Amnistía Internacional envía carta abierta al papa León XIV antes de su visita a Argentina

A días de la llegada del papa León XIV a Argentina, Amnistía Internacional le solicitó que abogue por los derechos de los sectores más vulnerables durante sus encuentros con autoridades y la sociedad.
Actualidad05/11/2026Cambio GlobalCambio Global

A pocos días de que el papa León XIV llegue a Argentina, Amnistía Internacional (AI) ha enviado una carta abierta al pontífice, en la que le solicita que, en sus reuniones con las autoridades y la población del país, haga un llamado a garantizar los derechos de los grupos más vulnerables. El documento, que fue difundido este jueves, aborda diversas temáticas que van desde la situación de las personas con discapacidad hasta la criminalización de la protesta social. AI interpela directamente al papa en cada uno de los lugares que visitará entre el 8 y el 11 de noviembre en Buenos Aires, Córdoba y Luján.

El Papa arribará a Argentina el próximo domingo. Su agenda contempla un encuentro con el presidente Javier Milei, visitas a comunidades religiosas y sociales, misas masivas en Buenos Aires y Córdoba, y un recorrido por el complejo penitenciario federal el último día de su visita, el martes 11, antes de continuar su gira latinoamericana hacia Perú. En este contexto, Amnistía Internacional ha estructurado su carta, donde cada sección se fundamenta en uno de los lugares o encuentros programados por el pontífice, introduciendo así una preocupación específica sobre la situación de los derechos humanos en el país.

La organización comenzó el texto con una bienvenida al Santo Padre, reconociendo que su visita “representa una oportunidad especialmente significativa para poner en el centro del debate público la dignidad humana, la solidaridad y la responsabilidad de los Estados de proteger los derechos de todas las personas”. A partir de esta premisa, AI trazó un recorrido por lo que considera un proceso de retroceso en la protección social y en las garantías civiles bajo la actual administración, aunque subrayó que también reconoce los desafíos económicos que enfrenta Argentina y la necesidad de que las autoridades tomen decisiones para superarlos.

Sin embargo, la carta sostiene que “ninguna política económica puede desentenderse de sus consecuencias sobre los derechos humanos”.

Uno de los aspectos destacados en la carta abierta de Amnistía Internacional (AI) se centra en la visita que el Papa León XIV llevará a cabo al Cottolengo Don Orione, ubicado en Claypole, en el conurbano bonaerense. AI subrayó que este encuentro se desarrollará en un contexto de “profunda preocupación” por la sostenibilidad de las prestaciones dirigidas a las personas con discapacidad. Según el documento, las demoras en los pagos por parte del Estado, las dificultades de financiamiento que enfrentan las instituciones y las controversias relacionadas con la implementación de la Ley de Emergencia en Discapacidad han generado incertidumbre para miles de personas y sus familias. La Conferencia Episcopal Argentina ya había manifestado previamente su preocupación sobre la gravedad de esta situación.

En el ámbito laboral, AI recordó que el encuentro del Papa con representantes del mundo del trabajo evoca el legado de la encíclica Rerum Novarum de León XIII, que reconoció la dignidad del trabajo y el derecho de los trabajadores a organizarse. En la actualidad, la organización advirtió que una de cada cinco personas empleadas vivía en un hogar en situación de pobreza durante el primer semestre de 2026. Además, cuestionó la reforma laboral que fue aprobada en febrero, argumentando que esta medida debilita las condiciones laborales, restringe la negociación colectiva y limita el ejercicio del derecho a la huelga.

El documento también abordó la situación de los jubilados, quienes enfrentan serias dificultades para acceder a ingresos suficientes y, en muchos casos, se ven obligados a manifestarse pacíficamente para exigir mejores condiciones de vida. AI señaló que, en ocasiones, estas protestas han recibido respuestas desproporcionadas por parte de las fuerzas policiales.

El tercer bloque de la carta se dirige al encuentro del pontífice con los jóvenes. AI caracterizó a esta generación como aquella que enfrenta “importantes obstáculos para estudiar, trabajar y construir un proyecto de vida”, enfrentando dificultades concretas en el financiamiento de las universidades públicas y en el ámbito de la salud mental. Sin embargo, el eje principal de esta sección se centra en el deterioro del clima de debate público: la organización documentó el uso desproporcionado de la fuerza en manifestaciones pacíficas, así como ataques y hostigamiento dirigidos a periodistas y organizaciones sociales.

Amnistía Internacional (AI) también expresó su preocupación sobre la creciente implementación de herramientas estatales de vigilancia que utilizan reconocimiento facial e inteligencia artificial. Según la organización, estas tecnologías plantean serias dudas en relación con la privacidad y la libertad de expresión. En su documento, AI citó la encíclica Magnifica Humanitas del propio León XIV, subrayando que estas innovaciones deben estar sometidas a controles democráticos y a garantías efectivas para la protección de los derechos humanos.

