El Banco Mundial proyecta aumentos de hasta 28% en precios de alimentos y fertilizantes para 2026
Cambio Global


Según el más reciente informe Commodity Markets Outlook, el Banco Mundial prevé que los precios de los cereales, aceites vegetales y fertilizantes experimenten un notable aumento en 2026. Este encarecimiento se produce en un contexto marcado por el conflicto en Medio Oriente, las restricciones en el mar Negro, la creciente demanda de biocombustibles y los riesgos climáticos asociados al fenómeno de El Niño. Estos elementos están creando un entorno de incertidumbre que afecta a los mercados globales.
Las proyecciones del organismo indican que, para este año, se anticipan incrementos del 17% en los precios de aceites y harinas, así como un aumento del 14% tanto en los cereales como en los fertilizantes. El Banco Mundial también anticipa nuevas subas agrícolas en el próximo año, aunque se prevé una moderación en los costos de los fertilizantes en comparación con los aumentos esperados para 2026. Este panorama sugiere que los consumidores en Argentina podrían enfrentar un aumento en el costo de los alimentos.
El informe, publicado hace menos de un mes, destaca que las tensiones en el mercado de productos básicos son atribuibles a varios factores, incluyendo el conflicto en Medio Oriente y las interrupciones comerciales en el mar Negro. Además, la mayor demanda de biocombustibles y los riesgos climáticos relacionados con El Niño están influyendo en el comportamiento de los precios. Estos factores globales tienen el potencial de impactar directamente en la economía local, exacerbando la inflación y afectando el poder adquisitivo de los argentinos.
En cuanto a la soja, el Banco Mundial estima que el precio de la tonelada de aceite de soja alcanzará los u$s1.585 en 2026, lo que representa un aumento significativo respecto a los u$s1.140 proyectados para 2025. Esta tendencia alcista se extendería hasta 2027, con un pico estimado de u$s1.765, antes de experimentar una corrección hacia los u$s1.601 en 2028, a medida que disminuyan las presiones del mercado. Este aumento en los precios de la soja podría tener un impacto considerable en la producción agrícola argentina, que depende en gran medida de este cultivo.
La creciente demanda de biocombustibles se identifica como uno de los principales impulsores de este aumento en los precios. Es importante señalar que, en Estados Unidos, el uso de aceite de soja para biocombustibles superaría por primera vez la mitad del consumo interno. Este cambio en la demanda podría alterar las dinámicas del mercado global de alimentos y, por ende, tener implicaciones significativas en la economía argentina, que ya enfrenta desafíos en su sector agroindustrial.
Se espera que el precio de la soja en grano aumente un 18% este año, alcanzando los u$s489 por tonelada, y un 5% adicional en 2027, llegando a u$s515. El Banco Mundial anticipa que la producción mundial de soja alcanzará un sexto récord consecutivo, aunque advierte que el aumento en la oferta no será suficiente para contener los precios. La entidad también proyecta que "el consumo crecerá aún más rápido", a pesar del incremento previsto en la producción global para la campaña 2026-2027.
En cuanto al aceite de palma, el organismo estima que el precio por tonelada alcanzará los u$s1.146 en 2026 y se incrementará a u$s1.256 en 2027. El Banco Mundial ha señalado que los mercados de aceites comestibles están operando con una oferta ajustada, lo que hace que el sector sea altamente vulnerable ante posibles restricciones comerciales o un agravamiento del fenómeno climático El Niño en las naciones productoras.
En el ámbito de los cereales, el trigo se posicionará como el que más aumentará, con un incremento del 28% en 2026, alcanzando los u$s311 por tonelada. Las proyecciones del Banco Mundial indican que esta tendencia al alza continuará en 2027, con un aumento del 14% que lo llevará a un pico de u$s353 por tonelada, antes de corregir a u$s315 en 2028.
El Banco Mundial también prevé una disminución del 3% en la producción mundial de trigo para la campaña 2026-2027, afectada por la baja en las cosechas y las dificultades logísticas derivadas del conflicto en el mar Negro. En Estados Unidos, se anticipa que la cosecha se desplome un 23%, alcanzando su nivel más bajo en 55 años, debido a la sequía, las olas de calor extremo y la reducción en la superficie sembrada.
