carro”, explicó una ciudadana afectada por esta modalidad de estafa. Esta solicitud se convierte en el eje central de la operación. El supuesto repartidor no necesita un código de verificación recibido por el comprador para poder localizar una dirección. Sin embargo, el acceso a este código puede permitir que terceros intenten registrar o abrir la cuenta de WhatsApp de la víctima en otro dispositivo.

Una vez que los estafadores logran acceder a la cuenta, tienen la capacidad de revisar las conversaciones y localizar contactos que estén relacionados con el pago de la compra. La denunciante indicó que los delincuentes buscan, entre los mensajes, a la persona que enviará el dinero a través de Zelle. Desde la cuenta comprometida, pueden comunicarse como si fueran el comprador y afirmar que el producto ya ha sido recibido. El mensaje puede incluir una instrucción directa para realizar la transferencia: “Sí, ya, haz el pago que ya tengo aquí la bicicleta conmigo”.

El engaño se vuelve más creíble porque el pedido proviene del número habitual de la persona que supuestamente adquirió el producto. Quien envía el dinero puede interpretar que está conversando con un familiar, una pareja o un amigo, y proceder con la operación sin confirmar la situación a través de otro medio. La bicicleta, según el relato de las víctimas, nunca llega. El perjuicio no solo afecta a quien intentaba comprar el artículo, sino también a la persona que recibe el mensaje fraudulento y realiza la transferencia.

La situación en el parque John Lennon, ubicado en El Vedado, Cuba, se ha vuelto crítica debido a los constantes cortes de electricidad y la falta de alumbrado público. Este tradicional punto de encuentro nocturno se ha convertido en un lugar desolado, donde la delincuencia se ha incrementado en los senderos que permanecen a oscuras, generando preocupación entre los residentes y visitantes.

La crisis en Cuba se manifiesta con apagones que pueden durar hasta 30 horas, además de problemas con el suministro de agua, que en algunos casos llega contaminada con larvas. Testimonios de ciudadanos de Holguín, Cienfuegos y Sancti Spíritus, recopilados por Radio Martí, reflejan un panorama desolador. La falta de electricidad no solo afecta la vida cotidiana, sino que también provoca el colapso en el acceso al agua potable, lo que agrava aún más la situación de los sectores más vulnerables de la población.

Recientemente, Italia modificó su postura en la ONU respecto al embargo estadounidense a Cuba, vinculando este cambio a la necesidad de transformaciones urgentes dentro de la isla. Las autoridades italianas mencionaron la importancia de las libertades, los derechos humanos y las decisiones gubernamentales como factores clave en su nueva posición. Esta crisis, que afecta a Cuba, también genera preocupaciones en Europa continental.

Una ciudadana cubana expresó su descontento al afirmar que "el cubano está viviendo peor que un animal", al referirse a la imposibilidad de adquirir carne en la isla. Comparó el precio de productos básicos con la pensión de una vecina de 80 años, quien, según su relato, recibe 2.000 pesos mensuales. Su denuncia se centra en la drástica pérdida de poder adquisitivo que afecta a los sectores más vulnerables de la sociedad cubana.

La Federación Internacional de Sociedades de la Cruz Roja ha alertado que los apagones y la escasez de combustible están obstaculizando la recuperación de Cuba. Los cortes de electricidad impactan negativamente en la atención sanitaria, en el transporte y en el suministro de agua en las provincias orientales que fueron afectadas por el huracán Melissa, lo que añade una capa más de dificultad a la ya complicada situación en la isla.

Fuente original: Infobae América.