Cavallo advierte sobre riesgos electorales para Milei en 2027 si no se modifica la política económica

El exministro de Economía Domingo Cavallo alertó al gobierno de Javier Milei sobre los peligros que enfrenta Argentina de cara a las elecciones de 2027, cuestionando la falta de cambios en la política económica y exterior.
Economía02/11/2026Cambio GlobalCambio Global

Domingo Cavallo, exministro de Economía, lanzó una advertencia contundente al gobierno de Javier Milei respecto a los riesgos que podría enfrentar Argentina en las elecciones de 2027. Aunque respaldó los objetivos de apertura y transformación económica que impulsa el Presidente, Cavallo criticó la decisión del gobierno de no realizar modificaciones en la política económica y exterior. Según su perspectiva, esta falta de acción podría resultar en un traspié electoral y un retroceso en las reformas implementadas.

En una columna publicada recientemente en su blog personal, Cavallo argumentó que el Gobierno subestima los riesgos externos que podrían impactar en la economía argentina en el transcurso del próximo año. También hizo hincapié en las consecuencias de mantener las restricciones cambiarias para las empresas y la necesidad de acelerar la acumulación de reservas del Banco Central.

“Si el gobierno sigue manejando la política exterior y la economía como hasta ahora, sin un milímetro de cambios como acaba de decir el ministro Caputo y como viene surgiendo de los discursos del presidente Milei, aquí y en el exterior, sin reconocer los problemas e ignorando incluso evidencias empíricas muy claras, no puede descartarse un traspié en las elecciones del año próximo que signifique un fuerte y costoso retroceso tanto en materia económica como social”, afirmó Cavallo.

Esta advertencia fue publicada en una columna titulada “Los riesgos para 2027 no son sólo domésticos. También hay riesgos externos. Por eso es tan importante la acumulación rápida de reservas netas”, donde el exfuncionario analizó el contexto internacional y las medidas que, a su juicio, debería implementar el equipo económico.

Cavallo consideró que el debate público sobre la situación económica de Argentina se centra principalmente en dos aspectos: el crecimiento de las exportaciones, que se presenta como un argumento optimista, y los bajos niveles de consumo e inversión, que generan perspectivas más pesimistas. Sin embargo, subrayó que hay un tercer factor que merece mayor atención: la evolución de la economía internacional hasta las próximas elecciones presidenciales.

La discusión pública en torno a la situación económica se centra en el notable aumento de las exportaciones, considerado un argumento optimista, y en el bajo nivel de consumo e inversión, que representa un argumento pesimista. Según Cavallo, es fundamental prestar más atención a la probable evolución de los acontecimientos externos de aquí a las elecciones del próximo año.

Uno de los principales cuestionamientos que realizó Cavallo se dirigió a la decisión del Gobierno de mantener su estrategia sin realizar modificaciones. Para el exministro, avanzar hacia una economía abierta requiere una secuencia de reformas que contemple las condiciones económicas y políticas necesarias para asegurar su continuidad.

En este contexto, Cavallo expresó su apoyo a los principios que guían el programa económico de Milei, aunque subrayó que existen diferencias en cuanto a su implementación. "El propósito del gobierno del presidente Milei de limpiar a la economía de distorsiones para lograr la libertad y el respeto a los derechos de propiedad en todos los ámbitos y poder integrarla al mundo en forma eficaz no puede ser menos que apoyada con entusiasmo", afirmó.

No obstante, aclaró que la transformación de la economía requiere de múltiples modificaciones que no necesariamente pueden llevarse a cabo de manera simultánea. Cavallo explicó que algunas de estas modificaciones dependen de discusiones legislativas y de la construcción de acuerdos que permitan mantenerlas en el tiempo. "Una inadecuada secuencia de esos cambios y la falta de apoyos y consensos pueden llevar a mucha destrucción y muy poca construcción", advirtió.

El exministro también vinculó esta situación con el riesgo de un deterioro en el respaldo social a las reformas. En particular, sostuvo que una implementación inadecuada podría generar niveles de insatisfacción que afectarían la continuidad del programa económico. Además, alertó sobre la posibilidad de que un escenario así favorezca un regreso a políticas intervencionistas y a condiciones de inestabilidad macroeconómica.

