El riesgo país supera los 800 puntos y los activos argentinos alcanzan mínimos anuales

La plaza financiera argentina experimentó una caída en los precios de sus activos este martes, influenciada por un elevado riesgo país y las elecciones legislativas en Estados Unidos, lo que genera preocupación entre los inversores.
Economía04/11/2026Cambio GlobalCambio Global

Este martes, el mercado financiero argentino continuó mostrando debilidad en sus precios, afectado por un riesgo país que se mantenía por encima de los 800 puntos básicos, alcanzando así su nivel más alto en un año. Esta situación desalentaba el interés de los fondos de inversión en el país.

En Estados Unidos, los ciudadanos acudieron a las urnas para participar en elecciones legislativas, un evento crucial para las aspiraciones del presidente Donald Trump, quien es un aliado del mandatario argentino Javier Milei.

Las caídas en las acciones y bonos argentinos se deben a una serie de factores tanto externos como internos que generan incertidumbre entre los inversores. La incertidumbre generada por las elecciones en Estados Unidos y Brasil lleva a los mercados financieros, tanto globales como locales, a operar con cautela mientras esperan los resultados, los cuales podrían influir en el respaldo político y financiero hacia la región.

Además, la caída de los activos argentinos se alinea con la tendencia observada en el índice Bovespa de la Bolsa de Valores de San Pablo, que también sufrió una caída por séptima jornada consecutiva tras la victoria de Lula da Silva en la segunda vuelta de las elecciones presidenciales.

Por otro lado, el Banco Central de la República Argentina (BCRA) enfrenta presiones sobre sus reservas, ya que tiene dificultades para incrementar sus divisas en un contexto donde el Tesoro necesita acumular dólares para cumplir con próximos vencimientos de deuda y compromisos con el Fondo Monetario Internacional (FMI), que incluye un pago trimestral de 877 millones de dólares esta semana. Este martes, el Central no logró absorber divisas en el mercado, lo que provocó una disminución de 148 millones de dólares en sus reservas, que se ubicaron en 50.293 millones de dólares. A pesar de esto, la entidad monetaria ha acumulado un total de compras durante el año de 16.002 millones de dólares, superando el objetivo inicial.

La reciente escalada del riesgo país, que superó nuevamente los 800 puntos básicos según JP Morgan, se presenta como un reflejo de la situación del Banco Central de la República Argentina (BCRA), que no logra sumar divisas. Esta situación ha llevado a una acentuación de la debilidad en la cotización de los bonos soberanos en dólares. Como consecuencia, se complican las condiciones para que Argentina acceda a crédito internacional, especialmente considerando que para 2027 se prevén vencimientos significativos de compromisos en moneda extranjera. Además, el aumento de las tasas de interés de la deuda en Estados Unidos, que se encuentran cerca del 5% anual, también incrementa el costo del crédito para los países emergentes.

En cuanto a las acciones, se observa una toma de ganancias y una debilidad generalizada. Los datos recientes sobre la actividad económica indican caídas significativas en sectores que requieren mano de obra intensiva, como el comercio, la industria y la construcción. Estos descensos no son compensados de manera suficiente por los sectores en crecimiento, como la minería, el agro y la energía. Con la economía en una recesión técnica, los precios de las acciones están bajo presión debido a la expectativa de que los balances corporativos presenten cifras más débiles en los próximos meses.

La incertidumbre política en el ámbito local también contribuye a la inestabilidad del mercado. Argentina se prepara para elecciones presidenciales en 2027, con Javier Milei buscando su reelección en un contexto económico que muestra escasa reacción. Esta situación genera dudas sobre la continuidad de la actual política económica en caso de un cambio de gobierno.

Ricardo Delgado, economista de Analytica, relacionó la caída de los activos argentinos y el aumento del riesgo país con una combinación de factores políticos y económicos. Delgado mencionó que existe un "riesgo idiosincrático" propio de Argentina, diferenciando entre "un riesgo político y un riesgo de percepción política" y otro "más profundo, económico".

Según Delgado, el Gobierno está centrando su atención en la posibilidad de un cambio de rumbo tras las elecciones presidenciales. "El Gobierno va a enfatizar, obviamente, el riesgo cuca, el riesgo de cambio de régimen", afirmó. A su juicio, una mayor claridad dentro de la oposición podría influir en la percepción del riesgo: "Cuanta más claridad haya respecto de qué sucede en la tribu de la oposición, eso tenderá o a profundizarse o a calmarse".

El economista también criticó que el gobierno nacional haya adelantado la discusión electoral. “El Gobierno cometió un error al anticipar tanto el clima preelectoral”, afirmó. En este contexto, relacionó este proceso con las declaraciones del ministro de Economía, Luis Caputo, sobre Axel Kicillof, señalando que “el anticristo de Kicillof, cuando Caputo mencionó al anticristo, de alguna manera provocó una salida muy acelerada del período previo a las elecciones”.

