El Gobierno argentino amplía el control aéreo y permite el uso de la fuerza ante amenazas durante la visita del Papa
Cambio Global


Con motivo de la visita del papa León XIV, que se llevará a cabo entre el 8 y el 11 de noviembre en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, Córdoba y Luján, el Gobierno argentino ha publicado el Decreto N° 1334/2026 en el Boletín Oficial. Esta normativa amplía temporalmente las Reglas de Protección Aeroespacial, un protocolo que permite el uso de la fuerza como último recurso contra aeronaves externas que sean consideradas hostiles.
Las nuevas disposiciones incluyen restricciones adicionales al tránsito aéreo y una coordinación más estrecha entre las autoridades civiles y militares. Las reglas ampliadas se basan en las que fueron aprobadas en 2016 y se aplican a las Zonas de Operaciones Restringidas TMA Baires y TMA CBA, que abarcan áreas de alta circulación aérea en torno a los aeropuertos y las ciudades de Buenos Aires y Córdoba.
Un aspecto clave de estas modificaciones es que se autoriza el uso de la fuerza por parte de los medios del Sistema de Defensa Aeroespacial para derribar o destruir aeronaves externas que sean declaradas "hostiles". Esto implica que, en caso de ser necesario, se podrá utilizar el poder de fuego disponible en la aeronave interceptora contra la estructura del vector incursor, con el objetivo de anular su capacidad de vuelo y así impedir la continuidad de su trayectoria.
Para que se considere justificado el uso de la fuerza, el decreto establece que debe comprobarse un "acto hostil". Esta definición incluye situaciones como un ataque armado o la amenaza inminente de utilizar una aeronave como arma contra personas, intereses vitales de la Nación u objetivos estratégicos. Entre los indicios que podrían ser considerados como hostiles se encuentran la presencia de armamento o la insistencia en mantener una trayectoria, altura o velocidad que sugiera un ataque contra un blanco específico, a pesar de las advertencias. Además, se deberá contemplar un plan para minimizar el riesgo de daños a la vida y/o bienes en la superficie.
La declaración de hostilidad será emitida por el comandante conjunto aeroespacial, una vez que se confirme la situación. Sin embargo, la autorización para el uso de armas requerirá la aprobación del ministro de Defensa, Carlos Presti. Esta es una atribución que el presidente Javier Milei ha delegado específicamente para este operativo, y no podrá ser transferida a otra autoridad.
Además, se requerirá la intervención de medios militares que estén bajo el mando o control operativo de la autoridad de ejecución, con el propósito de evitar la afectación de un interés vital o de un objetivo de valor estratégico.
Por otro lado, el decreto establece de manera clara el tratamiento específico de las aeronaves civiles. En caso de que se incumpla una instrucción, la respuesta prevista será la interceptación y la orden de aterrizaje en el lugar que se designe.
En este contexto, se ha determinado que el Comando Conjunto Aeroespacial será el encargado de dirigir la respuesta operativa y deberá coordinar con la Administración Nacional de Aviación Civil (ANAC) las restricciones que se implementen en los vuelos. La ANAC, a su vez, tendrá la responsabilidad de adoptar las medidas necesarias y proporcionar el apoyo requerido por el mando militar.
La norma no establece una prohibición general de vuelos, pero sí permite a las autoridades ajustar las limitaciones según el escenario y desviar aeronaves civiles fuera de un área afectada, si es necesario, para garantizar la seguridad operacional.
En este sentido, se subrayó que “cada evento irregular configurará una degradación de la situación aeroespacial en la zona afectada, a los efectos de la aplicación de las Reglas de Protección Aeroespacial”.
Así, en caso de que se detecte una irregularidad en alguna de las zonas restringidas, el Comando Conjunto Aeroespacial podrá asumir diferentes niveles de control sobre el área y sobre los servicios de navegación aérea de la Empresa Argentina de Navegación Aérea (EANA).
El primer nivel será el control por coordinación. En este escenario, el mando militar informará al supervisor del servicio de navegación aérea para que tome las medidas correspondientes y, cuando sea posible, desvíe vuelos civiles de la zona involucrada.
En un segundo nivel, denominado control total bajo subordinación directa, los controladores continuarán con sus tareas habituales, aunque deberán aplicar las restricciones que ordene el Comando Conjunto.
El nivel más amplio de control es el denominado control total integral, el cual permite despejar el área de aeronaves civiles para que operen exclusivamente medios militares. Esta disposición implica que toda autorización de vuelo queda bajo control militar, según lo dispuesto previamente. La decisión sobre qué nivel de control aplicar quedará en manos del comandante conjunto aeroespacial y dependerá de cada situación específica que se presente, lo que otorga flexibilidad a las autoridades para responder ante diferentes escenarios que puedan surgir durante la visita del Papa.
Por último, las autoridades informaron que el gasto del operativo será cubierto con partidas asignadas al Ministerio de Defensa, así como al Ejército, la Fuerza Aérea y el Estado Mayor Conjunto. Este financiamiento es parte de la planificación del operativo, que busca garantizar la seguridad durante la visita del Papa a la región, asegurando que todos los recursos necesarios estén disponibles para afrontar cualquier eventualidad que pudiera presentarse en el transcurso de este importante evento.
Los sindicatos del transporte y de la industria han decidido tomar una postura diferente a la estrategia de la CGT, optando por implementar acciones propias. En este contexto, la CATT participará en la marcha organizada por los jubilados, mientras que la CSIRA está promoviendo una campaña en redes sociales que consistirá en la difusión de videos para defender la producción y el empleo.
Las elecciones en Estados Unidos y la visita del Papa Francisco están retrasando las negociaciones del Presupuesto en la Cámara de Diputados. El oficialismo no podrá llevar a cabo sesiones hoy ni mañana, ya que varios legisladores se han desplazado para actuar como veedores en los comicios de medio término. Además, los feriados y la agenda del Papa complican aún más el panorama para la próxima semana. En este marco, el Gobierno se enfoca en polarizarse con el kirchnerismo, mientras enfrenta un aumento en los conflictos internos.
En la Casa Rosada, la reaparición de Cristina Kirchner fue utilizada para intentar desviar la atención de la agenda actual.
Al mismo tiempo, se han postergado las reuniones de la cúpula libertaria y se evita dar respuestas a Patricia Bullrich. A pesar de algunas coincidencias en el ámbito legislativo, el vínculo con el PRO no se reactiva.
Fuente original: Infobae Política.