Cavallo incluyó en su planteo una crítica a las declaraciones del ministro de Economía, Luis Caputo, en relación con la continuidad de la política oficial sin modificaciones. Para el exministro, existen decisiones que el Gobierno podría tomar sin comprometer los avances logrados en la reducción de la inflación.

En este sentido, Cavallo también advirtió sobre el riesgo de una crisis cambiaria antes de completar el proceso de estabilización de la economía.

Entre las preocupaciones más relevantes del exministro se encuentra la insuficiente acumulación de reservas internacionales y su vinculación con la vulnerabilidad de la economía ante posibles shocks externos. Cavallo criticó los argumentos que sustentan la permanencia del cepo cambiario para las empresas y la intervención del Banco Central en el tipo de cambio comercial, señalando que estas medidas actúan como mecanismos de protección frente a la incertidumbre internacional. Según su perspectiva, dichas herramientas generan el efecto opuesto al deseado, ya que obstaculizan la acumulación de reservas y contribuyen a mantener elevados tanto el riesgo país como las tasas de interés en pesos.

“Es por esta razón que insisto sobre la importancia de que el Banco Central acumule muchas reservas a un ritmo diario preanunciado y a financiarse no con deuda interna sino con emisión monetaria”, explicó. Su propuesta representa un cambio respecto a la estrategia defendida por el equipo económico, especialmente en lo que se refiere a la utilización de emisión monetaria para financiar las compras de divisas. Cavallo admitió que esta decisión podría acarrear riesgos inflacionarios, pero consideró que enfrentar una crisis cambiaria sería aún más peligroso.

“En materia de lucha contra la inflación, el riesgo de una eventual crisis cambiaria futura antes de que se logre la estabilización completa de la economía es más peligroso que el riesgo de emisión por acumulación de reservas”, sostuvo. Además, hizo una distinción entre las compras de dólares que realiza el Banco Central para fortalecer sus reservas y las necesidades de divisas del Tesoro para cumplir con sus compromisos externos. Según su propuesta, el Tesoro debería obtener los dólares que requiere mediante sus propios recursos fiscales, mientras que el Banco Central debería enfocarse en acumular reservas a través de operaciones financiadas con emisión.

En este contexto, advirtió que utilizar los dólares adquiridos mediante emisión por parte de la autoridad monetaria para transferirlos al Tesoro sería un error, aunque consideró que sería aún más grave renunciar a la acumulación de reservas por temor a un incremento de la inflación. En cuanto a su propuesta específica, Cavallo sugirió que el Banco Central debería comprar al menos USD 15.000 millones durante los próximos doce meses a través de un programa de adquisiciones diarias que sea anunciado con antelación.

La propuesta de Cavallo incluyó un reclamo para la eliminación total del cepo cambiario dirigido a las empresas, así como la organización de un mercado libre de divisas. “Lo único que el gobierno debe hacer es eliminar por completo el cepo cambiario y permitir que se organice un mercado cambiario libre en el que el Banco Central sólo intervenga para comprar reservas y cuando disponga de suficiente poder de fuego, para estabilizar el mercado ante shocks externos que se consideren transitorios”, expresó el exministro.

Además, Cavallo sugirió que los beneficios cambiarios actualmente otorgados bajo el Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI) se extiendan a todas las empresas. Detalló que las compañías que se benefician de este régimen tienen la posibilidad de utilizar libremente las divisas generadas por sus exportaciones y acceder a moneda extranjera para realizar pagos al exterior. Según su perspectiva, este tratamiento podría aplicarse a empresas de todos los sectores y tamaños sin que ello implique un costo fiscal adicional.

Cavallo argumentó que la eliminación de las restricciones cambiarias, junto con la acumulación de reservas financiada a través de emisión, facilitaría la reducción de las tasas de interés tanto en pesos como en dólares, disminuiría el riesgo país y favorecería la expansión del crédito bancario. También propuso la eliminación de los impuestos que generan diferencias entre las tasas activas y pasivas del sistema financiero, y mencionó la conveniencia de avanzar hacia un sistema bimonetario mediante la implementación de normas específicas.

En cuanto a las preocupaciones del gobierno sobre el riesgo de que la emisión monetaria provoque una aceleración inflacionaria, Cavallo argumentó que una comunicación clara del programa permitiría mitigar ese impacto y facilitar, posteriormente, una estabilización más profunda, acompañada por una recuperación de la actividad económica.