Argentina y Australia también experimentarían cosechas más bajas. Las interrupciones en los embarques desde Rusia y Ucrania añaden incertidumbre a un mercado que ya enfrenta una reducción global en el consumo. En este contexto, se espera que el precio del maíz suba cerca de un 10% en 2026, alcanzando los u$s223 por tonelada, y un 5% adicional en 2027, llegando a u$s235. Por su parte, el arroz tailandés se proyecta que alcanzará los u$s448 este año y los u$s500 en 2027, con riesgos asociados a las precipitaciones y los rendimientos agrícolas.
El Banco Mundial subraya que "los suministros mundiales de cereales disminuirán en 2026-2027 por primera vez en cuatro años", aunque las reservas acumuladas podrían mitigar en parte las presiones sobre los precios.
Fertilizantes y el impacto en los costos agrícolas
Durante el tercer trimestre de 2026, el índice de precios del mercado de fertilizantes experimentó una caída del 22%, lo que contrarrestó el aumento proporcional que se había registrado en el trimestre anterior. Este descenso fue impulsado principalmente por la urea, que había experimentado un notable aumento debido a las restricciones en el tránsito marítimo en el estrecho de Ormuz, aunque los precios se estabilizaron tras la reapertura de las exportaciones desde China.
A pesar de esta corrección trimestral, el Banco Mundial anticipa un aumento anual del 14% en los precios de los fertilizantes para 2026. Este incremento se atribuye a las interrupciones en el comercio, el aumento de los costos de producción y las limitaciones en las exportaciones. Según las proyecciones, el precio de la urea promediará 510 dólares por tonelada en 2026, lo que representa un aumento significativo en comparación con los 423 dólares de 2025. Para los años 2027 y 2028, se espera una disminución en los costos, que caerían a 429 y 368 dólares por tonelada, respectivamente, gracias a una posible normalización de los envíos desde Medio Oriente y a la disminución de los precios del gas natural. Además, la oferta exportable de China se incrementará a 7 millones de toneladas este año, lo que contribuirá a aliviar las restricciones anteriores en el Golfo.
En cuanto al fosfato diamónico (DAP), que se utiliza en cultivos de cereales y oleaginosas, se prevé que alcance un precio de 735 dólares por tonelada en 2026, antes de descender a 602 dólares en 2027. Este aumento en los costos se debe a las dificultades para obtener azufre y amoníaco, que han elevado los costos de producción.
El índice de precios del mercado de fertilizantes cayó un 22% en el tercer trimestre de 2026. El Banco Mundial también pronostica una reducción del 12% en los precios de los fertilizantes para 2027 y del 8% para 2028, un descenso que dependerá del restablecimiento de las rutas de suministro global y de la disminución de los costos energéticos.
El Banco Mundial ha señalado que los riesgos asociados a los precios de los commodities continúan con una tendencia al alza, impulsados por posibles fricciones logísticas en el transporte y el aumento en los costos de los insumos. Según el organismo, el rendimiento de los productos agrícolas y fertilizantes estará influenciado por el impacto climático de El Niño, la fluidez del comercio global y la estabilidad en el sector energético.
En lo que respecta al litio, el futuro estará determinado por la capacidad de producción minera y la demanda de baterías. Esta situación plantea un escenario complejo para los mercados, donde la interrelación de factores climáticos y económicos puede afectar significativamente los precios y la disponibilidad de estos insumos esenciales.
En el ámbito local, se reportó que las reservas del Banco Central de la República Argentina (BCRA) enfrentaron un déficit en servicios que alcanzó los 1.061 millones de dólares en septiembre, marcando el nivel más alto en un año y medio.
Además, se ha discutido el crecimiento de la industria del cannabis en Argentina, abordando qué actividades están permitidas, las dificultades que enfrenta y las proyecciones de expansión.
Por otro lado, la recaudación de octubre mostró un leve incremento real, a pesar de una nueva disminución en la recaudación del IVA.
En el contexto internacional, el dólar global experimenta fluctuaciones en medio de las elecciones en Estados Unidos y el conflicto en Medio Oriente.
En este sentido, Bausili ha explicado por qué se mantiene la restricción monetaria a pesar de la caída en la economía.
Los inversores tanto a nivel global como en la city local están operando con una fuerte expectativa ante las elecciones en Estados Unidos.
En cuanto al mercado cambiario, el dólar blue se encuentra operando este martes 3 de noviembre, mientras que el dólar oficial también presenta su cotización en la misma fecha.
Finalmente, se reporta que el dólar global ha caído antes de las elecciones de mitad de mandato en Estados Unidos, alcanzando mínimos no vistos desde septiembre.
Fuente original: Ámbito Economía.

