BYD, la automotriz china que se posiciona rápidamente en el mercado argentino

La automotriz BYD, que ingresó al mercado argentino hace un año, ha logrado posicionarse entre las diez principales marcas de autos vendidos en el país, impulsada por su enfoque en la innovación y la electrificación.
Economía01/11/2026Cambio GlobalCambio Global

BYD, que significa Build Your Dreams, es una de las nuevas empresas que ha irrumpido en el complicado mercado argentino de automóviles, generando un gran impacto. La compañía se presenta como una firma de tecnología más que como una simple automotriz, con la intención de superar rápidamente a sus competidores mediante su estrategia centrada en vehículos eléctricos.

Fundada en 1995 en Shenzhen, China, BYD comenzó como un fabricante de baterías. Su creador, Wang Chuanfu, es un químico que proviene de una familia de agricultores y es miembro del Partido Comunista Chino. Según Forbes, su fortuna personal se estima en aproximadamente USD 20.500 millones.

Desde su origen, BYD se ha enfocado en la producción de automóviles eléctricos y ha diversificado su oferta. La empresa cotiza en las bolsas de Hong Kong y Shenzhen, y en el último año vendió cerca de 5 millones de vehículos, de los cuales la mitad son completamente eléctricos y el resto híbridos.

La llegada de BYD a Argentina se produce en un contexto de apertura económica, generando un impacto notable en el mercado local. Su presencia ha suscitado novedades y algunas controversias, además de estar enmarcada en la tensión geopolítica entre China y Estados Unidos.

En su primer año en el país, BYD ha logrado ingresar al top 10 de ventas de automóviles. Aunque la empresa no ha revelado detalles específicos sobre sus planes futuros, su objetivo es alcanzar rápidamente una posición de liderazgo en el mercado argentino. A nivel global, se anticipa que para 2025 superará a Tesla como el mayor vendedor de vehículos eléctricos.

La compañía destaca su diferenciación al contar con una estructura formal en Argentina, a diferencia de otras marcas orientales que operan a través de importadores. BYD ha establecido una red de 18 puntos de venta oficiales en más de nueve provincias, ofreciendo una gama de vehículos que incluye tanto modelos 100% eléctricos como híbridos enchufables en diversos segmentos.

En el ámbito local, la situación no es tan sencilla, ya que se registraron 45.965 unidades patentadas en octubre, de acuerdo con la información publicada el viernes por Acara. Esto representa una disminución del 12% en comparación con el mismo mes del año anterior y una caída del 8,4% en relación al mes anterior. El sector automotriz opera bajo un sistema de cupos de importación y beneficios arancelarios para vehículos electrificados, regulaciones que establece el Gobierno en medio de presiones de diferentes lobbies sectoriales, que incluyen marcas consolidadas con una larga trayectoria en el país y fábricas que emplean a miles de trabajadores. En China, la situación es inversa: BYD se ha consolidado como un actor importante, aunque ha sido acusada de recibir subsidios estatales y, al mismo tiempo, ha expresado su preocupación por la intensa competencia de precios que enfrentan sus rivales, en un mercado donde las ventas han caído significativamente este año.

La operación en el mercado argentino está liderada por Christian Kimelman, un brasileño de ascendencia alemana que cuenta con 25 años de experiencia en Mercedes Benz, en Argentina, Brasil y Alemania. “En octubre celebramos un año desde que la marca realizó su desembarco masivo en el país con vehículos. Me gusta aclarar esto porque nuestra presencia se remonta a casi una década, con un negocio específico en Mendoza, donde operamos con buses. Hemos enfrentado devaluaciones, la pandemia, inflación y diferentes tipos de cambio, lo que nos ha dejado un importante aprendizaje. Ahora buscamos contribuir a desmitificar rápidamente la idea de que Argentina no está preparada para los vehículos eléctricos. Con solo dos modelos, un tercio de nuestras ventas corresponde a este tipo de automóviles. Una empresa como BYD es beneficiosa para Argentina, ya que el principal beneficiario es el consumidor”, afirmó Kimelman, quien se graduó en Administración de Empresas por la Universität des Saarlandes en Alemania y cuenta con una certificación en Liderazgo Aplicado por IMD Business School.

— ¿Cuántos autos vendieron? — Ya hemos superado las 13.000 ventas en el mercado local. En abril, ingresamos al top 10 y hemos logrado mantenernos en esa posición. Nuestra participación en el mercado oscila entre el 3,5% y el 3,8%, dependiendo del momento. En pocos países se ha conseguido una participación así en tan corto tiempo.

