Luis Caputo defendió el modelo económico del Gobierno en la UIA y rechazó la devaluación
Cambio Global


Este martes, durante su intervención en la conferencia, Caputo enfatizó que la reducción del costo argentino debe lograrse a través de la disminución de impuestos, la desregulación y la mejora de la infraestructura. Además, realizó críticas al modelo económico anterior y a exministros, destacando la importancia de un cambio de rumbo para el país. El ministro también subrayó que el objetivo es extender el Régimen de Incentivos a la Generación de Ingresos (RIGI) a toda la economía, buscando así un impacto positivo en el desarrollo económico.
En su extensa exposición, el ministro planteó ante los empresarios la necesidad de consolidar un cambio de modelo económico, afirmando que la estabilidad macroeconómica y la previsibilidad son esenciales para fomentar la inversión y el crecimiento. La conferencia anual de la UIA se centró en debates sobre la baja de impuestos y la competitividad, temas que Caputo abordó con atención, señalando que la situación actual requiere medidas concretas para aliviar la carga financiera de las empresas.
"Es importante remarcar de dónde venimos y creo que la gran mayoría no quiere volver. Venimos de un modelo que claramente no era el camino. Los datos lo convalidan", expresó el titular del Palacio de Hacienda. En este contexto, Caputo criticó el desempeño de la economía argentina en los años previos al gobierno de Javier Milei, argumentando que el país había estado atrapado en un ciclo de políticas que no favorecían el crecimiento.
Según su análisis, el país sufrió más de 14 años de estancamiento en el empleo y la actividad económica, caracterizados por un déficit fiscal persistente, emisión monetaria descontrolada, endeudamiento, restricciones cambiarias y la falta de crédito productivo. Caputo argumentó que este modelo generó distorsiones financieras y llevó a mantener una economía cerrada, lo que tuvo consecuencias negativas para la producción y los ingresos de la población. Además, destacó que la recuperación de las jubilaciones es un indicador positivo de la actual gestión.
En este sentido, el ministro también anunció medidas de alivio financiero para empresas y pymes, destacando que el Gobierno suspenderá los embargos de ARCA hasta mayo de 2027. Esta decisión busca facilitar el desarrollo del sector productivo y aliviar la presión sobre las empresas, permitiendo que se concentren en su crecimiento y en la generación de empleo. Caputo concluyó su presentación reafirmando su compromiso con un modelo que priorice la recuperación económica y el bienestar de los trabajadores.
Para respaldar su argumento, Luis Caputo se refirió al período que abarca desde julio de 2022 hasta diciembre de 2023, durante el cual, según las cifras que presentó, la actividad industrial experimentó una caída del 11%. Además, destacó que, en esos 18 meses, las Leliq y los pases del Banco Central incrementaron un 150%, en un contexto en el que los bancos encontraban mayores incentivos para financiar al sector público en lugar de otorgar préstamos a empresas y familias.
El ministro también abordó el tema del poder adquisitivo de los haberes previsionales, afirmando que las jubilaciones retrocedieron un 37% durante ese período. Sin embargo, indicó que bajo la actual administración se ha registrado una recuperación del 14% en términos reales.
Uno de los ejes centrales de su intervención se centró en la competitividad de la economía. En respuesta a las inquietudes sobre los costos que enfrentan las empresas, Caputo desestimó la idea de que una devaluación sea una herramienta adecuada para mejorar las condiciones de producción, argumentando que dicho mecanismo conlleva una pérdida del poder adquisitivo de los salarios.
El ministro explicó que el programa económico se fundamenta en tres pilares: la estabilidad macroeconómica, la reducción estructural del costo argentino y la extensión progresiva de las condiciones previstas en el Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI). "Buscamos el desarrollo económico basado en la estabilidad macro y la previsibilidad", enfatizó al presentar los fundamentos de la estrategia oficial.
En relación con la competitividad, Caputo fue especialmente crítico con las propuestas que sugieren modificar el tipo de cambio como mecanismo para abaratar los costos internos. "Eso no es bajar el costo argentino, es empobrecer a los asalariados. Yo cuando escucho algunos colegas hablar de esto lo veo con una miopía económica preocupante", expresó.
En contraposición a estas propuestas, enumeró las reformas que considera necesarias para mejorar la competitividad de manera sostenida. "La forma de bajar el costo argentino es la que todos sabemos que es: bajando impuestos, bajando regulaciones, bajando el costo financiero y mejorando todo lo que es infraestructura", concluyó.