El análisis de Cavallo también incluyó una advertencia sobre dos grandes riesgos internacionales que podrían afectar a Argentina en 2027: una posible crisis fiscal y financiera en Estados Unidos y Europa, y la posibilidad de una depreciación del real brasileño, que podría ir acompañada de una recesión en el principal socio comercial del país. En el primer caso, planteó que el deterioro económico de las potencias occidentales podría dar lugar a un escenario de estanflación global.

Entre los factores de riesgo que mencionó, Cavallo incluyó la invasión rusa a Ucrania, las decisiones comerciales de Donald Trump, los conflictos bélicos y el avance tecnológico de China. “No es de descartar que para 2027 [...] se precipite en el mundo occidental una crisis fiscal y financiera que provoque estanflación global”, advirtió.

El exministro cuestionó las interpretaciones optimistas que sostienen que la disponibilidad de recursos naturales y la distancia geográfica respecto de las zonas de conflicto podrían proteger a Argentina de las repercusiones de una crisis internacional. “Yo creo que este optimismo es peligroso”, expresó.

En relación a Brasil, Cavallo indicó que su elevado endeudamiento público, la polarización política y la competencia de China podrían crear un escenario de dificultades económicas que impacten directamente en la industria argentina.

También consideró que, ante una crisis en Estados Unidos y Europa, Brasil podría profundizar su integración económica con los BRICS, un bloque del que Argentina decidió no formar parte.

Cavallo recordó la importancia histórica de la cooperación bilateral, especialmente durante los procesos de estabilización de ambas economías en la década de 1990. Mencionó el desarrollo del Mercosur, la experiencia argentina que sirvió de referencia para el Plan Real brasileño y el papel que desempeñó la demanda de Brasil en la recuperación argentina tras la crisis Tequila.

En este contexto, advirtió sobre los riesgos de que las diferencias políticas entre ambos gobiernos afecten las relaciones comerciales. “Sería un crimen que, por diferencias ideológicas, la cooperación y el comercio entre Argentina y Brasil se transformen en antagonismo y trabas políticas y comerciales”, afirmó.

El exministro también señaló que una posible recesión en Brasil, combinada con una depreciación del real y una mayor presión exportadora de China, podría impactar considerablemente en la producción industrial argentina.

Según su análisis, estas amenazas externas podrían coincidir con una mayor tensión política interna durante la campaña electoral de 2027, en un escenario donde el crecimiento de las exportaciones y las inversiones promovidas por el RIGI podrían resultar insuficientes para neutralizar sus consecuencias.

El Papamóvil argentino ya se encuentra preparado para León XIV, con dos unidades de Toyota Hilux diseñadas especialmente para el Papa. Una de estas camionetas fue presentada ante el Nuncio Apostólico, mientras que la otra permanece en Córdoba. Ambos vehículos cuentan con cabina simple y su sistema de propulsión no es ni híbrido ni eléctrico.

En otro ámbito, Javier Milei y su asesor, Emiliano Reidel, han actualizado su trabajo en contra de la regulación. En esta nueva versión, los autores han incorporado las barreras de Bellman de primer paso y han lanzado una plataforma que incluye simulaciones para explicar su modelo, el cual aborda temas como los rendimientos crecientes, el capital, el trabajo y las cargas regulatorias.

Por otro lado, Wall Street ha cambiado su horario, lo que impacta en las operaciones de la Bolsa en Argentina. Este ajuste horario en Estados Unidos, que adelantó una hora los relojes, se ha trasladado a la operatoria de Wall Street y también afecta a la Bolsa porteña. Además, entre el 6 y el 11 de noviembre, habrá un cronograma especial debido a los feriados.

En el ámbito agropecuario, se informó que el sector liquidó USD 2.880 millones en octubre, marcando el mejor registro para ese mes en los últimos 25 años. Las entidades del agro señalaron que el complejo acumula un total de USD 25.156 millones en lo que va de 2026, en una campaña 2025/26 que se considera la mejor de la historia en términos de volumen productivo.

Finalmente, el Gobierno planea lanzar un plan de créditos destinado a la compra de autos nacionales. Este programa estará exclusivamente dirigido a vehículos fabricados en el país y ofrecerá préstamos del Banco Nación de hasta $50 millones, con un plazo máximo de 72 meses para su devolución.

Fuente original: Infobae Economía.