— ¿Por qué se dio esa situación? — La marca tiene una sólida reputación y nuestros productos son tecnológicos, eficientes y seguros. Ofrecemos tecnología junto con la democratización de características que anteriormente se asociaban a vehículos de gama alta. Además, los argentinos están al tanto de lo que sucede en el mundo y conocen las ventajas que ofrecen estos automóviles. Hemos llegado para satisfacer una demanda existente. No somos ni aspiramos a ser una empresa de precios bajos, sino una empresa de valor. Contar con un gran proyecto industrial en un país vecino también representa un diferencial significativo.

La automotriz BYD, reconocida a nivel global por su liderazgo en vehículos eléctricos y electrificados, tiene como objetivo convertirse en la empresa número uno en cada mercado en el que opera. La compañía se muestra optimista respecto a su futuro en Argentina, aunque no establece un plazo específico para alcanzar este liderazgo. La confianza es un elemento clave para BYD, que se enfoca en construir una sólida red de concesionarios y en ofrecer productos que respalden su crecimiento.

En cuanto a la situación económica del país, BYD observa que Argentina atraviesa un momento interesante debido a los cambios en su estructura energética y a la posibilidad de aprovechar estos cambios. La balanza comercial está comenzando a transformarse después de muchos años, lo que permite una reconversión de sectores. La perspectiva a mediano y largo plazo es optimista, aunque el representante de la empresa expresa su preocupación por la anticipación de las elecciones, ya que esto puede retrasar decisiones importantes. Destaca que los sectores de campo, minería y energía comenzarán a impulsar la economía, aunque el desafío radica en trasladar la mejora macroeconómica a la microeconomía.

En relación a su modelo de negocio, BYD opera principalmente con ventas al contado, aunque reconoce que esta dinámica está comenzando a cambiar. La empresa ha comenzado a explorar opciones de financiación a través de bancos y está trabajando en conjunto con su red de concesionarios para facilitar este proceso. A nivel local, BYD se compromete a explicar y acompañar la adaptación a prácticas comunes, como planes de ahorro, subsidios de tasa y flotas.

Respecto a la comprensión de las necesidades locales por parte de la matriz en China, el representante de BYD señala que, aunque hay un entendimiento, convencer a los directivos chinos puede llevar tiempo. Argentina mantiene su singularidad, pero los ejecutivos chinos son conscientes del potencial del mercado argentino. Esta percepción llevó a la decisión de establecer una filial propia en el país, lo que refleja el compromiso de la empresa de permanecer en el mercado argentino a largo plazo.

La cuestión de la injerencia del estado chino en las empresas del país es un tema recurrente. Sin embargo, BYD se define como una empresa de origen chino, global y de capital abierto, que cotiza en bolsa. Aunque existen estudios que indican que la compañía ha recibido subsidios multimillonarios, el representante de BYD aclara que no considera que haya una ayuda directa del Estado. En cambio, menciona que hay facilidades similares a las que se ofrecen en muchos países para las empresas, y que los gobiernos pueden fomentar una transición tecnológica por razones ambientales.

Finalmente, se menciona que la tensión comercial entre Estados Unidos y China es evidente, y que actualmente BYD no está vendiendo automóviles en el mercado estadounidense.

"No percibo esa tensión en nuestra labor diaria. Los representantes chinos no se enfocan tanto en los planes específicos de la empresa, sino en la dirección general que se establece para el negocio. Si es necesario hacer ajustes, se realizan, como en la navegación. Sin embargo, la dirección principal no cambia."

"Hasta el momento, el país cuenta con un cupo para la importación de autos electrificados, que tiene un arancel del 0% para un total de 50.000 unidades anuales. ¿Es útil este esquema? Los cupos son un estímulo que las autoridades implementaron, en acuerdo con los importadores. Una de las principales motivaciones detrás de esta medida fueron los precios y la inflación: se busca incentivar el movimiento en el mercado entre los vehículos convencionales y los nuevos. El impulso inicial ha dado resultados, aunque no considero que deba ser una regla permanente. La solución radica en un debate sobre el rol que queremos asumir, entre todos los actores, en medio de una transformación tecnológica que ya está en marcha."