Caputo detalló que el tercer eje del programa económico se centra en avanzar hacia un modelo en el que las condiciones de inversión establecidas en el Régimen de Incentivos a la Generación de Inversiones (RIGI) se amplíen progresivamente a todas las actividades productivas. El funcionario enfatizó que la meta del Gobierno no es mantener de manera indefinida un régimen diferencial para ciertos proyectos, sino crear un entorno donde toda la economía pueda beneficiarse de un marco similar de incentivos y previsibilidad. "La idea no es que sea un régimen especial para siempre, sino que toda la economía converja al RIGI", subrayó.
Durante su intervención, el titular de Economía también abordó la cuestión de la credibilidad de las instituciones argentinas, criticando las decisiones tomadas por administraciones anteriores que, a su juicio, comprometieron el derecho de propiedad. En este contexto, Caputo destacó que uno de los principales retos que enfrenta Argentina es recuperar la confianza de inversores y ahorristas, tras una serie de episodios de inestabilidad económica y financiera. "Gran parte de la falta de credibilidad que tiene el país es por las veces que violentamos la propiedad privada", afirmó.
Caputo indicó que las decisiones que afectaron la propiedad no fueron exclusivas de gobiernos de izquierda, y dirigió sus críticas hacia exfuncionarios de orientación económica liberal o de derecha. "Eso no es patrimonio de la izquierda, lo hicieron hasta algunos ministros de derecha que fueron los que más la violentaron. No me voy a poner a dar nombres", expresó.
Esta referencia podría interpretarse como un comentario hacia Hernán Lacunza, quien se desempeñó como ministro de Economía durante la presidencia de Mauricio Macri y estuvo al frente del Palacio de Hacienda en el momento en que se anunció el reperfilamiento de parte de la deuda pública en 2019.
En otro segmento de su presentación ante la UIA, Luis Caputo afirmó que la falta de liquidez no es el principal impedimento para la expansión del crédito al sector privado y la reactivación de la actividad económica. Según su explicación, los bancos disponen de recursos, pero las decisiones de financiamiento están condicionadas por los riesgos políticos y las tasas de interés.
El ministro Luis Caputo expresó que no considera que la falta de crédito se deba a un problema de liquidez. Según su análisis, la demanda de dinero no ha aumentado al ritmo que se esperaba. "Cuando un banco presta, mira su tasa de fondeo y el crédito al que está por darle el préstamo", admitió Caputo, subrayando la importancia de estos factores en la toma de decisiones de las entidades financieras.
En este contexto, Caputo se opuso a la idea de aumentar la emisión monetaria como una solución para fomentar los préstamos. "No se trata de tirar plata a la calle", enfatizó, dejando en claro su postura sobre las políticas monetarias expansivas.
El ministro también sugirió que las entidades bancarias podrían aumentar su financiamiento al sector privado si decidieran reducir su participación en las licitaciones del Tesoro. "Si los bancos quisieran dar crédito, en la próxima licitación simplemente refinanciarían por menos a Felipe y Federico Furiase. Y los prestarían. Hoy se lo están prestando al Tesoro a tasas negativas", argumentó, resaltando la situación actual de los préstamos.
No obstante, Caputo reconoció que el financiamiento a largo plazo sigue estando afectado por la incertidumbre económica y política. "Querer dar un crédito a largo plazo implica un riesgo político y de tasa que muchos bancos no están dispuestos a correr", aseguró, reflejando las preocupaciones del sector financiero.
En relación a la situación económica, el Fondo Monetario Internacional (FMI) ha emitido alertas sobre el crecimiento y el riesgo país, instando al Gobierno a mantener el rumbo económico actual. Además, Caputo defendió el Régimen de Incentivos a la Generación de Inversiones (RIGI), afirmando que "estas inversiones garantizan que no tengamos problemas con el tipo de cambio".
La Unión Industrial Argentina (UIA) se prepara para recibir a Caputo en su principal encuentro del año, donde se espera que se discuta la necesidad de acelerar la reducción de impuestos. En una nota personal, el ministro experimentó una leve descompensación debido al mal de altura durante su visita a Catamarca.
En otros temas económicos, el dólar se mantiene en el centro de atención, con cotizaciones que se actualizan constantemente. Este martes 3 de noviembre, se espera que el dólar oficial y el dólar blue sigan fluctuando, mientras que analistas de Morgan Stanley anticipan proyecciones sobre el dólar y la inflación hacia fin de año y para 2027. Los mercados, tanto globales como locales, operan con gran expectativa ante las elecciones en Estados Unidos, lo que añade un nivel de incertidumbre a la situación económica.
Fuente original: Ámbito Economía.