En lo que respecta al ámbito financiero, Delgado expresó que el mercado mantiene incertidumbres sobre la capacidad del Gobierno para hacer frente a los próximos vencimientos de deuda. “El Gobierno insiste en que tiene los swaps, que posee dólares, que cuenta con una bazuca, pero evidentemente el mercado no le está creyendo”, indicó. Por esta razón, sugirió que el Ejecutivo debería ofrecer “un panorama mucho más preciso, detallado y concreto” acerca de las fuentes de financiamiento que se prevén para los pagos inminentes.

Fausto Spotorno, economista de OJF, comentó que la jornada estuvo marcada por caídas en la mayoría de los mercados, salvo en los índices relacionados con las empresas tecnológicas en Estados Unidos. “Hemos visto, en términos generales, todos los mercados a la baja, excepto los vinculados a las tecnológicas, como el Nasdaq y el S&P 500”, expresó.

En relación con el mercado local, Spotorno explicó que la leve mejora de la bolsa estuvo asociada al aumento del dólar. “A nivel local, la bolsa tuvo un ligero incremento, pero principalmente porque el dólar empujó hacia arriba”, señaló. Según el economista, el aumento de la divisa no es sorprendente, ya que las monedas de la región también se han depreciado: “Que el peso comience a devaluarse un poco no es algo inesperado”.

Walter Morales, presidente y estratega de Wise Capital, observó que “los activos financieros argentinos comenzaron el mes con pérdidas significativas debido al deterioro del clima internacional y la falta de estímulos locales, lo que llevó al riesgo país a su nivel más alto en más de un año”. Además, mencionó que “al inicio de noviembre, el Banco Central tuvo que suspender las intervenciones compradoras en el mercado mayorista de cambios debido a un reajuste entre la oferta y la demanda, provocado por un menor volumen operado en el segmento de contado y un impulso comprador que llevó al tipo de cambio a un nuevo récord nominal”.

Alan Versalli, estratega de Cocos Capital, destacó que “con el ancla fiscal en precios, el foco pasa a la parte externa y a la actividad. Lo más relevante es sostener el proceso de acumulación de reservas que el BCRA viene llevando adelante con compras en el mercado. La continuidad de esas compras, aun en ruedas de mayor volatilidad, es la señal más concreta de capacidad de pago que puede dar el Gobierno. En segundo lugar, lograr que la economía recupere tracción y que mejoren los ingresos reales, porque eso es lo que reduce la incertidumbre electoral. Avanzar con reformas estructurales y acuerdos legislativos ayudaría a mostrar que el programa económico tiene continuidad más allá de una elección”.

“El escenario más probable es de volatilidad. Mientras la prima electoral explique una parte tan importante del spread, es difícil que el riesgo país baje de forma sostenida hasta que se despeje el panorama político. Sí puede haber tramos de compresión asociados a hitos concretos: acumulación de reservas, un acuerdo de financiamiento para 2027 o datos de actividad que muestren recuperación. Pero sin un ancla política más clara, esas bajas probablemente sean parciales y con idas y vueltas. Los activos argentinos ya acumulan un castigo importante en lo que va del año, con el Merval cayendo un 20% en dólares, por lo que un resultado favorable en cualquiera de esos frentes podría tener un impacto positivo significativo”, afirmó Versalli.

“Hay muchos puntos flojos que van en contra del mercado: desde la economía doméstica que no repunta a los problemas políticos de Trump, que podrían arrastrar a Milei también, pasando por un riesgo país que se duplicó en cuatro meses a presiones geopolíticas globales”, sintetizó el analista financiero Marcelo Rojas.

La Bolsa de Buenos Aires cortó este martes una serie de seis caídas consecutivas, aunque el lunes tocó su nivel más bajo desde la rueda previa a las elecciones legislativas de 2025. El índice líder MSCI Merval venía de acumular un derrumbe del 12,6% a partir del 26 de octubre.

También los bonos argentinos profundizaron su caída, con un riesgo país que se duplicó desde el piso de 403 unidades del 7 de julio, mientras que el indicador que saltó casi un 30% el mes anterior.

Los bonos en dólares continuaron su descenso en comparación con sus pares, mientras que las acciones se vieron influenciadas por factores globales, además de un componente local adicional. Según Max Capital, los bonos argentinos han sufrido un castigo excesivo en los últimos días, con pérdidas que no se alinean con su beta frente a los factores globales, lo que sugiere la existencia de un factor idiosincrático, a pesar de que las noticias locales han sido mixtas o neutrales.

Desde Max Capital también señalaron que las encuestas no han mostrado deterioro y que los indicadores de actividad sugieren un repunte en el mes de septiembre. Afirmaron que es razonable considerar que los riesgos electorales están comenzando a ser más evidentes, aunque las elecciones se llevarán a cabo en casi un año. Por lo tanto, la liquidación de activos parece haber sido excesiva, tanto para los bonos en dólares como para las acciones.