"¿Qué proporción de lo que vendemos corresponde al cupo? Nuestra estrategia de crecimiento en Argentina no depende de los cupos de importación. Disponemos de modelos que se comercializan fuera de este régimen y por los cuales pagamos los aranceles correspondientes. Con la nueva resolución publicada el viernes, estamos evaluando sus implicancias para el sector. No obstante, esto no altera lo fundamental de nuestra estrategia: un enfoque a largo plazo, independientemente de lo que ocurra hoy. Aún quedan aspectos por definir respecto a la asignación de cupos para 2027, pero esto es solo una variable más dentro de un mercado mucho más amplio y no un factor decisivo para nuestros planes en el país. El mercado ha sido menos dinámico de lo que se esperaba. La Asociación de Fábricas de Automotores (Adefa) proyectaba alrededor de 700.000 unidades para este año, pero finalmente se espera que sean algo más de 500.000. Aunque se considere el medio millón de unidades como una cifra redonda, un cupo total de 50.000 representa el 10% del mercado."

"¿Se convierte en un esquema negativo? El cupo ha tenido aspectos positivos, pero también ha generado confusión y expectativas de que todos los precios seguirían disminuyendo. Más del 90% del mercado opera fuera de los cupos, lo que implica que hay que competir con productos y condiciones de calidad. Lo que realmente beneficiaría a la industria, y no solo a la automotriz, serían tasas más razonables."

En el ámbito comercial, se especula sobre la posibilidad de que surjan tensiones debido a los acuerdos que Argentina ha firmado con Estados Unidos y otros países para combatir ciertas prácticas comerciales, lo que parece estar dirigido principalmente hacia China. Ante esta situación, se le preguntó si considera que la discusión sobre los cupos podría incluir este aspecto y perjudicar a la empresa. En respuesta, el directivo indicó que podría haber debates de este tipo, pero que la clave estará en cómo se definan los cupos o las reglas cada año, ya que eso determinará su enfoque.

El directivo también advirtió que si una administración decide nuevamente imponer restricciones a las importaciones, esto podría complicar el negocio para la compañía. A pesar de ello, expresó su conocimiento sobre el mercado argentino, mencionando que ha trabajado para empresas que han estado en el país durante varias generaciones y que han enfrentado diversas situaciones. Según sus palabras, tienen una visión a largo plazo y consideran que Argentina tiene un rol importante en la región. Aseguró que BYD cuenta con un proyecto regional sólido, con una fuerte presencia en un país vecino y economías que están muy interrelacionadas. Además, manifestó que le resulta difícil imaginar un escenario de mercados cerrados.

En cuanto a su oferta en Argentina, el line-up de BYD incluye ocho modelos, que abarcan tanto vehículos 100% eléctricos como híbridos enchufables, distribuidos en diferentes segmentos del mercado, incluyendo sedanes, SUV y SUV premium. Todos los vehículos vienen equipados con un cargador que puede conectarse a la red eléctrica, aunque se destaca que con una línea eléctrica especial, la carga es mucho más rápida. Desde la empresa aseguran que el ahorro económico al utilizar estos vehículos supera el 80% en comparación con un auto de combustión.

“El ahorro es real. Estamos trabajando con municipios y ciudades para modificar las reglas de consorcios y otros aspectos de la infraestructura. En la ciudad, la autonomía está resuelta, generalmente, si se carga por la noche en casa. Sin embargo, para viajes largos, la infraestructura aún es insuficiente. Está comenzando a desarrollarse, pero aún falta. Es una agenda que necesitamos construir”, detalló Kimelman.

En relación a su estrategia de expansión, se les preguntó si su enfoque en un despliegue federal de concesionarios y servicios los diferencia de otras marcas chinas que han ingresado al mercado a través de importadores u otros formatos. El directivo afirmó que la firmeza y determinación con las que han desarrollado esta estrategia desde el principio son un diferencial clave. Además, destacó que el enfoque en el servicio, la posventa y la disponibilidad de repuestos también son aspectos que los distinguen. Aseguró que cuando BYD llega a una ciudad, su presencia se hace evidente. Reconoció que existen muchas dudas en torno a los vehículos nuevos, pero aseguró que la mayoría de esos mitos se desvanecen rápidamente una vez que los consumidores conocen los autos. Mencionó que con la llegada de tantas marcas nuevas, siempre hay desconfianza y el riesgo de tomar una decisión equivocada.

Finalmente, se le consultó sobre el proyecto de la compañía en Brasil.

La automotriz ya ha comenzado su producción en una antigua planta de Ford, ubicada en Camaçari, con una capacidad superior a las 300.000 unidades. La intención es que el próximo año se puedan comercializar vehículos fabricados en Brasil en el mercado argentino, aunque existe la posibilidad de que la demanda en Brasil se mantenga tan alta que la planta continúe enviando el excedente a ese país. Es probable que la asignación de autos producidos en Brasil para México, Argentina y otros países de la región se realice más adelante.