La visita programada al establecimiento penitenciario federal el 11 de noviembre fue otro de los puntos destacados en el documento. AI recordó que esta actividad se desarrollará en un contexto en el que el Gobierno ha decidido reducir la edad de imputabilidad penal de 16 a 14 años, una medida que la organización condena, argumentando que prioriza el castigo en lugar de la protección de los adolescentes. Además, la carta señaló que la Procuración Penitenciaria, el organismo responsable de supervisar las condiciones de detención en las cárceles federales, aún no cuenta con un titular designado.

En su misiva, AI exigió que el Estado preste atención a las condiciones de detención, al acceso a la salud en los establecimientos penitenciarios, a la prevención de la violencia institucional y a las oportunidades de reinserción social para las personas privadas de libertad.

En la parte final de la carta, AI amplió su enfoque hacia colectivos que, aunque no están incluidos en el itinerario oficial del Papa, enfrentan situaciones que la organización considera críticas. AI denunció los recortes en el presupuesto destinado a políticas de prevención y atención de la violencia de género, el debilitamiento de la Educación Sexual Integral (ESI) y la reducción de programas para prevenir el embarazo no intencional en adolescentes. También manifestó su inquietud por los discursos que estigmatizan a las personas LGBTI+ y por las restricciones que enfrentan las personas migrantes en el acceso a sus derechos.

Al finalizar la carta, AI solicitó al pontífice que aproveche sus encuentros con las autoridades y la sociedad argentina para promover el trabajo digno, la justicia social, la protección de los sectores más vulnerables, la libertad de expresión y el derecho a la protesta pacífica, así como para “rechazar toda forma de violencia, discriminación y exclusión”.

León XIV comenzará su visita apostólica a Argentina el próximo 8 de noviembre.

La carta completa de Amnistía Internacional a León XIV. Su Santidad, Papa León XIV:

Desde Amnistía Internacional se desea dar una cálida bienvenida al papa León XIV en su visita a Argentina. Esta ocasión se presenta como una oportunidad especialmente relevante para centrar el debate público en torno a la dignidad humana, la solidaridad y la responsabilidad que tienen los Estados de proteger los derechos de todas las personas, en particular de aquellas que se encuentran en situaciones de mayor vulnerabilidad.

Argentina está atravesando un período de profundas transformaciones en los ámbitos económico, social e institucional. En los últimos años, hemos documentado y manifestado nuestra preocupación por decisiones gubernamentales que impactan en el ejercicio de derechos fundamentales, debilitan los mecanismos de protección social y limitan el espacio para la participación y el disenso.

Reconocemos los desafíos económicos que enfrenta el país y la necesidad de que las autoridades tomen decisiones para superarlos. No obstante, es fundamental que ninguna política económica ignore sus repercusiones sobre los derechos humanos. Los Estados tienen la responsabilidad de garantizar niveles esenciales de protección, evitar medidas discriminatorias y evaluar especialmente sus efectos sobre aquellos que se encuentran en situaciones de mayor vulnerabilidad.

Los lugares que el Papa ha decidido visitar durante su estancia en Argentina brindan una oportunidad para reflexionar sobre algunos de estos desafíos.

En relación a la dignidad y los derechos de las personas con discapacidad, su visita al Cottolengo Don Orione de Claypole se produce en un contexto de gran preocupación por la sostenibilidad de las prestaciones y apoyos destinados a este grupo.

Las demoras en los pagos estatales, las dificultades de financiamiento de las instituciones y las controversias en torno a la implementación de la Ley de Emergencia en Discapacidad han generado incertidumbre para miles de personas y sus familias.

La Conferencia Episcopal Argentina también ha alertado sobre la gravedad de esta situación. Asegurar los derechos de las personas con discapacidad no es un acto de caridad ni una concesión, sino una obligación del Estado. Esto implica garantizar los apoyos necesarios para que cada individuo pueda desarrollar su proyecto de vida con autonomía, igualdad y dignidad.

En cuanto al derecho al trabajo digno y a la protección social, es esencial que se tomen medidas efectivas para asegurar que todas las personas tengan acceso a un empleo que les permita vivir con dignidad y que se respeten sus derechos laborales.

El encuentro que el Papa mantendrá con el mundo del trabajo evoca de manera especial el legado de León XIII y su encíclica Rerum Novarum, que reconoció la dignidad del trabajo, la importancia de un salario justo y el derecho de las personas trabajadoras a organizarse. En la Argentina actual, contar con un empleo no siempre es suficiente para superar la pobreza. A su vez, las transformaciones en la legislación laboral generan inquietudes sobre la desprotección frente al despido, las condiciones laborales, la negociación colectiva y el ejercicio del derecho de huelga.

Las personas mayores también enfrentan crecientes dificultades para acceder a ingresos que les permitan vivir con dignidad. Muchas de ellas se manifiestan pacíficamente para exigir mejores condiciones de vida y han tenido que enfrentar respuestas policiales desproporcionadas. Se considera que la voz del Papa puede ser un recordatorio de que el trabajo, la protección social y el derecho a reclamar pacíficamente son componentes esenciales de una sociedad que reconoce la dignidad de todas las personas.

