La inteligencia artificial pone en jaque la seguridad digital

Los recientes avances en inteligencia artificial generan preocupación sobre la efectividad de los sistemas de cifrado que protegen datos y comunicaciones, lo que ha llevado a las autoridades a instar a las empresas a adoptar nuevos métodos de encriptado.
Economía31/10/2026Cambio GlobalCambio Global

Los recientes desarrollos en inteligencia artificial están amenazando la integridad de las herramientas criptográficas que resguardan la información digital. Esta situación ha desencadenado una carrera para asegurar tanto los métodos actuales como los sistemas de protección que se implementarán en el futuro. En este contexto, diversas autoridades y organizaciones están instando a las empresas a planificar la transición hacia nuevas técnicas de encriptado que garanticen la protección de la información confidencial en línea. La creciente preocupación por la seguridad digital se intensifica a medida que se hacen evidentes las implicaciones de estos avances tecnológicos.

La inquietud se intensificó tras la decisión de OpenAI de publicar una serie de documentos matemáticos, que incluían supuestas “demostraciones” de antiguos problemas, las cuales, según la empresa, contenían soluciones generadas por sus modelos de inteligencia artificial. Esta acción provocó una fuerte crítica por parte de la Asociación para las Matemáticas Humanas, que instó a los matemáticos a cesar cualquier colaboración con OpenAI. En respuesta a las críticas, la compañía ha defendido su postura y ha anunciado que destinará 5 millones de dólares a una fundación dedicada al ámbito de las matemáticas, lo que ha generado un debate sobre la responsabilidad ética en la divulgación de información matemática sensible.

Los avances impulsados por la inteligencia artificial generan incertidumbre sobre la capacidad de esta tecnología para comprometer los métodos de seguridad actuales, como aquellos que protegen las cuentas bancarias y las bases de datos en línea de los ataques de los piratas informáticos. El matemático Geordie Williamson advirtió que esto podría implicar una reestructuración completa del concepto de dificultad, que es fundamental para gran parte de la criptografía moderna. Williamson expresó que “supone una reestructuración completa de lo que entendemos por dificultad, un concepto que constituye la base de gran parte de la criptografía moderna. Debemos esperar sobresaltos importantes y realmente inquietantes en el futuro”, reflejando así la gravedad de la situación y la necesidad urgente de adaptarse a estos nuevos desafíos en el ámbito de la seguridad digital.

A pesar de que la inteligencia artificial no ha conseguido vulnerar hasta el momento ningún método criptográfico fundamental y que los especialistas en ciberseguridad son escépticos respecto a que esto ocurra en el futuro, los matemáticos advierten sobre un aumento en los riesgos. Esto se debe, en parte, a que las mejoras en el rendimiento de la inteligencia artificial, aplicadas al diseño algorítmico y a la teoría que investiga las propiedades de los números enteros, han incrementado la capacidad para resolver problemas extremadamente complejos.

Un método criptográfico ampliamente utilizado se fundamenta en la multiplicación de dos números primos de gran tamaño. Hasta ahora, este proceso ha demostrado ser eficaz, dado que para los ordenadores actuales es sencillo realizar la multiplicación, pero resulta considerablemente más complicado llevar a cabo el proceso inverso.

Los avances en inteligencia artificial ya están teniendo un impacto en la ciberseguridad. La semana pasada, empresas de diversas partes del mundo se vieron obligadas a corregir con rapidez vulnerabilidades en el lenguaje de programación web PHP, que es de uso generalizado. Estas vulnerabilidades fueron detectadas, en parte, gracias a modelos de inteligencia artificial desarrollados por OpenAI y Google.

Los progresos de la inteligencia artificial en el campo matemático han cuestionado la creencia, que hasta ahora predominaba, de que la mayor amenaza para la criptografía provendría de la llegada de ordenadores cuánticos, diseñados para aprovechar la física de las partículas subatómicas y lograr resultados que superan las capacidades de los ordenadores “clásicos”. Sin embargo, la mayoría de los expertos considera que aún faltan años para que exista un ordenador cuántico lo suficientemente potente.

La Autoridad de Conducta Financiera del Reino Unido (FCA) señala que las amenazas cibernéticas “evolucionan rápidamente a medida que avanzan la inteligencia artificial y la informática cuántica”.

El regulador financiero británico ha enfatizado que las empresas no deben demorar en tomar medidas. Es crucial que comprendan la protección de sus sistemas y comiencen a prepararse de inmediato para un futuro que sea resistente a la informática. Con este objetivo, se prevé la publicación de una guía práctica destinada a las más de 35.000 entidades de servicios financieros que están bajo su supervisión en el Reino Unido. Esta guía buscará ayudar a las empresas a enfrentar los riesgos asociados con la inteligencia artificial y la informática cuántica.

Daniel Shiu, profesor de criptomatemáticas en la Universidad de Mánchester, ha señalado que la posibilidad de vulnerar los sistemas de encriptado representa un riesgo significativo para las formas de criptografía más matemáticas. La creciente capacidad de la inteligencia artificial para resolver problemas matemáticos complejos ha generado preocupación en torno a la seguridad de los sistemas de cifrado. Aunque, hasta el momento, no se ha logrado romper estos sistemas, los expertos advierten que el riesgo está en aumento.

Además, la amenaza que representa la computación cuántica se suma a esta preocupación, lo que obliga a las empresas a acelerar la transición hacia nuevos sistemas de protección de datos. El regulador británico ya está instando a las empresas a revisar sus métodos de protección de datos y a prepararse para los nuevos riesgos que surgen en este contexto.

Fuente original: Expansión (España).