En cuanto a la posibilidad de establecer una fábrica local, la empresa no cuenta con un plan concreto en este momento. Sin embargo, un representante de BYD mencionó que todo es posible, y que la compañía está abierta a considerar esta opción si los volúmenes de producción lo justifican. Aunque no hay un plan definido, la discusión sobre la fabricación local podría surgir en el futuro, y la existencia de la planta en Brasil no descarta esta posibilidad. Actualmente, varias terminales producen en ambos países, y se espera que el acuerdo entre el Mercosur y la Unión Europea influya en la región. En este contexto, el representante expresó su optimismo respecto al futuro de América del Sur.

Respecto a la llegada de Tesla al mercado argentino, el representante de BYD afirmó que no les preocupa la competencia. Al contrario, consideran que la entrada de Tesla es bienvenida, ya que cualquier nuevo actor en el mercado contribuye a una transformación positiva tanto para el sector como para los consumidores. Tesla es una empresa que respetan y con la que compiten a nivel global, obteniendo buenos resultados.

Para que BYD logre superar en volumen a empresas que tienen una larga trayectoria en el mercado local, el representante destacó que deben seguir siendo fieles a su identidad. Según sus palabras, el secreto radica en ofrecer tecnología de excelencia, productos de alta calidad y una propuesta clara. La empresa busca construir algo innovador, reconociendo que todos, en algún momento, son nuevos en el mercado. Aunque su historia comenzó hace poco, están decididos a acelerar su avance.

Finalmente, se planteó la diferencia entre trabajar en una empresa alemana y una china, aunque no se brindaron detalles específicos sobre esta comparación.

El directivo, con más de 25 años de experiencia en Mercedes-Benz, señala que existen varias similitudes entre ambas marcas, como un enfoque cauteloso hacia ciertos riesgos. En este contexto, destaca que Argentina presenta particularidades propias. Ambas compañías han sido pioneras en sus respectivos campos: Mercedes-Benz fue la creadora del automóvil, mientras que BYD se destaca por haber desarrollado la batería, un componente esencial para los vehículos eléctricos.

El ejecutivo expresa su aprecio por la visión de "Build Your Dreams", que considera análoga a la que pudieron haber tenido los alemanes en una época en que la movilidad se realizaba a caballo. Sin embargo, menciona que existe una diferencia en la concepción de "plan" entre ambas empresas. En una compañía tradicional, el plan tiende a ser algo muy estructurado. A lo largo de 20 años, se elaboraron numerosos planes, pero siempre surgieron desvíos. En contraste, en BYD el objetivo final es claro, y aunque el camino pueda presentar variaciones, el destino permanece inalterable.

Se espera que el cuarto trimestre evidencie una reactivación económica, lo que permitirá que el Producto Bruto Interno (PBI) anual cierre en terreno positivo. En este contexto, el desafío que enfrenta el Gobierno es aprovechar la oportunidad que ofrecen los próximos seis meses, antes de que inicie el intenso período electoral.

En otro ámbito, se ha reportado un hackeo en la plataforma Binance, lo que plantea importantes consideraciones para los usuarios argentinos. La empresa ha comunicado que ha logrado recuperar el 90% de los fondos que fueron sustraídos y se ha comprometido a restablecer la posibilidad de realizar retiros en el día de hoy. Sin embargo, expertos advierten sobre la posibilidad de engaños digitales que podrían afectar a los usuarios.

Por otro lado, la reciente devaluación del real, la moneda de Brasil, ha generado inquietudes respecto a su impacto en el peso argentino. La caída de la moneda de este país, que es el principal socio comercial de Argentina, se produjo tras la victoria electoral de Lula da Silva y ha deteriorado el índice de competitividad cambiaria que es medido por el Banco Central de la República Argentina (BCRA).

En una entrevista con Infobae desde Estados Unidos, el economista Sebastián Galiani, cercano al Gobierno, abordó la transformación económica actual. Galiani destacó la importancia de contar con tiempo y continuidad en este proceso, además de analizar el debate en torno a las reservas del Banco Central y el atraso cambiario. También enfatizó que una amplia alianza política es fundamental para lograr un crecimiento sostenido.

A partir de hoy, los boletos de colectivos y subtes en el Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA) experimentarán un aumento del 3,9% en comparación con los precios de octubre. Este ajuste se implementará desde noviembre.

Sin una tarjeta SUBE registrada, los usuarios deberán abonar una tarifa mayor. Además, se prevé un incremento en los peajes que afectará a quienes utilicen las rutas de la región.

Fuente original: Infobae Economía.