Vector Investments indicó que la principal señal es que el mejor flujo agroexportador de octubre aún no se ha traducido en una reducción sostenida del riesgo argentino. El Banco Central logró una participación significativa en esas divisas durante el mes, pero la corrección de bonos y acciones, junto con el riesgo país cercano a 800 puntos, revela que el mercado está demandando mayor continuidad en las mejoras.

La síntesis de la situación se mantiene equilibrada: las reservas brutas superaron los 50.000 millones de dólares, la recaudación mostró una segunda mejora real y el sector agropecuario aportó un flujo significativo. Sin embargo, los activos argentinos cerraron otra jornada negativa y el IVA continúa por debajo de la inflación. Para lograr una estabilización, será necesario que los avances en caja y reservas se conviertan en una trayectoria persistente y verificable, añadieron.

Un analista de Bull Market Brokers comentó a Reuters que las encuestas mayoritarias sobre las elecciones legislativas de Estados Unidos indican que Trump podría perder el control del Congreso, lo que representaría una señal de alarma para los mercados. Por esta razón, recomendó mantener liquidez y esperar a que se aclare el panorama. Además, destacó que existe volatilidad y ruido en el entorno actual.

El inicio de noviembre se caracterizó por un ambiente de venta en torno a los activos argentinos, lo que contrastó notablemente con la estabilidad observada en los mercados emergentes. Esto indica que el impacto negativo provino de factores locales. Los bonos soberanos en dólares experimentaron una caída significativa en el tramo largo, mientras que el riesgo país volvió a incrementarse. En cuanto a la curva en pesos, se registraron movimientos dispares: el tipo de cambio oficial se incrementó, los dólares financieros sufrieron una leve disminución y las reservas lograron recuperar la caída estacional que se observa al final de cada mes. Las acciones fueron las más afectadas, destacándose el panel energético como el que más sufrió las bajas, según lo informado por Cohen Aliados Financieros.

La presión sobre los activos domésticos persiste, y no se vislumbran catalizadores que puedan propiciar una recuperación en el corto plazo. Así lo expresó el economista Gustavo Ber, quien también mencionó que se están evaluando los beneficios inmediatos que podrían derivarse de las medidas “micro” que fueron anunciadas en la mañana de ese día.

El riesgo país se encuentra en niveles elevados, alcanzando los 800 puntos básicos, un indicador que refleja claramente la gran incertidumbre que rodea el panorama electoral. Además, las altas tasas en dólares están afectando negativamente el plan financiero, lo que podría requerir la búsqueda de fuentes de financiamiento alternativas y, posiblemente, un aumento en las compras del Banco Central de la República Argentina (BCRA) para obtener las divisas necesarias para cumplir con los compromisos de deuda, según lo destacó el titular del Estudio Ber.

En relación a los últimos acontecimientos, el riesgo país alcanzó su máximo desde las elecciones de 2025, mientras que el dólar registró un nuevo aumento. Los bonos en dólares disminuyeron en un promedio del 1,2%. El indicador de JP Morgan superó los 830 puntos por primera vez desde octubre de 2025. En el Banco Nación, el dólar se cotizó a $1.570, y el BCRA nuevamente no intervino en el mercado.

En otro orden de cosas, el Gobierno decidió dar marcha atrás y aclarar que no buscará aplicar el impuesto a las Ganancias sobre las inversiones en CEDEARs. Esta medida formaba parte del proyecto de Ley de Competitividad Financiera que había sido presentado en la Cámara de Diputados. Tras el revuelo generado, desde el Ministerio de Economía indicaron que la disposición provenía de “un borrador viejo” y anunciaron que se realizarán correcciones.

Por último, el Gobierno envió al Congreso un proyecto de reforma financiera que permite la creación de nuevos instrumentos y relaja las reglas para el mercado de capitales. Esta iniciativa, que había sido anticipada por Javier Milei en julio pasado, busca desregular el mercado, ampliar las garantías para acceder al crédito y permitir el uso de instrumentos financieros digitales. Además, el dólar volvió a aumentar por segundo día consecutivo, alcanzando un nuevo récord nominal.

La cotización de la divisa mayorista se incrementó a $1.551, mientras que el volumen operado en el mercado de contado fue inferior a los USD 500. En el Banco Nación, el tipo de cambio al público subió a $1.570 para la venta.

En la 32° Conferencia Industrial de la UIA, el ministro de Economía, Luciano Caputo, intentó acercarse a la industria, aunque la inquietud por la actividad económica predominó en las conversaciones. Durante el evento, se notaron señales que captaron la atención, incluyendo una charla en el área VIP, reclamos que aún están pendientes y una interpretación política sobre el nuevo enfoque del Gobierno.

Fuente original: Infobae Economía.