Óscar Puente renuncia como ministro de Transportes tras el accidente de Urda

El ministro de Transportes de España, Óscar Puente, ha dimitido de su cargo y ha renunciado a liderar la lista del PSOE por Valladolid tras el grave accidente ferroviario en Urda, que dejó varias víctimas. Su decisión se produce en un contexto de intensa presión política.
Economía03/11/2026Cambio GlobalCambio Global

En una inesperada decisión, el hasta este martes ministro de Transportes, Óscar Puente, anunció su dimisión al cierre de una extensa comparecencia en la Diputación Permanente del Congreso. Este anuncio se produce tras el trágico accidente en la línea de alta velocidad en Urda (Toledo), ocurrido el pasado miércoles, que marcó el segundo incidente de este tipo en lo que va del año. Puente, quien había estado bajo una fuerte presión política, justificó su renuncia al señalar que un ministro de Transportes "no puede continuar con dos accidentes de esta gravedad en menos de un año".

La renuncia de Puente fue solicitada por varios grupos parlamentarios, quienes exigieron su salida tras la tragedia. Sin embargo, su decisión sorprendió a muchos, dado que, horas antes, fuentes de Moncloa habían descartado tanto su dimisión como su cese por parte del presidente Pedro Sánchez. Según el propio Puente, comunicó su decisión a Sánchez apenas "unos minutos antes" de hacerla pública en el Congreso de los Diputados, lo que añade un matiz de sorpresiva inmediatez a su renuncia.

El exministro destacó que su decisión responde a una cuestión de "dignidad política, coherencia y empatía con las víctimas". Además, afirmó que su renuncia pretende "estar a la altura" de su partido y de aquellos que lo precedieron, quienes "entregaron todo por servir a su idea de país y sociedad, más justa e igualitaria". En los últimos días, algunas informaciones apuntaban a que Puente ya había puesto su cargo sobre la mesa del presidente del Gobierno, aunque este había rechazado su dimisión en un momento cercano al inicio de la campaña electoral.

La salida de Puente abre ahora un nuevo frente en el Partido Socialista, que deberá nombrar a un interino para las semanas que restan hasta la formación de las Cortes, que se espera para el 23 de diciembre. Este cambio en el liderazgo del Ministerio de Transportes se produce en un contexto de creciente desconfianza en el sistema político y en la gestión de la alta velocidad, lo que podría tener repercusiones en la percepción pública del gobierno y su capacidad para garantizar la seguridad en el transporte ferroviario.

El presidente Sánchez elogió a Óscar Puente, quien fue su ministro de Transportes, destacando que “políticos como él dignifican a nuestro país” por haber “dado la cara y, después, un paso a un lado” tras el accidente de Urda.

En la jornada del martes, el Consejo de Ministros aprobó un real decreto que establece ayudas para las personas afectadas por el siniestro. Este decreto contempla indemnizaciones que duplican las que se fijan en el seguro obligatorio de viajeros. De esta manera, la compensación máxima para las familias de los 69 fallecidos podría alcanzar aproximadamente 216.000 euros. Además, el decreto incluye ayudas complementarias a las indemnizaciones, que en el caso de los decesos ascenderán a 72.000 euros, lo que incrementaría la compensación total a cerca de 288.000 euros.

En cuanto a las prestaciones por incapacidad para los afectados por el accidente de Urda, el real decreto establece una “protección especial en materia de Seguridad Social”, lo que implica que las bajas laborales derivadas de la tragedia serán consideradas como accidentes de trabajo.

Simultáneamente, el Consejo de Ministros aprobó varias medidas destinadas a “recuperar la confianza” de los usuarios tras las tragedias ocurridas en Adamuz y Urda, que en conjunto han dejado un saldo de 115 fallecidos y múltiples heridos solo en el año 2026.

Además de las ayudas implementadas por el gobierno de Pedro Sánchez, el exministro de Transportes anunció la aprobación de un nuevo plan de medidas especiales que tiene como objetivo reforzar la seguridad de la red ferroviaria. Puente subrayó la “imperiosa necesidad de reforzar dicho sistema y mejorar sus protocolos de actuación en circunstancias excepcionales susceptibles de causar un daño irreparable a la sociedad”.

El plan que presentó el Gobierno se implementará “en tres frentes”, según explicó Óscar Puente. El primer frente se centrará en la innovación tecnológica, donde se prevé la creación de una herramienta para los centros de control que incluirá alertas automáticas. Además, se busca una “validación y ergonomía visual mejorada” que facilite la comprensión de la ubicación de los trenes. También se incorporará un agente de inteligencia artificial destinado a “anticipar escenarios, detectar anomalías y monitorizar conversaciones entre maquinistas y controladores”. Puente destacó que esta iniciativa posicionará a España como pionera, dado que no existe un sistema similar en otros países.

En cuanto a la seguridad, el plan del Gobierno contempla la adaptación de los protocolos de toma de decisiones a los utilizados en otros medios de transporte de pasajeros, como el aéreo, que hasta ahora no se aplicaban al ferroviario. Desde la entrada en vigor del real decreto, “todas las decisiones tomadas desde los centros de control tendrán que estar validadas al menos por un segundo controlador humano”, indicó Puente. Además, se evaluará la implementación de nuevas medidas de “seguridad pasiva”, como la obligación de que los portaequipajes permanezcan cerrados para prevenir que las maletas salgan disparadas en caso de un accidente.

Finalmente, en el ámbito de los recursos humanos, el real decreto aprobado por el Consejo de Ministros busca fortalecer las condiciones laborales de los controladores y aumentar las plantillas, una de las principales demandas de los sindicatos en los últimos meses, especialmente tras el trágico accidente ocurrido en enero en Adamuz, Córdoba. Puente detalló que estas mejoras se centrarán en la modificación del texto que regula sus condiciones laborales “para adecuarlo al desarrollo de los descansos de los reguladores de tráfico, adaptándolos a los picos de mayor exigencia y extendiendo los protocolos de control de fatiga, que actualmente están avanzados para maquinistas, a otros perfiles críticos como el personal de seguridad en obras ferroviarias encargados de trabajos y pilotos”.

En relación al restablecimiento del funcionamiento normal de la red ferroviaria, el ministro Puente informó que el Gobierno ha solicitado este martes a la jueza el inicio de las labores de reconstrucción de la línea Madrid-Sevilla, con el objetivo de reanudar el tránsito de trenes. Según una “estimación prudente”, se espera que estas labores se completen en un plazo de diez días. Durante este período, la línea de alta velocidad operará con una frecuencia reducida hasta que se finalicen los trabajos de sustitución del sistema de seguridad LZB. Puente anticipó que esta sustitución se llevaría a cabo, previsiblemente, a comienzos de 2027. No obstante, el Gobierno tiene la intención de ofrecer “trenes en doble composición”, lo que implica que contarán con más vagones de lo habitual.

Óscar Puente, quien asumió el cargo en reemplazo de José Luis Ábalos, había sido mencionado como un posible sucesor de Pedro Sánchez al frente del PSOE. Desde el Partido Popular, se ha señalado que la dimisión de Puente "llega 116 muertes tarde", mientras que Gabriel Rufián ha declarado que ha sido "un gran ministro". Puente se convierte en el tercer ministro socialista que dimite bajo la gestión de Sánchez, después de las renuncias de Màxim Huerta y Carmen Montón. En otro incidente relacionado, un maquinista fue hospitalizado tras un choque entre tres vagones y su tren en Martorell. Por su parte, la empresa La Menorquina ha anunciado que reforzará su plantilla con 220 nuevos empleados.

Fuente original: Expansión (España).