Kicillof y Kirchner se reúnen para confirmar acuerdo en el Congreso del PJ
Cambio Global


En un contexto de conflictos internos dentro del peronismo, Axel Kicillof y Máximo Kirchner se reunieron este martes por la tarde-noche en la Gobernación de La Plata. Este encuentro tuvo como objetivo principal organizar la reunión del Consejo del PJ bonaerense, que está convocada para este miércoles. A pesar de las tensiones existentes, las partes involucradas buscan mantener un rumbo claro hacia el futuro, mientras la disputa por las candidaturas para el año 2027 se intensifica.
Fuentes del kicillofismo y de La Cámpora coincidieron en el diagnóstico ante Letra P, calificando el encuentro de positivo y subrayando la necesidad de tener el partido ordenado ante la inminente lucha electoral de 2027. En este sentido, se destacó la importancia de consolidar la estructura partidaria para enfrentar los desafíos que se avecinan, en medio de una interna que se encuentra "en llamas".
Durante la reunión, los sectores que representan la división dentro del peronismo bonaerense ratificaron el acuerdo que establece que Máximo Kirchner asumirá la presidencia del Congreso partidario. Esta cumbre abrió un canal de coordinación después de una nueva escalada en la interna relacionada con las candidaturas para el próximo año. “Una reunión muy positiva de cara al encuentro de mañana”, señalaron a este medio fuentes cercanas al jefe de La Cámpora, quienes confirmaron a Kirchner como presidente del Congreso y afirmaron que “se va avanzando positivamente de cara a las elecciones del año que viene”.
Desde el entorno de Kicillof, se tomaron medidas para aclarar rumores que circulaban en los medios sobre la situación del acuerdo. Un miembro del círculo cercano al gobernador aprovechó la ocasión para despejar dudas, afirmando que, a pesar de versiones periodísticas que indicaban lo contrario, nunca estuvo en duda el cumplimiento de lo pactado cuando Kicillof asumió la jefatura del partido respecto del lugar que ocuparía Kirchner. Esta aclaración busca fortalecer la unidad interna y reafirmar el compromiso de los líderes del peronismo bonaerense en un momento crucial para el futuro del partido.
En el edificio gubernamental de la calle 6 de la capital bonaerense, el gobernador Axel Kicillof se reunió con la vicegobernadora Verónica Magario, el diputado bonaerense Mariano Cascallares, y el diputado Máximo Kirchner, quien estuvo acompañado por el jefe del bloque peronista en la Cámara de Diputados, Facundo Tignanelli. También participó el intendente de Lomas de Zamora, Federico Otermín. Todos ellos ocupan cargos relevantes dentro del partido.
El objetivo del entendimiento es que la reunión del Consejo, programada para las 17 horas de este miércoles en la sede del partido en La Plata, se desarrolle de manera ordenada. Durante este encuentro, se avanzará en la convocatoria al Congreso, que se espera realizar hacia finales de este mes. La distribución de roles establece que Kicillof mantendrá la presidencia del partido, mientras que Kirchner asumirá la conducción del órgano congresal.
Aunque la cumbre se hizo pública solo después de su realización, había sido programada con antelación. Fuentes del Ejecutivo confirmaron que Magario, Tignanelli y Cascallares se habían reunido previamente para coordinar la reunión del Consejo, y en esa conversación acordaron que antes de la reunión oficial se llevaría a cabo un encuentro entre todas las autoridades.
Respecto al reencuentro de los dos principales líderes, ambos sectores lo describieron como un momento “natural”. Una fuente cercana comentó que fue “como si nada hubiera pasado”, haciendo referencia a las diferencias que existen entre ambos. “Todos fingen demencia”, añadió, aludiendo a las tensiones subyacentes.
Este acuerdo de funcionamiento se produce en medio de la disputa por la dirección electoral del peronismo. Como informó Macarena Ramírez en Letra P, el Consejo que surgió de la lista de unidad se encuentra dividido en partes iguales entre el kicillofismo y el kirchnerismo. La convocatoria a la reunión incluirá un análisis de la situación política, económica y social del país, lo que abre la puerta a posibles diferencias internas.
En otro ámbito, el debate sobre las reelecciones indefinidas en la provincia de Buenos Aires ha cobrado fuerza antes de su inicio formal. El PRO y La Libertad Avanza se manifestaron en contra, mientras que la UCR se sumó a la discusión, y el intendente Secco criticó con dureza a Sergio Massa.
La tensión se había recalentado con la insistencia del gobernador Axel Kicillof y su entorno en resolver las candidaturas presidenciales mediante internas en las PASO. La Cámpora, el sector liderado por Máximo Kirchner, respondió con críticas públicas a esta propuesta, evidenciando las diferencias internas dentro del peronismo. Después de que Cristina Fernández de Kirchner dejara abierta la posibilidad de competir en caso de recuperar sus derechos políticos, Carlos Bianco, uno de los referentes del kirchnerismo, ratificó que cada sector del peronismo podrá presentar postulantes para que el pueblo peronista defina quién lo representará como candidato. Esta dinámica refleja las luchas internas dentro del partido y la necesidad de llegar a un consenso sobre el futuro electoral, en un contexto donde las tensiones pueden afectar la unidad del frente.
Las reelecciones de los intendentes también integran la negociación bonaerense. Kicillof impulsa esa discusión mientras el kirchnerismo busca abordarla junto con otros asuntos legislativos y electorales. En ese tablero se inscriben, además, el presupuesto, la ley fiscal y el pedido de endeudamiento que el Ejecutivo debe enviar a la Legislatura. Estos temas son cruciales para la gestión del gobierno provincial y su capacidad de respuesta ante las demandas de la ciudadanía. La discusión sobre las reelecciones de los intendentes se entrelaza con la necesidad de establecer un marco legislativo sólido que permita al Ejecutivo avanzar en su agenda, lo que puede ser determinante para mantener la cohesión del frente peronista en un contexto electoral incierto.
La reunión de este martes dejó una coincidencia concreta sobre la organización del PJ. El alcance político de ese acercamiento tendrá una primera prueba este miércoles: ordenar la vida partidaria mientras sigue abierta la pulseada por quién conducirá la oferta electoral de 2027. Este proceso de organización es crucial para el futuro del peronismo en la provincia, ya que la capacidad de presentar una propuesta unificada podría ser determinante en las próximas elecciones. La presión por definir liderazgos y estrategias se intensifica a medida que se acercan los plazos electorales, lo que podría influir en la percepción pública del partido y su capacidad para atraer votantes en un panorama político cambiante.
Fuente original: Letra P Política.