Durante su encuentro con jóvenes, el Papa se encontrará frente a una generación que enfrenta importantes obstáculos para estudiar, trabajar y construir un proyecto de vida. La situación de las universidades públicas, las dificultades económicas y los desafíos relacionados con la salud mental requieren políticas sostenidas que aseguren oportunidades y acompañamiento.

Al mismo tiempo, se observa con preocupación un deterioro en el clima de debate público, manifestado en ataques y hostigamiento contra periodistas, organizaciones sociales y personas que ejercen su derecho a manifestarse. Amnistía Internacional ha documentado el uso desproporcionado de la fuerza en manifestaciones pacíficas, así como la expansión de herramientas estatales de vigilancia que plantean serias dudas sobre la privacidad, la libertad de expresión y la participación ciudadana.

La tecnología y la inteligencia artificial ofrecen oportunidades extraordinarias, pero su uso por parte del Estado debe estar sujeto a controles democráticos, transparencia y garantías efectivas para los derechos humanos, tal como se menciona en la encíclica Magnifica Humanitas. Es fundamental que las personas jóvenes puedan expresarse, organizarse, disentir y participar en la construcción del futuro sin temor a represalias.

La visita del papa León XIV a un establecimiento penitenciario representa una oportunidad valiosa para recordar que la privación de libertad no debe implicar la pérdida de la dignidad humana. Es fundamental que las condiciones de detención, el acceso a la salud, la prevención de la violencia institucional y las posibilidades de reinserción social reciban atención constante por parte del Estado, así como la implementación de mecanismos independientes de supervisión.

Expresamos nuestra preocupación en relación con la reducción de la edad de imputabilidad penal, especialmente en un contexto donde es crucial fortalecer las políticas de prevención, inclusión y protección integral de niños, niñas y adolescentes. Una sociedad que se compromete con los derechos humanos debe garantizar justicia y seguridad sin comprometer la protección de las personas, en particular durante la infancia.

Por último, deseamos destacar situaciones que, aunque no estén incluidas en su itinerario, impactan de manera significativa en la vida de millones de personas. Los recortes en el presupuesto destinados a políticas de prevención y atención de la violencia de género, así como el debilitamiento de la Educación Sexual Integral y de los programas para prevenir el embarazo no intencional en la adolescencia, ponen en riesgo herramientas esenciales para la protección de mujeres, niñas y adolescentes.

También nos inquietan los discursos que estigmatizan a las personas LGBTI+ y las restricciones que enfrentan las personas migrantes en el acceso a sus derechos. En todos estos casos, el principio debe ser el mismo: ninguna persona debe ser privada de sus derechos ni tratada con menos dignidad debido a su género, orientación sexual, identidad, nacionalidad o situación social.

Su Santidad, en un momento en que las sociedades atraviesan profundas divisiones, consideramos que su visita puede ser un aporte significativo para recuperar un principio fundamental: la dignidad humana debe prevalecer sobre cualquier diferencia política, económica o social.

En este sentido, solicitamos de manera respetuosa que, durante sus encuentros con las autoridades y la sociedad argentina, realice un llamado a garantizar los derechos de las personas en situación de mayor vulnerabilidad, a proteger el trabajo digno y la justicia social, a respetar la libertad de expresión y la protesta pacífica, así como a rechazar toda forma de violencia, discriminación y exclusión.

Los derechos humanos no deben ser considerados un obstáculo para el desarrollo de un país. Por el contrario, son una condición esencial para la construcción de una sociedad democrática, justa y verdaderamente libre.

Confiamos en que su presencia y sus palabras puedan contribuir a que las voces de quienes más necesitan ser escuchados tengan un lugar central en el debate público argentino.

Con nuestro mayor respeto, Amnistía Internacional Argentina.

En los primeros nueve meses del año, el financiamiento para el sector de energía volvió a crecer. Las obligaciones negociables movilizaron un total de 15.498 millones de dólares entre enero y septiembre de 2026, lo que representó el 62% del total de las emisiones.

A los 74 años, falleció Patricia Walsh, reconocida referente de los derechos humanos e hija del escritor Rodolfo Walsh. La exdiputada nacional y dirigente de izquierda había estado internada y fue una de las impulsoras de la nulidad de las leyes de Punto Final y Obediencia Debida.

En cuanto a las reelecciones indefinidas, el massismo respondió a las críticas, asegurando que el debate depende de una decisión política del gobernador Kicillof. Alexis Guerrera reafirmó el rechazo del Frente Renovador, pero indicó que no obstaculizarán la discusión. Además, solicitó al gobernador que permita el tratamiento de la reforma en una comisión controlada por el peronismo.

El expresidente español Mariano Rajoy hizo un llamado a regular las redes sociales, describiéndolas como "el paraíso de los energúmenos". El exmandatario, quien gobernó España entre 2011 y 2018, advirtió que las plataformas digitales amplifican voces extremas y alejan a profesionales capacitados de la vida pública.

Por su parte, el politólogo argentino Andrés Malamud advirtió que atarse a un solo socio puede condenar a América Latina. En el 16° Foro ABECEB, planteó que la región concentra más del 80% de las reservas mundiales de litio, pero carece de coordinación para fijar precios y negociar en escala.

Fuente original: Infobae Política.